Cada vez es más difícil distinguir las bromas de mal gusto de los argumentos con los que las autoridades justifican las consecuencias de sus actos
Índice de los Editoriales de Periódicos
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El Día: A bailar con la fea
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El Día: Joaquín Aguirre Lavayén y la Hidrovía
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El Día: Notas desde Cuba
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El Día: Bolítica
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El Día: Cualquier coincidencia…
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El Día: Las trampas del complot
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Los Tiempos: OFENSAS A LA INTELIGENCIA POPULAR
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El Deber: Las armas rusas
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Cambio: Egipto, el poder del pueblo
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La Prensa: Las mieles del poder
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El Diario: Revés preventivo para la industria de la construcción
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El Mundo: Otra cara
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Opinión:
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Clarín, Argentina: Síntomas del cambio climático
El Día: A bailar con la fea
El Satelite de la Luna
Durante los últimos cinco años al Gobierno le tocó bailar con la bella.
Bonanza era su nombre, bella como la mujer del otro, criada, con mucho esfuerzo y sacrificio, por sus padres y abuelos, hasta volverla una muchacha exuberante, brillante y fecunda, por gracia espontánea y recursos naturales.
Durante cinco años MAS y Bonanza bailaron apechugados, al son de ritmos autóctonos y dulces a los oídos del pueblo (Nacionalización, fue el “hit” del momento), rodeados de los aplausos de los amigos, el coro bien afinado de fiscales y jueces, la envidia de unos pocos y la alegría de los que recibían promesas, bonos y retórica sin fin. También se escucharon ritmos caribeños, cual canto de sirena, y temas estridentes, como “juicios de responsabilidad” o “lucha a la corrupción”… de los opositores.
El MAS se aprovechó de Bonanza, pero no supo conservarla. Se dedicó a gastar insulsamente, mientras ahorraba dinero en Suiza. Hasta un lujoso avión y un satélite le compró y un tren bala le prometió, pero la mantuvo improductiva y sin esperanza.
Ahora Bonanza se ha ido. Las malas lenguas dicen que se ha ido a bailar en otros países vecinos, donde saben tratarla, respetarla y cuidarla.
Ahora al MAS le toca bailar con la fea. Su nombre es Crisis y su semblante hace honor a la ley de Parker: “la belleza es epidérmica, pero la fealdad llega hasta los huesos”.
Algunos dicen que ha llegado de lejos, otros que la trajo el viento y hasta hay quienes insinúan que la fea es la misma bella, estropeada por su galán. Será por el desgaste de los años que pasan, será por la contaminación del medio ambiente, tal vez por la falta de ejercicios físicos o la comida chatarra, lo cierto es que Bonanza se esfumó y la relevó Crisis.
Varios amigos de antaño, incluyendo a movimientos sociales, han preferido dejar el baile -sin miedo, pero a su propio riesgo- a seguir danzando con Crisis.
La música se ha vuelto aburrida y repetitiva, ni qué decir del baile: un paso adelante y dos atrás. Es la danza del “gaso-reculazo”, acompañada por la orquesta “Los intocables”.
Crisis es realmente fea y más fea se hace con el tiempo. Ya no se producen en el país lociones a base de petróleo e importarlas cuesta caro, sin contar a los vivos que se dedican a revenderlas al extranjero en mamaderas. Bonanza, antes de marcharse, dejó muchos frascos de espray, herencia de sus padres. Ese gas sigue vendiéndose a Brasil y Argentina, pero su precio no compensa el de las lociones importadas, ni se incrementa su producción. Por otro lado, parece que esos vecinos tienen suficientes espray propio, de modo que el futuro se vuelve incierto.
Dicen que el azúcar más amargo es el que no hay. Mientras el MAS bailaba con Bonanza, descuidaba el agro; el clima tampoco fue favorable y la imprevisión hizo su parte.
Curiosamente, hoy nuestra estrella baila con la fea, mientras los vecinos lo hacen con sus bellas, ante la rabia de quienes vimos las muchas oportunidades que se perdieron durante los cinco años de Bonanza.
Por desgracia, como reza el refrán, la fealdad, a diferencia de la belleza, dura: Crisis llegó para quedarse y seguir bailando con su inexperto galán a sus ritmos pedantes. ¡Si por lo menos cambiaran los músicos!
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El Día: Joaquín Aguirre Lavayén y la Hidrovía
Miradas
Con el extremado pesar que me produjo la noticia del fallecimiento reciente de Joaquín Aguirre Lavayén, vinieron a mi memoria momentos vividos hace 22 años en una expedición en que participamos juntos al navegar por la Hidrovía (Paraná-Paraguay) en la que puso un empeño tan valeroso para hacer del puerto creado por él, un centro activo de progreso y de actividad comercial, respondiendo al noble propósito de afirmar la navegación boliviana en la Cuenca del Plata.
La dolorosa noticia me permite evocar un acontecimiento de la vida internacional de Bolivia, que tuvo lugar entre Santa Cruz, Puerto Aguirre, Asunción y Montevideo, en febrero de 1989, cuando me cupo desempeñar las funciones de Embajador de Bolivia en Uruguay. El caso al que hago referencia fue una expedición de empresarios cruceños –en la que tuve la buena fortuna de participar- organizada principalmente por Joaquín Aguirre, Isaac Maidana (por entonces alto funcionario de Aladi) y por José Luis Camacho, Presidente de la Cámara de Comercio de Santa Cruz.
