‘Video-soborno’ bajo presión


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Índice de los Editoriales de Periódicos

  1. El Día: Coletazos del gasolinazo

  2. El Día: Contrasentidos, tonterías y huevadas

  3. El Día: Bolítica

  4. El Día: El ministro Ekeko

  5. El Día: En ‘defensa’ de la coca

  6. Los Tiempos: SOLIDARIDAD Y RESPONSABILIDAD

  7. El Deber: ‘Video-soborno’ bajo presión

  8. Cambio: Francia reconoce lucha antidrogas

  9. La Prensa: El humor del Presidente

  10. El Diario: El fracaso de la utopía socialista – comunitaria

  11. El Mundo: Masticación


  12. Clarín, Argentina: Falta de billetes e imprevisión


El Día: Coletazos del gasolinazo



Terra Nostra

La caducidad del tiempo compite contra la reflexión. Sólo un mes de cuando dio a luz el gobierno el D478 con la súbita “actualización”, “nivelación” o “adecuación”, por último, “racionalización” de la política de precios en hidrocarburos y derivados, y ya la ciudadanía ha pasado a otras cosas. Cualquier reflexión puede quedar desactualizada tras el “reculazo”, la suspensión del decreto y todos los otros relacionados.
Efecto de la humareda, la distracción. El Canciller Choquehuanca casi anunció la recuperación del “mar cautivo”, una fibra íntima constitutiva de la nacionalidad boliviana; demostró una vez más impericia diplomática, falta de conocimiento y de ubicación para saber de quienes están hablando. Más concreto, el haber  mencionado en el Estado Plurinacional (EP)  la recuperación de Calama hizo saltar a la Cancillería chilena que lanzó como flecha envenenada “Calama es Chile y seguirá siendo Chile”.   Por si fuera poco, se hace público un video mostrando,  aparentemente,  el soborno  o pago por servicios prestados a los cuerpos de inteligencia del EP, en billetes verdes contantes y sonantes, al “testigo clave” del Ministerio Público en el caso terrorismo-separatismo. Lo que vino a ser la herramienta más útil para arrasar con la oposición y la resistencia de los autonomistas y demócratas del oriente; la base de todas las acusaciones, la lista “nunca completa” de comprometidos con el complot, quedaba en entredicho. Para muchos una prueba convincente de la maniobra maestra concebida y ejecutada por el gobierno para enderezar rumbo. Pasó de estar contra las cuerdas el 2008 a correr autopista de alta velocidad hacia el control del poder total, pregonado y tan ansiado por el Vice. El alza de los precios, batiendo récords históricos; la reacción pacífica del pueblo aguantando “colas” interminables para todo y por nada; el negociado de Emapa, exigiendo precios bajos a los productores e industriales para revender los productos más caro; la reacción violenta del mismo pueblo con protestas, tumultos, para coronar  la semana con  asalto callejero al comercio en Llallagua y el enfrentamientos con las fuerzas del orden. La cereza en la torta, aunque sea por unas horas, la “odiada” DEA vuelve a operar en Bolivia  o, ¿en el Chapare?; antes del incendio ya corrieron los extinguidores, ¡Never de los jamases! Se ha tocado un poder fáctico.
No hay ley que prohíba predicar al diablo, decía certeramente un amigo. No hay por qué abandonar el debate, la reflexión,  sobre qué motivó el D478; cómo queda el país después de este intento  de transparentar la política energética e hidrocarburífera del gobierno; posibles salidas del atolladero. Lo avanzado es muy importante. La gente sabe ya que las subvenciones al carburante importado en cantidades crecientes no es sostenible sin correr el riesgo de tirar por la borda todos los proyectos sociales de la actual administración (bonos), de condenar al fracaso al YPFB  y de poner en brete las finanzas públicas. Adiós la estabilidad macroeconómica, buena parte de la imagen a favor del gobierno. Porque sacando a color las cifras de ingresos por exportación de gas de 2006-2010 comparados con los de 2000-2005,  y de igual manera de las reservas internacionales, se pasa por alto el pedir respuestas a preguntas tan simples como  ¿dónde se ha ido toda esa plata?, ¿dónde están los proyectos, uno más uno igual a dos, etc., que justifiquen la buena administración de esos recursos? Entonces,  ¿por qué la deuda pública sigue creciendo?, ¿a qué obedece el seguir prestándose plata para todo?, desde el taladro venezolano alquilado, la compra del avioncito francés, la construcción del satélite chino, la transacción de compra de  armas rusas “congelada” a causa de los intereses usureros, etc. Si los 10.000 millones de dólares del BCB al final los debemos, es mejor decirlo antes. ¿Estamos en cero? Al final todo sale a la luz.
¿Por qué se esperó tanto para el gasolinazo? Se justificó con la necesidad de incentivar la inversión, sobre todo, en trabajos de exploración. La disminución de la producción  2008 por  agotamiento de pozos viejos y la expectativa escasa de nuevos pozos;  nubarrones al horizonte hasta de los más optimistas. Durante la época del viejo YPFB el promedio de pozos exploratorios perforados por año era 30-40, y el 2010 sólo se explora 1 (uno), sin llegar a profundidades para encontrar hidrocarburos y gas. Se añade que los mercados no están seguros, en parte por la política errática del EP en el sector, que insiste en acaparar el control sin medir su capacidad en recursos humanos, tecnológicos ni financieros. Es de cajón que  la inversión extranjera no se va a arriesgar  a trabajar a pérdida. Tampoco es aconsejable que lo haga la inversión nacional. La diferencia es abismal en precios: fijado en 27 $us por barril y los precios internacionales alrededor de 90, ¿quién se va a meter en el negocio?  El gobierno salió maltrecho y medio a rastras; los halcones en gobierno, quizás también los  ignorantes en el tema, volvieron a ganar la partida  sin medir las consecuencias sobre la economía del país. Y el chivo expiatorio el Ministro cruceño F. Vincenti, que se adelantó a dar estas explicaciones técnicas hasta a medios en el exterior.
Los recursos son abundantes pero no suficientes para un gasto público sin freno,  dedicado a endulzar los oídos de sus posibles votantes. Difícil cambiar de discurso. Pocos como Paz Estenssoro, en quien era proverbial andar y salir a campaña  sin un centavo en el bolsillo. ¿Evo sin chequera? Ahí está la diferencia de actitud, que revela también el alcance de sus miradas, y el impacto de sus respectivos proyectos. El D478 desenmascaró al gobierno, un proyecto en pugna todavía entre apostar a la construcción del Estado o languidecer como “evismo”, al servicio del personalismo del Presidente.   

