También vive de sus ansias de libertad, de dignidad, de esperanza, de una vida plena en sociedad, de su fe, de la realización personal más allá de lo económico, de la solidaridad y el altruismo, para dar ejemplo a nuestros hijos, para honrar y enorgullecer a nuestros padres, para trascender y perdurar, para la narrativa de un logro, de una gesta, de una epopeya.Protestar por el motivo justo nos hace bien, la ciudadanía no está iracunda ni vengativa más bien se siente ennoblecida, vamos por el quinto día y nos gusta, estamos repletos de endorfinas y queremos más.Fuente: Leonardo Leigue