Fueron unos 30 los hombres y mujeres de empresa de dicha ciudad los que tomaron parte en esta travesía a la que se dio el nombre de “Viaje de la Integración”, realizada en la motonave paraguaya “Presidente Carlos Antonio López”, construida en los astilleros españoles de El Ferrol, gemelo de otro destinado igualmente al turismo por la cuenca del Plata. Dotadas ambas embarcaciones de todos los adelantos –radar, aire acondicionado, camarotes y comedores de lujo- cubrían la distancia entre Corumbá y Asunción en tres días, gracias al radar, que permitía la navegación nocturna.
El objetivo determinante de esta expedición fue el de asignar el más alto significado a la vinculación de los puertos ribereños de Brasil, Bolivia, Paraguay, Uruguay y Argentina en lo que ya a partir de esas fechas se dio en llamar la “Hidrovía Paraná-Paraguay-Río de la Plata”, con una extensión de más de 3.000 kms desde Puerto Cáceres, aguas arriba de Corumbá, hasta la desembocadura atlántica en Buenos Aires.
Se trataba, pues, de cumplir una misión política, diplomática, comercial, en el marco de lo que ya iba fraguándose como el Mercosur. Ante todo estaba, naturalmente, el interés de Bolivia de proyectarse como país de la cuenca del Plata, con puerto propio en las aguas del canal Tamengo, frente a Corumbá y con la costa de Puerto Busch, abierta, en este último caso, a grandes perspectivas.
Nada de lo que por entonces sucedió habría sido posible sin el fervor patriótico de Joaquín Aguirre, el fundador del puerto y la empresa de Puerto Aguirre. Daba gusto, cuando se iban cumpliendo las etapas del viaje –en Asunción y en Montevideo- percibir el enorme prestigio, la notoriedad simpática con que era recibido en todas partes ese ejemplar hombre de empresa boliviano. Para mí fue particularmente enaltecedor viajar en compañía de Aguirre Lavayén en esas circunstancias que siempre recordaré, en lo poco que me cabía, como un logro y un momento culminante de mi tarea diplomática en el Uruguay, país tan entrañablemente próximo al nuestro en toda forma de comprensión y solidaridad.
Quedan muy grabados en mi memoria los momentos en que hice compañía a Joaquín en aquel inolvidable febrero de 1989. Después de dar a conocer a mi Gobierno la programación y objetivos del “Viaje de la Integración”, salí de Montevideo a Santa Cruz en vuelo del LAB, haciendo desde allí el viaje por tren, junto con Aguirre, hasta Puerto Suárez y Puerto Aguirre. En el camino, me era grato apreciar los sembradíos de soya, que él me señalaba como la mayor esperanza para el porvenir de Bolivia. En el puerto boliviano sobre el canal nos esperaba la gente cruceña que haría el viaje por la hidrovía. En el ambiente se palpaba una nota de entusiasmo y regocijo, cosa que también advertimos en Corumbá, hasta donde nos llevó una lancha de nuestra Fuerza Naval. El viaje por el bellísimo Pantanal dio ocasión para que efectuáramos reuniones de trabajo, adecuadamente previstas, sobre temas del comercio, del transporte fluvial, de los acuerdos entre los países unidos por el río. Asunción fue una escala capital de la travesía. Hubo allí, para los bolivianos, una recepción tan cálida como la que recibiríamos en Montevideo, a donde me trasladé por avión a fin de preparar la llegada de los expedicionarios a Montevideo y Nueva Palmira.
Apunto estos recuerdos para unirme al homenaje que Bolivia rinde a este adelantado del progreso y de la integración nacional e internacional que fue Joaquín Aguirre. Tengo presente al escribir esta nota los temas de conversación en que nos entreteníamos Joaquín y yo mismo al considerar las grandes posibilidades de acceso a las vías marítimas que nos ofrece la Cuenca del Plata, gracias a la conexión fluvial referida, en tanto la salida soberana por la otra ruta –la del Pacífico- en la que Bolivia se ha empeñado infructuosamente, nos ha sido negada, pese a los empeños realizados por más de una centuria.
Jorge Siles Salinas es miembro de las Academias Bolivianas de la Historia y de la Lengua, correspondientes de las Reales Academias Españolas
El Día: Notas desde Cuba
Mirando de Abajo
Escribir por ejemplo que las luces titilan a lo lejos. Y lo hacen en los bordes de la bahía de Jagua, en Cienfuegos. Al otro lado, una sombra que pareciera Hagia Sofía y que no es otra cosa que el esqueleto de un reactor nuclear perecido con los soviéticos, habla de que los tiempos cambian y los hombres debemos adecuarnos a las transformaciones. Evitarlo es impostura, no queda espacio para obsolencias y es deber nuestro rescatar lo bueno que se pueda y desechar la mierda.
Óscar Jordán Arandia me pregunta acerca de la importancia de la presencia de Álvaro García Linera en la inauguración de los premios Casa de las Américas. Han pasado dos semanas, amenizadas con la fraternidad de los cubanos auspiciantes, con el mar y el ron: añejo, siete años, añejo blanco, etc. que dan aroma de fiesta al trabajo y pienso… Fue un buen discurso y una buena presentación. Algo larga pero gusta a los políticos escucharse, como si no fuera suficiente haberse escuchado toda la vida. Pero así como a mí me gustan las mujeres regadas de ron a otros persignarse o enmelarse en el verbo con que los parió la madre.