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El Día: Contrasentidos, tonterías y huevadas

Barlamentos.

Los contrasentidos abundan, son penosas las tonterías y, peor aún, las que resbalan a huevadas puras y simples en el discurso político de estos días.
Un desacierto es el satélite Túpac Katari de 300 millones de dólares cada 15 años de vida útil, antes de convertirse en chatarra boliviana en el espacio. Es otra tontería del gobierno de Evo Morales. Dicen que no son tal sino el doble, $600 millones de verdes, por aquello de tener un “backup” –un respaldo de reserva- en caso de que surja algún problema. O peor aún, que en su sistema operativo cunda algún virus informático que haga llevar a los confines de la patria, aliada hoy de fundamentalistas islámicos persas, el “Hava Nagila” (Alegrémonos) israelí, tal como parece haber sucedido en las instalaciones nucleares de Irán.
El contrasentido ocurre si es cierto que el desértico Chaco se asienta sobre un mar de agua subterránea. Ahora que casi no hay latifundistas porque les han quitado las tierras, sueñen los guaraníes, weenhayek y matacos cuántos pozos profundos se perforarían, y atajados y aljibes se construirían, con seiscientos millones de dólares. Los indígenas benianos podrían aplicar la receta del Gran Paitití –vías acuáticas de lomeríos artificiales fertilizados con compost del prolífico taropé-, y acabar el ciclo maldito de morir de sed o de tener el agua al coto.     
Dicen que el proyecto estaba en la congeladora. Cómo no, si el satélite chileno costará un tercio. Entonces los chinos recordaron que ya se habían realizado los adelantos –léanse “coimisiones”. En los gobiernos neoliberales eran del 5 por ciento; resaltaba un gestor al que llamaban “quinciño”, porque su tajada era 15 por ciento en contratos camineros. Ahora corre el rumor de que son 30 por ciento en el régimen plurinacional: imaginen, 30 por ciento de 600 millones de dólares. Piojo tuerto es la corrupción en Cuba, que según los Wikileaks pringa tanto a personeros y miembros del Partido Comunista, como a burócratas sin tinte político: allí, “un contrato de un millón de dólares supone (para el comisionista cubano) cien mil dólares en el banco”, 10 por ciento.
Estos días ocupaban los titulares de los periódicos las exhortaciones presidenciales al  sacrificio a su nuevo gabinete de ministros. Quizá los más pensaron que en vez de sacrificio, la palabra adecuada de la recomendación era mesura, después de tanto dignatario corrupto o borracho. Tal vez más de un televidente pensó que la caridad empieza por casa, viniendo de un mandatario que empezara humilde y austero, y hoy es soberbio –pocos le creen su “acabar con las ‘broncas’ internas”, con tanto opositor preso o fugitivo- y dispendioso –miren nomás el avioncito que se mandó con la plata de los bolivianos.  

Sus reflexiones vinieron durante el informe de gestión, salpicado de minuciosas cifras que ojala el mandatario haya leído con cuidado, que de por sí las estadísticas permiten la mentira, pero en descuidada lectura se convierten en huevadas. Dejo a los economistas rebatirlas. Fue durante el feriado del 22 de enero, día del Estado Plurinacional, asueto que a este paso será tan efímero como el del 9 de abril, si acaso los movimientistas lo impusieron en 1953, aunque consta que ni se les ocurrió sustituir el 6 de agosto, cumpleaños de la República de Bolivia.