Fuera de la cuestión histórica, que creo todos los de cierta tendencia analizamos de la misma manera, lo resaltante estuvo en el énfasis que el Vicepresidente puso en la necesidad de explotar pozos, talar bosques, etc, si el bien colectivo lo requiriese. O de la posibilidad, ya que son numéricamente superiores (textual: de tres millones a trescientos mil), de que las tierras bajas sean entregadas también a las etnias quechuaymaras, asunto que no ve como detrimento a las poblaciones guaraníes más pequeñas. Germen, a mi parecer, de etnocidio y ecocidio. Dotar de lugares protegidos por su biodiversidad a las transnacionales, otra vez, y a los cocaleros, punta de lanza de la revolución cuyos grandes beneficiarios son las mafias narcotraficantes, punta de lanza del peor capitalismo, ya que los réditos del tráfico de drogas enriquecen sobre todo a los bancos que captan cerca del 70 por ciento del criminal pingajo.
Yendo hacia lo literario. Suena precioso, a la vez que triste, saber y leer de y a autores que gastan su tiempo en hacer ficción. Tozudez de seres, incluidos nos, que por encima de los discursos hallan espacio para hablar de las cosas, grandiosas o mínimas, que nos rodean. Hombres y mujeres que muchas veces ni la esperanza tienen de verse publicados, pero que escriben porque tienen que escribir, porque de sus crayones gastados y malcuidados ojos se alimenta la existencia. Prometeos cuyos destrozados hígados enfrentan la debacle tecnológica que semeja la terminación de los humanos. Y un premio como éste, en un país atenazado por la modernidad y confuso en cuanto al futuro, implica algo, implica valor y constancia, de los hombres desarmados.
Te diría, Óscar, que admiro este esfuerzo, como admiré siempre la literatura cubana, desde alguna vieja tarde en que mi madre, en Colección Ayacucho, me regalaba El Siglo de las Luces, de Alejo Carpentier, con la dedicatoria de un hermoso libro para mi hijo Claudio, amante de todo lo bello… así era mi madre, que me trajo las calles de La Habana que hoy miro, los muros espesos de la feroz y persistente España, la negritud hundida y sin embargo tan febril, tan dinámica, tan ritmo y rebelión. Me regaló los edificios de Trinidad, la locura de Henri Christophe, Sans Souci, me abrió las hojas eternas de Martí, en verso y en ensayo, a quien tanto quería. Cuba y Haití, el son caribe, la santería y el vudú, el pueblo de Cuba que si no es negro, o un poco mulato, es tan español como los andaluces, bien lejano de mis sangres indias, melancólicas y subrepticias.
Respecto a mis proyectos para este año, te diría que los escritores no tenemos años, y que los vástagos crecen como la mala hierba o la yerbabuena, malos para las cosechas y perfectos para el sabor. Pero que mientras invento historias o las recuento seguiré echando ponzoña por las calles oponiéndome a los cabrones, a los Bush, los Morales, los Mubarak y el resto de la vertiente esquizofrénica de quienes se creen dioses.
Claudio Ferrufino-Coqueugniot es escritor
El Día: Bolítica
Entre 2008 y 2009 Bolivia implementó la prohibición de exportaciones, control de precios de la producción de aceite que surtieron efecto porque abastecieron al mercado interno, pero luego generó un efecto boomerang muy delicado".
Gonzalo Flores
REPRESENTANTE DE LA FAO EN BOLIVIA
Se dice que: La Organización para la Agricultura y Alimentación de las Naciones Unidas (FAO) afirmó que tres medidas del gobierno boliviano para controlar los precios de los alimentos afectaron la producción".
El Estado contará con sus propias empresas de alimentos y de otros productos para evitar el desabastecimiento. Estoy convencido de que cuando la producción de alimentos está en manos del sector privado, existen problemas".
Evo Morales
PRESIDENTE DE BOLIVIA
El Día: Cualquier coincidencia…
Bajo el Penoco.
Desde que asumió el poder ha hecho todos los intentos por perpetuarse en su cargo. Su principal estrategia política ha sido el uso de la fuerza, ya sea mediante los militares o la acción de grupos civiles leales a su gobierno para enfrenar a los opositores, a los que ha mantenido acorralados durante los últimos años. Su régimen ha sido vinculado a innumerables y escandalosos hechos de corrupción, los que ha tratado de disimular mediante una despiadada guerra contra los medios de comunicación independientes. Insistentemente afirma que el país vive en democracia, pero ésta es apenas una pantalla, ya que el oficialismo controla el Congreso y todos los poderes republicanos. El régimen también utiliza todos los componentes del fundamentalismo religioso para reprimir a sectores de la oposición y para mantener al país bajo un esquema de terror. Pese que el territorio es rico en recursos naturales, sobre todo hidrocarburos, la población vive en la pobreza, escasean los alimentos y abundan las filas para comprar los productos básicos. El país que describimos es Egipto y el líder del que hablamos es Hosni Mubarak, quien lleva 30 años en la presidencia. Hastiado de su dictadura, el pueblo egipcio se ha levantado y le pide la renuncia.
El Día: Las trampas del complot
Editorial
El enredo en el que se han metido los que armaron el “caso Rózsa” tiende a alcanzar proporciones épicas y de a poco, entre ellos mismos van jalando los hilos que ayudan a entender los pormenores de un grotesco y escabroso complot.
Las andanzas del misterioso “testigo clave”, Ignacio Villa Vargas, quien se pasea muy campante por las calles de la ciudad, pese a que la Fiscalía dijo en segunda instancia que se trataba de un “prófugo de la justicia” y en tercer lugar ha afirmado que no se lo detiene porque no hay orden de captura contra él, han descolocado por completo a los aventureros que idearon aquella trama siniestra que acabó con tres ciudadanos europeos acribillados en el hotel Las Américas, el 16 de abril de 2009.
La Fiscalía ha tratado durante las últimas semanas de hacerle el quite al famoso “video-soborno”, que muestra cómo agentes del Ministerio de Gobierno le pagaron 31.500 dólares a Villa Vargas para que implique a una serie de ciudadanos en un supuesto complot terrorista. El objetivo era lógicamente evitar que esta nueva evidencia se tome en cuenta en el proceso judicial contra 39 imputados. La última estrategia ha sido asumida por un juez de La Paz, que decidió declarar en reserva la investigación del video, medida que adoptó luego de conocerse que “El Viejo” se encuentra en Bolivia, obviamente con protección oficial. Paralelamente se han difundido nuevas imágenes que proporcionan más detalles sobre el “sembrado de pruebas” que habrían realizado los agentes que participaron en el asalto al hotel Las Américas y los operativos posteriores.
A estas alturas todo ha quedado claro. Un ex viceministro de Gobierno ha salido en defensa del funcionario que le pagó el soborno a Villa Vargas y no sólo lo ha justificado sino que ha dicho que lo hizo por órdenes superiores. Un senador que luego intentó aclarar las cosas, ha admitido indirectamente, que se cometieron ilegalidades en la investigación del caso Rózsa y finalmente, para evitar que su nombre y el de la institución sigan embarrándose, el Defensor del Pueblo incurre en un despropósito al afirmar que un video no representa una prueba fehaciente en un juicio. ¿A qué viene eso? ¿A qué viene el pronunciamiento de las Fuerzas Armadas que alabaron la actuación del Gobierno en este caso? Se trata de avales innecesarios en un hecho netamente judicial (como se intenta hacer creer) y que en todo caso siguen echando sombras y sospechas sobre la intriga gubernamental. En este enredo también se producen hechos cómicos, como el de la ministra de Justicia, Nilda Copa, quien ha dicho que sean los vecinos o los periodistas los que detengan a “El Viejo”.
Las últimas novedades, entre ellas declaraciones de prensa de Villa Vargas confirman la tesis del complot y, por supuesto, enredan aún más a sus perpetradores. Mientras que el fiscal Marcelo Soza rectifica versiones anteriores e indica que sí hay orden de aprehensión contra “El Viejo”, otros miembros del Gobierno tratan de descalificar sus afirmaciones, pese que siempre lo calificaron como “testigo clave”. Los pocos integrantes del Gobierno que todavía se preocupan por la imagen del presidente Morales deberían recomendarle que ya no hable de este tema, porque con sus palabras no hacen más que complicar su situación jurídica. No olvidemos que él ha sido el único que confesó públicamente que dio la orden de meter bala en el hotel Las Américas y sobre este punto, ya están en marcha sendos procesos ante instancias internacionales.
Las andanzas del misterioso “testigo clave”, Ignacio Villa Vargas, han descolocado por completo a los aventureros que idearon aquella trama siniestra que acabó con tres ciudadanos europeos acribillados en el hotel Las Américas, el 2009.
Los Tiempos: OFENSAS A LA INTELIGENCIA POPULAR
Cada vez es más difícil distinguir las bromas de mal gusto de los argumentos con los que las autoridades justifican las consecuencias de sus actos
Como si los daños que causan a la economía de la gente la escasez de cada vez más artículos de primera necesidad, la elevación de los precios y las molestias y los múltiples perjuicios que ocasiona hacer filas para obtenerlos no fueran suficientes para provocar la indignación de buena parte de la población, las autoridades gubernamentales se esmeran, sin razón aparente, en agregar otro motivo. Nos referimos a la insistencia con que se empeñan en burlarse de la inteligencia del pueblo al que dicen representar.
En efecto, estamos llegando a un punto en el que los argumentos con los que las autoridades gubernamentales pretenden explicar y justificar las consecuencias de sus actos, como el gasolinazo primero y el azucarazo después, dejan entrever que quienes los elaboran y los exponen parten de la suposición de que las personas a las que están dirigidos tienen una capacidad de entendimiento severamente disminuida.
Esa actitud es de por sí alarmante, y lo es aún más si se considera que no es atribuible sólo a la embriaguez que provocan las alturas del poder, sino a una concepción ideológica según la que la causa principal de los males de la sociedad es el sector privado de la economía, por lo que destruirlo, o por lo menos reducirlo a la mínima expresión posible, es la fórmula más idónea para alcanzar la justicia y el bienestar.
Según esa concepción, quien cultiva la tierra para producir alimentos, quien cría pollos en una granja, quien transporta esos productos, quien los comercializa al por mayor o en una tienda de barrio, en fin, todos aquellos que de una u otra manera participan en la cadena que une a los productores con los consumidores son seres maliciosos que al hacer lo que hacen sólo buscan enriquecerse a costa del hambre del pueblo. Es por consiguiente justo y necesario que cada vez más numerosos burócratas estatales intervengan "en defensa del consumidor".