No faltaron los contrasentidos convertidos en tonterías y resbalados a huevadas. El más sonado, por lo menos en Chile, fue la referencia de Evo Morales de que “Atacama antes era Bolivia. Es verdad. Esperamos recuperarla pronto.” Da para una patada en el poto a quien redactó el informe presidencial, porque hasta los chilenos han reconocido el límite del río Salado al sur y el río Loa al norte en su provincia de Antofagasta, que coincide con los límites del Departamento del Litoral que fuera arrebatado en la Guerra del Pacífico. Da para un cocacho al vocero presidencial, por tildar de bromista al jefazo, en su afán de salvarle la cara de semejante gafe.

Para un régimen que diera un golpe de timón confiando en la buena voluntad chilena para resolver el tema del mar, en menos de tres meses la embarraron. Primero la fanfarronada de los milicos: “chilenos, los estamos esperando”, y no era para un churrasco. La “evada” vino después de la “choquehuancada” de meterse en el lío que resolverá el Tribunal de La Haya, sobre límites del mar territorial de Chile y Perú. Tocaron el nervio de chovinistas chilenos que se golpean el pecho con sus laudos en el campo de batalla. Barrieron la escasa simpatía para dar a Bolivia un corredor de acceso al mar, aunque sea sin soberanía, al norte de Arica.  
Contrasentido es la del Presidente, que lamenta la reducción de fondos de EEUU para la lucha contra el narcotráfico. ¿Acaso no fue él quien expulsó a la DEA, ojos y chequera para agarrar narcos? Traspasó de la tutela gringa a la venezolana, ambas chinchosas para nuestra soberanía, el aeropuerto que construyeron los estadounidenses en Chimoré.
Mueve a risa inaugurar una pista en Ivirgarzama, a diez minutos por carro de Chimoré, dizque para sacar bananos y otros productos, en una pista que solo permite operar a aeronaves pequeñas y medianas. Recuerdo la chusca de cifrados radiales cuando la pichicata salía de pistas clandestinas en el Beni: “aló, aló, ‘chipirindinga’, cómo me copias, cambio”; “hoy sale la avioneta con 500 vaquillas blancas, cambio”. Falta nomás que ahora los mensajes cifrados sean sobre 500 kilos de bananos blancos.

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El Día: Bolítica

Núñez del Prado es un revolucionario convencido. Se ha jugado la vida en su función del Ministerio de Gobierno. No me parece justa esa actitud desleal del Defensor del Pueblo y algunas autoridades de Gobierno que no quieren hablar de él".

Rafael Puente
EX PREFECTO DE COCHABAMBA POR EL MAS


Se dice que: Carlos Núñez del Prado continúa en la mira. El diputado, Osney Martínez, dijo que las revelaciones del ex viceministro Rafael Puente confirman que el caso terrorismo fue "montado desde el Gobierno".


En todo caso deberá ser ese señor (Núñez del Prado) que informe por qué hizo eso. Aquí tiene que haber una investigación. La mejor lealtad es el acatamiento a la investigación, la ley y los procedimientos, ésa es la mejor lealtad".

Álvaro García Linera
vicepresidente Del estado

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El Día: El ministro Ekeko

Bajo el Penoco.

Doña Antonia Rodríguez andaba pidiéndole a Dios para que haga bajar los precios y la echaron del gabinete, ya que sus rezos no fueron escuchados (o alguien tal vez pensó que no hace milagros donde no lo quieren). El presidente Morales acaba de hacer algo parecido pero con el Ekeko, el dios de la abundancia de los aymaras, al que le ha pedido que Bolivia se convierta en una potencia en la producción de alimentos  y que lluevan las inversiones petroleras, así no tiene que seguir insistiendo en los gasolinazos. Los ruegos del jefazo se produjeron un día después de la ratificación de casi todos sus ministros, a los que -cuando menos- habrá tenido que felicitar y premiar por el paradisiaco país que le han ayudado a refundar y que él mismo se encargó de retratar el sábado 22 de enero. El Ekeko se habrá sorprendido con la solicitud del Presidente, alguien que fue coronado como líder espiritual de Bolivia, un ser con grandes poderes para conseguir la transformación del país. En fin, si dentro de poco desaparecen las filas para comprar azúcar o arroz, habrá que pedir que nombren ministro al Ekeko y para el 2015 postularlo a la Presidencia.

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El Día: En ‘defensa’ de la coca

Pocas veces se ha visto tanto empeño de un Gobierno en la defensa de una “causa nacional”, como está sucediendo hoy con la coca. Ya hubieran querido los productores textiles un compromiso semejante de las autoridades cuando -por culpa de ellas mismas-, fueron suspendidas las preferencias arancelarias que otorga Estados Unidos a los países andinos. En los últimos años, los exportadores bolivianos han perdido numerosos mercados y la reacción del Estado Plurinacional ha sido algo parecido a la indiferencia. Lo mismo sucede todos los días con las trabas que les ponen los países vecinos a los productos locales o cuando algunas naciones violan convenios comerciales, en perjuicio de los productores del país.