Tal razonamiento es, por donde se mire, equivocado y sus consecuencias tan previsibles como funestas: escasez, encarecimiento, especulación, agio, racionamiento y múltiples formas de corrupción que florecen a su alrededor. Así, la sociedad en su conjunto se empobrece: se empobrecen los productores, los comerciantes y los consumidores, pero no los funcionarios estatales que, como ya se puede ver a diario, no desperdician ocasión para obtener ganancias, ahora sí, a costa del hambre del pueblo y de la destrucción del aparato productivo.
El Estado cubano necesitó 52 años para comprender cuán absurda es esa manera de actuar y ahora hace enormes esfuerzos para recuperar las décadas perdidas y reconstruir el sector privado de su economía. No es pues comprensible ni aceptable que el Gobierno actual se empecine en aplicar tan desacreditadas fórmulas y mucho menos que lo haga con argumentos que además de ofender la inteligencia hacen que cada vez sea más difícil distinguir los límites que separan las bromas de mal gusto de la seriedad que merecen los asuntos que afligen a todo un país.
El Deber: Las armas rusas
Mientras el país vive una crisis económica que viene a contradecir la propaganda oficial, siguen surgiendo noticias que muestran una enorme falta de coordinación y coherencia. En efecto, el Gobierno central dispone el incremento de algunos precios y autoriza otros aumentos por falta de recursos para mantener subvenciones, pero al mismo tiempo anuncia millonarios gastos.
Parece una contradicción que el Gobierno diga que no tiene recursos para las subvenciones y acto seguido anuncie que se propone comprar un satélite chino por 300 millones de dólares, además de helicópteros y armas rusas por un monto similar.
Las encuestas hechas hasta ahora dicen que los bolivianos no están de acuerdo con la compra de un satélite artificial que será fabricado y lanzado al espacio por la China Popular. Los sondeos y consultas que hacen los medios confirman que los bolivianos creen que hay urgencias mucho más premiosas que deben ser atendidas antes de pensar en esos gastos.
Todos apuntan a la necesidad que existe en el país de apoyar al sector agrícola, pero con programas eficientes y no solamente con anuncios y planes que nunca se cumplen. Los productores de alimentos en todos los departamentos tienen que vérselas con un incremento de los precios de los fertilizantes y los pesticidas importados, mientras el Gobierno sigue hablando de la posibilidad, siempre remota, de instalar una planta de úrea. Ésa sí que es una urgencia en el país, y no los satélites chinos ni los helicópteros y las armas rusas, dicen los campesinos, incluso aquellos que estuvieron alineados con el Gobierno.
Los contratos por el satélite y las armas habían sido anunciados y luego dejados en duda por un largo silencio, pero de pronto resurgieron con caracteres de urgencia. Al parecer los proveedores llegaron a acuerdos firmes con las autoridades a cargo de las operaciones, y lo que hicieron fue recordarles que los compromisos eran irrevisables, sin vuelta atrás.
En vista de esos compromisos irrevisables, el país tiene que comprar, de prisa, un satélite chino y unas armas rusas, no se sabe para qué propósitos. Las explicaciones sobre el satélite fueron hechas por el presidente Evo Morales, pero no satisfacieron a nadie.
Sobre las armas rusas, parlamentarios paraguayos dijeron que la compra confirma que Bolivia está en una carrera armamentista. Es decir que la decisión de hacer esa compra está poniendo al país en una situación incómoda en la región.
Todavía está el Gobierno a tiempo para revisar estas decisiones. Los funcionarios que asumieron las responsabilidades que convirtieron las compras en compromisos irrevisables podrán ayudar al país si dan las soluciones para que las mismas queden sin efecto.
Que el país se lance a este tipo de adquisiciones en estos tiempos de vacas flacas es algo que debe ser revisado. La nación puede vivir sin el satélite chino y sin las armas rusas, pero no puede hacerlo sin que se resuelvan los problemas de desabastecimiento que están angustiando a los bolivianos.
El presidente Morales tendría que tomar la iniciativa de anunciar el desistimiento de esas compras, lo que vendría a ser un mensaje tranquilizador. Nunca es tarde para corregir un error.
Cambio: Egipto, el poder del pueblo
Al menos 200 mil egipcios se manifestaron ayer en la Plaza Tahrir —en el centro de la ciudad de El Cairo— para exigir por undécima jornada consecutiva la renuncia del dictador Hosni Mubarak, presidente de esa nación árabe desde hace 30 años; pero esa demanda de democracia y de respeto a los derechos humanos ha sido respondida con extrema violencia y terror, por segundo día, por cientos de esbirros armados del agonizante régimen en contra del pueblo movilizado.
Los comandos civiles de Mubarak lanzaron violentos ataques contra los manifestantes opositores que rechazan dialogar con el gobierno, y al menos 13 personas murieron y unas 1.200 resultaron heridas desde que el miércoles el Ejército dio "vía libre" a los grupos de choque del dictador para embestir contra la manifestación pacífica de los opositores.
A pesar de la sangre derramada y la creciente presión internacional, Mubarak reiteró el jueves que "se iría ahora mismo", pero que se mantiene en el cargo porque supuestamente el país "se hundiría en el caos".
Es que a falta de ‘caos’ en las calles —en contraste con la ‘estabilidad’ del régimen—, se lo fabrica mediante el uso de burdas técnicas de dividir para gobernar. Y como como ha dicho el líder opositor Mohamed El Baradei, citado por el periodista Pepe Escobar, autor de Globalistan: Cómo el mundo globalizado se disuelve en la Guerra Líquida; Mubarak es ahora "un muerto viviente". ¿Qué se puede decir de su ejército de zombis salido directamente de la película El regreso de los muertos vivientes?
Es que en el marco de la secular injerencia de Estados Unidos en esa región, que ha permitido a la Casa Blanca instalar regímenes títeres como el de Mubarak, era sólo cuestión de tiempo antes que el dictador lanzara a sus escuadrones de matones y pistoleros a sueldo para tratar de aplastar el poder popular.
El régimen fabricó toda una escenografía. Pandillas a sueldo, convoyes organizados en camionetas, bandas llevadas en autobuses blandiendo machetes, agentes provocadores que lanzaban cócteles molotov desde los techos de alrededor del Museo Egipcio, matones que invadieron la Plaza Tahrir para golpear a la gente, algunos a caballo e incluso montados en camellos, restallando látigos la noche del miércoles.
Escobar relata que entonces, en el silencio de la noche, vino el terror puro, no mitigado, provocado por el Estado: el mubarakismo levantando su verdadera cruel cabeza. Fuertes tiroteos esporádicos, el ruido inconfundible de disparos de francotiradores, los tanques que rodeaban la Plaza Tahrir para protegerla desaparecieron extrañamente, los manifestantes sitiados y bajo tiros de ametralladoras, rodeados por escuadrones de matones enmascarados de Mubarak.
Este contexto, es un hecho que incluso sin utilizar al Ejército —que parece haberse ‘disuelto’ como la Policía lo hizo durante el fin de semana pasado—, el mubarakismo parece capaz de movilizar una inmensa cantidad de marginados que dependen del régimen, del aparato de represión del Ministerio del Interior formado por más de 1,5 millones de personas, incluido un ejército de informantes, a los que hay que añadir los 3 millones de afiliados al Partido Nacional Democrático (NDP) de Mubarak.
Esa megaturba está aterrorizada ante la idea de perder las migajas tiradas por la dictadura en la forma de un trabajo seguro para el gobierno y unas pocas conexiones.
Y como ocurre en todas las dictaduras que alentó en el pasado y alienta hoy Washington, Mubarak no recibe migajas. Según fuentes de Estados, Siria y Argelia, su fortuna personal ascendería a no menos de 40.000 millones de dólares, robados del tesoro público en la forma de "comisiones" por las compras de armas.
Según esas fuentes, citadas por Asia Times Online, el dictador egipcio controla muchos bienes raíces, especialmente en Estados Unidos; cuentas en bancos estadounidenses, alemanes, británicos y suizos, y mantiene vínculos con corporaciones como MacDonald’s, Vodafone, Hyundai y Hermes. Suzanne, la esposa británico-irlandesa de Mubarak, posee por lo menos 5.000 millones de dólares, y su hijo Gamal —quien puede haber huido a Londres, despojado ahora de su papel de heredero dinástico— también se enorgullece de poseer una fortuna personal de 17.000 millones de dólares.
Y antes de la feroz represión, los medios controlados por el gobierno advirtieron que habría violencia y culparon a extranjeros por las protestas. El temido Ministerio del Interior ordenó que cientos de miles de manifestantes que estaban en las calles "se fueran a casa", y según una fuente de la oposición hablando con al-Jazeera, los ‘empresarios’ —los compinches multimillonarios del mubarakismo— repartieron los fondos para aplastar las protestas.
En ese contexto, Estados Unidos comprendió ayer que es imposible sostener a la dictadura y por ello se sumó a las voces que demandan la renuncia del dictador, rechazó los argumentos de que su salida provocaría ‘caos’ en Egipto y demandó pasos concretos hacia una transición. Robert Gibbs, portavoz de la Casa Blanca, llamó a Mubarak a dialogar con una amplia coalición de la oposición y grupos de la sociedad civil para alcanzar un cambio político, pero su diplomacia ya trabaja para instalar un gobierno que no se aparte de su influencia. Es decir, cambiar para no cambiar nada.
No obstante, El pueblo egipcio lucha por una verdadera democracia, esa que sólo puede ser edificada de abajo hacia arriba, y esto asusta a las elites occidentales, porque implica la pérdida de privilegios para los leales al imperio y, consiguientemente, el poder para un pueblo que se mantiene firme en las calles para conquistar la democracia secuestrada.
El pueblo egipcio lucha por una verdadera democracia, esa que sólo puede ser edificada de abajo hacia arriba, y esto asusta a las elites occidentales, porque implica la pérdida de privilegios para los leales al imperio y, consiguientemente, el poder para el pueblo.
La Prensa: Las mieles del poder
Las autoridades dan cuenta, de manera aparentemente ingenua, del hallazgo de depósitos de azúcar que estaban fuera del control de Emapa…
Los funcionarios del Gobierno Nacional están mostrando una gran incapacidad para manejar el tema del desabastecimiento de alimentos en el país. Es tan mala la logística para asegurar la distribución de los alimentos como la difusión de mensajes de las autoridades.
Las explicaciones oficiales sobre el desabastecimiento de azúcar parecen burlas de poderosos y no explicaciones. La voz de mando para este caso fue, al parecer, que se aconseje a los bolivianos a reemplazar el azúcar con la miel de abejas. A falta de pan, buenas son las tortas, dijo alguna vez un miembro de la monarquía francesa.