La coca es, sin duda alguna y por motivos obvios, el producto mimado del régimen del MAS, que acaba de movilizar a miles de personas a plazas, calles y avenidas para presionar a la comunidad internacional en la búsqueda de la despenalización de “la hoja sagrada” que la ONU mantiene vigente desde 1961. Paralelamente, el Gobierno ha desplegado una inédita ofensiva diplomática (que ni siquiera se ha visto por una reivindicación histórica y vital como el enclaustramiento marítimo), con un gran despliegue de recursos económicos y humanos.

Lamentablemente, para los que defienden esta causa, es muy poco lo que puede ofrecer este Gobierno en materia de argumentos a favor de la hoja de coca, además claro, del único uso masivo y tradicional que representa el denominado “acullico”. En los últimos cinco años, ninguno de los planes que anunció el Gobierno para la industrialización de la coca se ha puesto en marcha y lo que hay, son proyectos incipientes y marginales. Ganarle a la ONU con una gaseosa o una bebida energizante es incurrir en la ingenuidad, como lo es el hecho de proponer a la coca como un producto mágico, con capacidad de convertirse en alimento, en medicina para la diabetes, en producto cosmético, en una suerte de dudoso “curalotodo”, que no ha despertado ni siquiera la curiosidad de la comunidad científica internacional.

En contrapartida, lo sucedido en el último lustro atenta severamente contra la “sacralidad” de la coca y obviamente contra la imagen que proyecta a nivel internacional. Desde que asumió el poder el principal líder cocalero de Bolivia, los cultivos de coca se han multiplicado exponencialmente y al mismo tiempo, la industria del narcotráfico se ha fortalecido a niveles muy peligrosos. En lugar de comunidades más sanas, mejor alimentadas y niños sin la amenaza de morir por desnutrición (gracias a la coca), tenemos narco-dirigentes, narco-amautas, narco-alcaldes y poblaciones rurales enteras dedicadas a la fabricación y protección de las mafias que producen cocaína, el verdadero y único proyecto industrializable de la coca.

Ni siquiera el acullico debería ser motivo de tanta reverencia, como práctica social. Está demostrado que esta costumbre resulta nociva por el abuso en el que incurren ciertos sectores de la población. La masticación de la coca no tiene nada de “mística” cuando se convierte en la principal causa de accidentes en las carreteras, cuando los campesinos y jornaleros tienen que gastar hasta la mitad de sus ingresos para costear lo que ya es un “vicio” generalizado. La coca es una realidad boliviana que merece atención, pero eso no implica incurrir en posturas irracionales como las que expresa este Gobierno.

Es muy poco lo que puede argumentar este Gobierno a favor de la hoja de coca, además del único uso tradicional que representa el “acullico”. En los últimos cinco años, ninguno de los planes que anunció para su industrialización se ha concretado.

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Los Tiempos: SOLIDARIDAD Y RESPONSABILIDAD

Frente a la tragedia no hay ideología, secta, región ni clase social que valga. Una muestra de que sí es posible construir un destino común

Manteniendo la esperanza de que queden sobrevivientes a los cuales se pueda rescatar, el desplome del edifico Málaga en Santa Cruz lanza al país muchas señales que se deben comprender correctamente.

La principal es que los sentimientos de solidaridad de la población están a flor de piel. Parecería que por una serie de motivos, que no viene al caso analizar en esta oportunidad, el creciente retraimiento individual de nuestra población así como su polarización se rompen con fuerza cuando suceden tragedias como la que se comenta, pues frente a ésta no hay ideología, secta, región ni clase social que valga. Hay una unánime respuesta en sentido de prestar la colaboración que se requiera para paliar el dolor y el desastre.

Esta actitud es la que permite albergar la esperanza de que es posible y deseable construir un destino común en el que las divergencias sean respetadas ante objetivos comunes, que en países como el nuestro son muchos.

Asimismo, se debe destacar la solidaridad de Gobiernos amigos como los de Chile, México y Perú que han mandado personal especializado para colaborar en las tareas de rescate. Sin discursos demagógicos ni espectacularización del difícil momento, las autoridades de esos países, donde hay especialización en labores de este tipo, han decidido dar un apoyo puntual que debe ser agradecido.

Pero, por otro lado, el desplome del edifico Málaga muestra nuestra precaria realidad, que permite que se realice una construcción de esa naturaleza sin que, primero, en su diseño y ejecución se hayan adoptado los debidos recaudos para garantizar su calidad y estabilidad. Seguramente en un tiempo más, las autoridades pertinentes presentarán un informe detallado de las razones por las que esa obra en construcción se desplomó. Y segundo, que las entidades responsables de aprobar y supervisar los planos de construcción -la Alcaldía y los colegios de Arquitectos e Ingenieros- no tengan la capacidad de garantizar la buena ejecución de la obra.

Se trata, obviamente, de responsabilidades compartidas, pero en las que la alícuota principal recae en los propietarios y profesionales encargados de la construcción. Se puede presuponer, salvo algún accidente de la naturaleza -que parecería no haber tenido lugar-, que aquéllos han obrado de mala fe. Por tanto, es preciso que se realice una rigurosa investigación sobre las causas que provocaron la caída y se sancione ejemplarmente a quienes resulten culpables por acción y omisión, en el caso de las autoridades y profesionales que deberían garantizar la correcta construcción.

Un tercer mensaje que se puede recoger de esta tragedia, que ya ha costado ocho vidas, es que la seguridad laboral en el campo de la construcción es casi inexistente, salvo honrosas excepciones. Y es de esperar que este hecho sensibilice a las empresas constructoras para invertir sin retaceos en la seguridad del personal encargado de las obras. Probablemente podrían haberse evitado muchas muertes si en la empresa que construía el edificio Málaga se habría velado como corresponde la seguridad de sus empleados.

Por último, corresponde destacar que, en la mayoría de los casos, se ha evitado aprovechar esta tragedia con otros fines que no sean los de la solidaridad con sus víctimas. Salvo excepciones, que siempre las hay lamentablemente, se ha impuesto la solidaridad y la responsabilidad.

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El Deber: ‘Video-soborno’ bajo presión

Un viceministro y un ex senador del oficialismo se interesaron en el tema de la investigación y el proceso legal que debe seguir el caso del video-soborno, que vino a poner en duda todo el proceso del ‘caso Rózsa’.

Además, las excusas de los fiscales y la excesiva parsimonia de una juez de La Paz viene a contrariar la exigencia de la opinión pública de que se acelere este proceso y se establezca qué estuvo realmente detrás del caso que el Gobierno nacional llama “terrorismo-separatismo”.

Rafael Puente, ex viceministro y además ex prefecto, aunque muy efímero, de Cochabamba, se ha mostrado muy interesado en defender a Carlos Núñez del Prado, señalado como el personaje que pagó el soborno de 31.500 dólares a Ignacio Villa Vargas (El Viejo) para que desaparezca.

Puente dijo dos cosas muy reveladoras: que lo que hizo el Gobierno con Villa Vargas fue comprar información, “una práctica que se hace en todos los países del mundo”, y que altos funcionarios del Ejecutivo le han asegurado que “no dejarán solo” a Núñez del Prado.

Es decir que Villa Vargas “vendió” al Gobierno la información sobre el grupo Rózsa, que llevó a su aniquilación. Lo curioso es que un policía en ejercicio estaba infiltrado en el grupo y se supone que tenía mejor información que Villa Vargas, y el Gobierno no tenía que pagar nada extra por el servicio. Lo revelador es que, según Puente, el Gobierno se propone defender al personaje que en este caso aparece como el agente sobornador.

El ex senador Antonio Peredo se propuso mostrarse en todas las apariciones que deba hacer Núñez del Prado, quien es su hijastro, con lo que queda claro que el señalado como el sobornador tiene un respaldo muy fuerte.

Si el soborno se justifica y es una práctica común, como dice el ex viceministro Puente, habrá que cotejarlo con lo que mandan las leyes bolivianas acerca de esta práctica. En este caso, lo que se haga en otros países no importa, sino lo que mandan las leyes bolivianas. Puente dice que la compra de la información se justifica porque de esa manera se estaba defendiendo la integridad del territorio de las amenazas de unos ‘separatistas’ que se habían propuesto dividirlo.

Además, habrá que descubrir de dónde procedió el dinero pagado, sobre todo porque ahora no existen gastos reservados, como asegura el Gobierno.

Lo más importante, sin embargo, es seguir este hilo y llegar a descubrir la verdad sobre el grupo del boliviano-húngaro Eduardo Rózsa Flores.

Se ha dicho en estas páginas que conviene someter el caso a una investigación seria e imparcial, como lo han pedido también los gobiernos de Hungría e Irlanda.

Una investigación semejante permitirá saber si realmente existía el riesgo de la división de Bolivia. Todo el caso, comenzando por la muerte de los tres que cayeron en el hotel Las Américas, la actuación del fiscal Marcelo Soza y el mismo soborno se explicarían por la supuesta amenaza del separatismo.

Se está haciendo necesario, por todas estas razones, y por la imagen del Gobierno y del propio país, que se haga una investigación seria sobre todo este sórdido episodio.

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Cambio: Francia reconoce lucha antidrogas

El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, destacó la lucha y los éxitos logrados por Bolivia en el combate a la producción y tráfico de cocaína, ponderó la cooperación local a la comunidad internacional para enfrentar ese delito que en el mundo mueve anualmente miles de millones de dólares, y expresó su respeto a las tradiciones culturales del país como el acullico de coca en su estado natural.

Ese apoyo a la política boliviana de lucha contra el narcotráfico fue expresada por Sarkozy a su colega Evo Morales a través de una carta remitida a La Paz, en la que además invitó al país a participar en la conferencia internacional que el 10 de mayo analizará el problema del tráfico de drogas a nivel global.

En este encuentro participarán al menos veinte responsables —de igual número de países— de la lucha contra el tráfico de drogas, además de representantes de varias organizaciones internacionales.

En ese contexto, el respaldo de Francia a la política antidrogas de Bolivia constituye un fuerte respaldo al gobierno del presidente Evo Morales, que durante 2010 batió todos los récords de incautación de cocaína, con 29 toneladas secuestradas. Es decir, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) cumplió a cabalidad con su misión de prevenir, defender y proteger no sólo a la sociedad boliviana de las drogas, sino a la comunidad internacional, y éste es el esfuerzo que ponderó el presidente Sarkozy.