El consejo fue dado a los bolivianos por el presidente Evo Morales, el vocero presidencial y los senadores Isaac Ávalos y Eugenio Rojas. Si falta azúcar, hay que consumir miel de abeja.
Quien se llevó la flor fue el jefe de la bancada masista en el Senado. Ávalos dijo que él no presta mucha atención al precio del azúcar porque tiene la costumbre de comprar el producto por quintales para el consumo de todo el año. El vocero presidencial, Iván Canelas, no quedó muy lejos, pues dijo que él no está enterado del precio del azúcar porque no vive en su casa y, en todo caso, para endulzar sus alimentos usa miel de abeja que le proporciona un amigo que tiene colmenas en los Yungas.
El estilo de la burla no parece el más aconsejable para un Gobierno que debe dar explicaciones sobre una situación de desabastecimiento de alimentos que contradice la propaganda sobre las excelencias de la política económica.
Aparte de ese detalle, que la opinión pública está entendiendo cada vez con mayor precisión, están las fallas en la logística para el manejo de los productos que el Gobierno del MAS compra para reemplazar al sistema nacional de tiendas y lugares de expendio.
No se ha dado todavía la situación escandalosa que se presenta en Venezuela, donde los almacenes estatales han dejado que se pudran millones de quintales de alimentos por mala administración, pero algo va en esa misma dirección.
En efecto, las autoridades dan cuenta, de manera aparentemente ingenua, del hallazgo de depósitos de azúcar que estaban fuera del control y de la contabilidad de la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa). El último ?descubrimiento? de un almacén que quedó fuera del control de las autoridades se dio en Patacamaya, entre La Paz y Oruro, donde decenas de miles de quintales de azúcar estaban almacenados mientras la escasez llevaba al Gobierno a elevar el precio del producto.
Al parecer se trata de errores que se cometen por la prisa de la improvisación de una administración que ha decidido que el Estado se ocupe de la producción, distribución y venta de los alimentos.
Cada una de esas etapas económicas es atendida por privados, muchos de ellos con largos años de experiencia. Por más entusiasmo que pongan los funcionarios públicos a cargo de estas responsabilidades, ha de ser difícil que puedan reemplazar y eventualmente desplazar a los privados, como lo han advertido los dirigentes del sector gremial.
Si el Gobierno quiere que el Estado se ocupe de todas las actividades económicas, los gobernantes tendrían que comenzar por tomar las cosas con un poco de seriedad.
El Diario: Revés preventivo para la industria de la construcción
La desgracia ocurrida en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra con el derrumbe de un edificio y la muerte de muchas personas, resulta, en las actuales circunstancias, un serio revés no sólo para las autoridades encargadas del control de toda construcción sino, especialmente, para las empresas constructoras.
Por principio se entiende que la intervención de profesionales calificados (ingenieros civiles, arquitectos, entendidos en suelos y hasta albañiles) es una especie de seguridad para que las obras que realicen estén garantizadas, porque se construyen bajo normas de seguridad, eficiencia y responsabilidad muy serias; pero el caso del edificio Málaga muestra que en la elaboración de planos, estudio de suelos, utilización de materiales, controles permanentes de la obra, etc., etc. no hubo intervención profesional o, si la hubo, fue imprevisora y hasta irresponsable.
Lo grave de esta situación es que también hayan vulnerado las normas funcionarios de la municipalidad que debieron autorizar la construcción de dicho edificio sólo en caso de haberse cumplido todas las especificaciones que, se entiende, rezan las respectivas disposiciones técnicas y legales.
El caso es, pues, un aviso para que, a partir de ahora, y en todas las ciudades y pueblos donde se realicen construcciones de cualquier tipo, sean manejados con criterios técnicos, con honestidad y responsabilidad profesional. El “caso Málaga” se puede decir que es un aviso preventivo para que surjan dudas en los posibles usuarios de tanta edificación que se levanta en todo el país. Será preciso que, para empezar, todas las empresas constructoras enseñen planos y autorizaciones municipales y, de ser necesario, recaben certificaciones edilicias no sólo para tranquilidad de los posibles propietarios de departamentos y sitios comerciales sino de la misma población que se ha visto conmovida ante la desgracia sufrida con la muerte de tantas personas.
Es de suponer que “los exámenes a que sean sometidas las empresas constructoras” no sólo lo sean en el campo de planos y estudios sino de la calidad de los materiales utilizados; de otro modo, es lógico suponer que las susceptibilidades que se han despertado sean mayores y creen situación de desconfianza general en la industria de la construcción que, evidentemente, no tendría por qué pagar las consecuencias de un hecho que podría ser único y aislado; sin embargo, un sentido de previsión obliga a que sean tomadas las seguridades necesarias para el futuro.
En la mayoría de los países -no sólo ricos y desarrollados- dadas las experiencias con movimientos sísmicos, se ha adoptado la modalidad de la “construcción anti-sísmica” que será preciso implantar en nuestro país y, además, que las autoridades sean muy estrictas en la aprobación “a simple vista” de planos y proyectos que se les presenta y que merecerían estudios muy serios.
Las autoridades municipales, especialmente de las ciudades grandes, tendrán que adoptar políticas muy serias y aprobar reglamentos y condiciones estrictas para autorizar la construcción de inmuebles y especialmente edificios. Un elemental sentido de precaución obliga a que el futuro sea respaldado no sólo por la responsabilidad de propietarios y empresarios sino de la parte que cumplan las autoridades en cuanto a la prevención de desgracias que enlutan a la familia boliviana.