Es que durante el pasado año las unidades especializadas de lucha contra el narcotráfico, en 14.126 operaciones —2.760 más que en la gestión 2009— superaron todos los resultados obtenidos en los últimos cinco años.

En cuanto a la reducción de los cultivos excedentes de plantaciones de coca, la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) logró erradicar 8.200 hectáreas, muy por encima de la meta anual de 5.000 hectáreas comprometida ante la comunidad internacional. A todo ello se suma que la ejecución de la política boliviana de lucha contra el narcotráfico se realizó sin violentar los derechos humanos.

Es en este contexto que el apoyo del Presidente francés al exitoso combate contra el narcotráfico adquiere una singular trascendencia porque no sólo ratifica la responsabilidad compartida para enfrentar ese flagelo social, sino que respalda la cruzada boliviana para despenalizar el acullico de la hoja de coca en momentos en los que Estados Unidos presiona para evitar que la ONU enmiende la Convención Única de las Naciones Unidas sobre Estupefacientes de 1961 de Viena, que penalizó a la coca como "estupefaciente" con la finalidad de eliminarla en un plazo no mayor a 25 años.

El respaldo de Nicolas Sarkozy al acullico se inscribe en la Convención Única de las Naciones Unidas contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Psicotrópicas de 1988 —firmada en la misma ciudad—, en la que se establece el respeto a las costumbres tradicionales en aquellos lugares donde exista suficiente evidencia histórica respecto de la masticación de la hoja de coca.

Además, la posición francesa coincide con las formuladas por otras naciones que respaldan a Bolivia en la enmienda presentada para que el acullico sea despenalizado de la Convención Única de las Naciones Unidas sobre Estupefacientes de 1961 y apuntala la responsabilidad de la comunidad internacional sobre una lucha conjunta y mancomunada contra el tráfico de drogas.

Por eso, Bolivia enviará a la Conferencia Internacional contra las Drogas —que se realizará en París el 10 de mayo— a una delegación del más alto nivel que explicará las iniciativas llevadas adelante por el país para erradicar ese delito y hará la defensa de una tradición ancestral como es el milenario acullico de la hoja de coca.

Y mientras Estados Unidos —a través de su embajada acreditada en La Paz— ratificó su oposición a la enmienda para despenalizar el acullico, contradictoriamente reconoció el derecho de los bolivianos a mantener el acullico. Esta ambigua posición fue calificada por el Gobierno como la ratificación de una doble moral que caracteriza la diplomacia estadounidense.

El vocero presidencial, Iván Canelas, sostuvo que EEUU hizo conocer que "respeta la cultura de los pueblos indígenas y reconoce que el acullicu es una costumbre tradicional en la cultura boliviana", pero ratifica su oposición a la enmienda que propone Bolivia a la Convención de 1961 para despenalizar esa práctica cultural. Sin duda, la posición de Washington es política porque mientras se pronuncia en sentido de que no está en contra del acullicu se opone a la enmienda planteada por Bolivia, que demanda que se respete una tradición milenaria de los pueblos andinos y se repare una injusticia cometida hace 50 años.

Y esta demanda de justicia fue asumida hace un par de días por miles de bolivianos que en plazas y calles de nuestras ciudades, e incluso frente a la Embajada de Estados Unidos en La Paz, acullicaron la hoja sagrada y le dijeron al mundo que la coca en su estado natural no es nociva sino un arbusto de gran valor alimenticio y medicinal.

Es que la comunidad internacional comienza a comprender que la coca no es cocaína pese a que Estados Unidos ha promovido una campaña mediática que busca confundirla con esa droga, pero oculta que 15 de los 16 componentes que tiene la cocaína son importados desde ese país o Europa y en ningún momento se ha hecho una campaña para prohibirlos y menos para erradicarlos.

Y prohibir el consumo de la hoja de coca en su estado natural con el pretexto de que sirve para la elaboración de la cocaína es una reacción simplista, estéril y demagógica que se niega a reconocer los derechos ancestrales de la cultura de los pueblos andinos.

Prohibir el consumo de la hoja de coca con el pretexto de que sirve para la elaboración de la cocaína es una reacción simplista, estéril y demagógica que se niega a reconocer los derechos ancestrales de la cultura de los pueblos andinos.

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La Prensa: El humor del Presidente

El Gobierno, o quizás el Parlamento, debería tomar previsiones para que el Presidente no cometa semejantes errores cuando habla en público.

Uno de los nietos de Winston Churchill revela en un libro que el Primer Ministro británico llegaba a dedicar hasta una hora de tiempo a la preparación de algún minuto del texto de sus discursos más importantes. La oratoria, en efecto, es una cosa seria, incluso si contiene frases de humor.

El presidente Evo Morales, en cambio, presta muy poca atención a lo que dice. A veces pretende hacer humor, pero el resultado es o una ofensa o un grave error político o diplomático, como ocurrió en su mensaje del sábado 22.

Incluso cuando hace declaraciones al periodismo es muy descuidado, desprolijo y a veces innecesariamente ofensivo. En uno de sus tantos viajes a Caracas, llegó a revelar en público que él llama ?inmaduro? al canciller Nicolás Maduro.

Hacer bromas con los nombres de las personas es no solamente una ofensa torpe ?en el caso de que la haga un Presidente lo es más todavía?, sino una muestra de inmadurez y falta de conocimiento de las más elementales normas de la convivencia civilizada.

Esto hizo el presidente Morales en su mensaje en alusión a uno de los columnistas de El Deber cuando insistió en que él ?salva su responsabilidad? por lo que pueda ocurrir con la economía del país en el futuro inmediato.

En el mismo discursomensaje, el Jefe de Estado hizo bromas con el estado civil del vicepresidente Álvaro García Linera, que luego convirtió en burlas. Se trata del Presidente del Congreso Nacional, ahora llamado Asamblea, y merece ser tratado con respeto por lo que representa su investidura. Quizás el trato que el Presidente da al Vicepresidente en la intimidad de las reuniones de trabajo sea de confianza y de burlas, pero no está bien que se repita cuando se trata de un mensaje a la Nación boliviana.

Pero el error más grave que cometió en ese mensaje fue la alusión a que Atacama fue de Bolivia y que ?pronto la recuperaremos?. Error porque viene a tirar por los suelos todo lo que su propio Gobierno había avanzado en su intento de lograr un grado de confianza con el Gobierno de Chile.

En efecto, no pasaron muchas horas y el presidente Sebastián Piñera dijo que Atacama ?es y seguirá siendo chilena?, con la durísima aclaración de que lo decía ?en serio, no en broma?. Esto último en alusión al desesperado esfuerzo que hizo el canciller David Choquehuanca a las pocas horas de que el presidente Morales había cometido el grave error, de decir que aquella alusión fue ?sólo una broma?.

Por todo esto, el Gobierno Nacional, o quizás el Parlamento, tendría que ocuparse de tomar previsiones para que el Presidente no siga cometiendo semejantes errores cuando habla en público. Una posibilidad sería sugerirle que adopte la costumbre de leer sus discursos, para lo cual hay ahora la enorme ventaja del telepronter, que le evitaría manipular papeles.

Es probable que surjan otras ideas para resolver este problema, pero quienes están cerca del Primer Mandatario tendrían que hacer todos los esfuerzos porque entienda que un cambio en sus hábitos de oratoria le haría mucho bien al país. No necesita ser un gran orador, sólo se le pide que sea cuidadoso con lo que dice, pues no debe olvidar que habla en nombre de diez millones de bolivianos.

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El Diario: El fracaso de la utopía socialista – comunitaria

Algo que se puede observar a simple vista en el estudio de la historia económica de Bolivia, es que nuestro país es una especie de laboratorio donde se intenta aplicar toda clase de teorías económicas, desde las más conservadoras hasta las más revolucionarias, pero que todos esos intentos, salvo contadas excepciones, fracasaron totalmente en el momento de su aplicación, teniendo que volverse a empezar desde cero.

Durante cerca de doscientos años de existencia de Bolivia fueron aplicados programas feudales, coloniales, socialistas, revolucionarios, de izquierda, medidas anticapitalistas, teorías de capitalismo de Estado, ideologías populistas, idearios socialistas o semisocialistas, planes liberales y otros muchos. Y desde hace unos cinco años se insiste machaconamente en poner en práctica una ideología populista conocida aquí con el nombre de “economía social-comunitaria” o “socialismo comunitario”, cuyos teóricos se devanan los sesos tratando de explicarse en qué consiste y cómo realizarla, dándose la cabeza contra un muro de cemento armado porque no dan pie en bola.

La ideología que más se intenta aplicar en estos tiempos es la populista, que consiste en que pasando por encima del capitalismo, la comunidad ancestral se convierta a un nuevo sistema de organización social fundado en la producción y la apropiación, vale decir un socialismo disfrazado. En otras palabras hay todavía quienes sueñan con la utopía de pasar al socialismo a través de la vieja comunidad originaria, o sea ven en la comuna campesina el germen real del futuro socialista, eludiendo la fase capitalista del desarrollo.

El intento de aplicar esa utopía en Bolivia tiene sus raíces en principios del siglo pasado, pero ha florecido recientemente con alguna intensidad al calor de la primavera democrática que vive el mundo actualmente. Sin embargo, sus cultores no se dan cuenta de dos factores. El primero, que esa “teoría” traída por los cabellos, fue descartada hace más de cien años en forma teórica y que, al presente, fracasó en los hechos, en la práctica, en todas partes donde se intentó aplicarla.

En Bolivia, ese populismo fue combatido y su fracaso fue previsto hace años y, por si fuera poco, en la actualidad, se observa con claridad su frustración total. En efecto, lo que queda en regiones remotas de las comunidades tradicionales, con grandes saldos del esclavismo precolombino y el feudalismo republicano, muestra que están desarrollando formas económicas capitalistas. No se observa el menor rastro de organización socialista y lo que más bien se constata es que la economía real marcha cada vez más fuertemente por la vía capitalista, pese a frecuentes discursos anticapitalistas. Todavía más, las poblaciones rurales del país luchan contra cualquier intento populista o anticapitalista y, por tanto, la economía social-comunitaria está siendo enterrada por los hechos.