El Mundo: Otra cara
Ningún partido de la oposición, ni los empresarios conspiradores de los que habla con frecuencia el Presidente, consiguieron darle al Gobierno un sacudón como el que dio la aparición de Ignacio Villa Vargas que se hizo popular a nivel internacional, cuando fue difundido el video en el cual se ve a un personero del Gobierno que le entregaba una suma de dinero para retribuir los servicios prestados y le daba el encargo de desaparecer con el mismo.
No terminaba el revuelo que había causado la información, a pesar de las negativas de las autoridades que luego hacían las verificaciones correspondientes, para conocer la veracidad del contenido de las imágenes, cuando el mismo personaje en cuestión aparece en la escena, pero en forma furtiva, aunque finalmente no pudo escapar a la acuciosidad de los periodistas que lograron contactarlo.
No fue muy difícil hacer que cuente los entretelones de la información para que las noticias cobren un vuelo mayor, Villa más conocido como El Viejo, empieza asegurando que el grupo terrorista de Rosza existió y él fue uno de sus integrantes, pero no se explica que muchos otros hubieran desaparecido o se hubieran puesto a buen recaudo, cunado podían dar mas luces sobre el tema.
Afirma que se encuentra temeroso, ya que por una parte podría ser detenido por las autoridades de Gobierno que molestas por las declaraciones, están interesadas en mantenerlo en silencio, mientras que por otro lado son muchos los empresarios de la región oriental que fueron involucrados en sus declaraciones.
Como sucede en estos casos en que cada persona ha ido construyendo su propia versión, sobre la base de las informaciones obtenidas, las autoridades de Gobierno hicieron conocer su opinión de acuerdo a sus datos y más que todo a su conveniencia.
Si bien hubo algunas situaciones dignas de ser tomadas en cuenta, no faltaron otras que realmente servirían para hacer una antología de la situación, una ministra pro ejemplo, fue muy clara al expresar que si el periodista conocía a la persona y tuvo oportunidad de tomar contacto con él, por qué no lo tomó preso.
El Ministro de Gobierno que tiene siempre los cañones apuntando a los periodistas, asegura que se trata de una obra orquestada por los medios de comunicación y que también hay influencia del imperialismo.
El Presidente ha optado por un camino que parece que le resulta mas cómodo y lo emplea con frecuencia, directamente afirma que no conoce el tema, que se habla de un Viejo que no sabe quién es.
Recordemos que una epata bastante dilatada de la novela se desarrolló bajo la influencia de las declaraciones de Villa y es precisamente por ello que él afirma ahora que teme por las represalias de los unos y de los otros.
Pero las cosas tienen también otras facetas que conociendo los procedimientos que son característicos en algunos organismos policiales, parecen verosímiles, como aquella de que se le entregó el dinero ante las cámaras, con el motivo de tener una prueba clara de la operación, pero que el dinero le fue retirado una vez que las cámaras dejaron de grabar las imágenes.
El Viejo tiene respuesta para cada una de las preguntas del periodista y cada que abre la boca hace que alguien más aparezca en escena, tal vez es por esa razón que fue utilizado por el fiscal que investigaba el caso para involucrar a una gran cantidad de personajes, vinculado con los movimientos cívicos y el empresariado del oriente, opuestos al Gobierno, lo más interesante resulta ahora cuando el fiscal que utilizó al personaje como su testigo clave, para poder hacer llegar un paquete de citaciones, afirma ahora que hay una orden de aprehensión para ese su ocasional colaborador que parece haber decidido mostrar la otra cara de la medalla.
Opinión:
Clarín, Argentina: Síntomas del cambio climático
Tanto los informes científicos cuanto la experiencia cotidiana de los habitantes de casi cualquier punto del planeta, dan cuenta de la frecuencia de fenómenos climáticos extremos que causan muertes, destrozos físicos y daños importantes en terrenos que son recursos productivos. Desde las grandes sequías en Argentina, China o Estados Unidos y las inundaciones masivas en Europa o Australia, hasta la acentuación de lluvias y tormentas habituales, son índices de cambios climáticos debidos a prácticas poco cuidadosas o hasta depredadoras del medio ambiente.
A pesar de la creciente evidencia de estos problemas y de los enormes costos humanos y materiales que implican, la comunidad internacional no avanza en los acuerdos imprescindibles para evitar un mayor deterioro ambiental y establecer formas sustentables de utilización del planeta.
Las reiteradas conferencias y acuerdos internacionales realizadas hasta el momento, en Tokio, Copenhage o Cancún, el año pasado, no han dado los frutos esperados, principalmente por la reticencia de países como Estados Unidos y China a aceptar modificaciones en procesos productivos y patrones de consumo destinados a reducir el daño ambiental, cuya implementación es costosa, pero necesaria para revertir las tendencias destructivas del cambio climático.
Argentina aporta al drama ambiental, por su parte, con falta de políticas para enfrentar la deforestación, proteger los glaciares o revertir la contaminación de cuencas fluviales como las del Matanzas y el Reconquista.
Tanto los informes científicos cuanto la experiencia cotidiana en todo el mundo dan cuenta de cambios climáticos que sólo pueden revertirse con acuerdos internacionales y políticas locales.