Se debe concluir que otros sectores de la economía nacional (industria, comercio, minería, etc.), a los que se intentó aplicar ese programa “socialista-comunitario”, resultaron un fracaso completo porque no funciona ni para atrás ni para adelante. En esa forma, la aplicación del experimento no sirve, al igual que anteriores, y que aquí hay que empezar de nuevo con otro que nazca de la realidad boliviana y no de la imaginación calenturienta de cerebros “iluminados”.

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El Mundo: Masticación

Las autoridades de Gobierno han intensificado su campaña para conseguir la despenalización a la masticación de la hoja de coca, ya que de acuerdo a los mensajes emitidos, esta actividad no tiene nada que ver con el consumo de la cocaína.

Si bien la utilización de la hoja de coca viene de muchos siglos atrás, especialmente dentro de las culturas originarias, sus cualidades fueron aprovechadas durante la colonia para someter a explotación a los nativos, cuya fuerza de trabajo se veía multiplicada con el consumo de la hoja ya que podían estar durante más tiempo en el interior de las minas.

Tan importante era la producción de la hoja en ese momento que una gran cantidad de personas que fueron trasladadas a América desde el África, para apoyar la explotación de las minas y que por sus características particulares no pudieron cumplir esa tarea, fueron trasladadas a la región de los yungas en La Paz para producir las hojas; ellos constituyen hoy el grupo originario de los afro bolivianos.

Tal es la importancia de la producción de la hoja de coca que el presidente de los productores llegó a convertirse en el Presidente del Estado; sin embargo, el incentivo que desde el Gobierno se dio a esa cultivo solo se puede censurar mencionando la cantidad que fue destinada al narcotráfico, por la cantidad de la producción que satisfacía en exceso las necesidades de los consumidores.

Los masticadores por otra parte, saben distinguir con claridad las hojas que se producen en los yungas y aquellas que provienen del trópico y que según ellos, no es apta para ese fin. Para mostrar las cualidades de la hoja, han destinado toda una jornada a la masticación y lo han hecho en lugares públicos en todo el país; sin embargo, es importante hacer notar que esa actividad está altamente difundida y no hay lugar en el que no se la practique, mencionemos los casos de la construcción o del transporte, donde el consumo está ampliamente difundido, además de otros sectores en áreas rurales, donde es un articulo de especial importancia.

Dentro de la campaña de despenalización para la masticación de la hoja, desde el seno del Gobierno se ha protestado contra los Estados Unidos que han manifestado su oposición a esa medida; resulta absurdo pensar que se iba a recibir un apoyo abierto, si se recuerda que el Gobierno, además de alejar del país al embajador de el estado económicamente más poderoso, echó también a los representantes del organismo que se encargaba del control de la producción de la hoja, considerando que los Estados Unidos constituyen uno de los mayores mercados para la cocaína.

No pensamos que la DEA hubiera sido la solución contra el problema del narcotráfico, pero consideramos que el diálogo en ese momento, hubiera permitido también conseguir una negociación más conveniente en las actuales circunstancias.

El Gobierno ha manifestado en varias oportunidades que tiene la capacidad necesaria para ejercer un control sobre el narcotráfico, pero consideramos que en esa labor, lo importante seria evitar una producción excesiva que dentro o fuera del país, tiene un destino que no puede ser desconocido.

Una de las consecuencias de la masticación y que hace que sea criticada es el hecho de adormecer a las personas y eliminar el sueño.

En el presente momento crítico que vive Santa Cruz, con el siniestro de la caída del edifico Málaga, pudimos ver que entre las personas que en una labor infatigable ayudaban a remover los escombros, no faltó la presencia de este elemento que ayudaba a mantener las fuerzas; sin embargo, podemos colegir también que la reacción tardía de las autoridades del Gobierno central, para apoyar a los damnificados, se hubiera debido a este efecto.

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Clarín, Argentina: Falta de billetes e imprevisión

El pronunciado faltante de billetes ha sido una señal de ausencia de previsión de las autoridades, la cual tiene como antecedente la crónica carencia de monedas y puede tener como derivación cercana la falta de cambio, ya que los billetes impresos de apuro en Brasil son de $ 100.- Tardíamente, el Gobierno ha comenzado a tomar nota de su negligencia y a disponer medidas para evitar que esta falla se reitere. Con varios meses de antelación, los técnicos advirtieron que se podría llegar a una situación de restricción como la registrada, pero a pesar del aviso las autoridades con incumbencia en al área no adoptaron los recaudos pertinentes y sólo a último momento buscaron salidas excepcionales, como la impresión en el extranjero de billetes.

Además de imprevisión, una causal inexcusable en técnicos y funcionarios económicos y monetarios, se han advertido faltas de inversión en plantas de impresión y una política errática que perturban el normal abastecimiento de circulante.

Como consecuencia de la tardía impresión de billetes de 100 pesos, debido a la imprevisión de los funcionarios, podría faltar cambio. Las autoridades deben resolver el problema.

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