Ya está todo dicho en nuestro país, somos ahora un territorio real con variados virreinatos (los llamaremos así de manera sarcástica). Para que podamos entender el concepto de esta nueva Bolivia a partir de la fecha, luego de que los bolivianos hubiéramos acudido a votar en las subnacionales, que nos hizo notar que el 55 % que el MAS obtuvo en las elecciones generales, fue a consecuencia de no haber existido control electoral de los partidos “opositores” y que significó que hubieran de manera increíble, ninguna acta anulada. Contrariamente de lo que viene sucediendo ahora, donde las actas anuladas a nivel nacional suman miles gracias al control electoral que ejercieron cada uno de los candidatos y sus agrupaciones políticas a las que representan. La duda está ya insertada respecto a la legitimidad del gobierno y que algún día la historia se encargará de dilucidar la verdad.
Volviendo al tema, en la época de la colonia, tiempo que les gusta a los líderes masistas referirse, existían aquellos virreyes que administraban los vastos territorios que el rey de España tenía en América. Ahora bien, nuestro país durante 14 años de los últimos 15, fue gobernado por Evo Morales, que era considerado el rey de los cocaleros. Sus dominios se extendieron a 8 departamentos del país, y en uno en particular, Santa Cruz, llegó a tener un dominio parcial ya que le perdonó la vida al gobernador que le había sido fiel en época de guerra.
14 años de manejar, ordenar, incumplir leyes, gastar, comprar, viajar, disponer recursos, abuso de bienes públicos y mantener doncellas a costa de los explotados y sometidos pobladores de Bolivia de parte del rey Evo Morales y su equipo de lacayos. 14 años que las regiones departamentales dependían de las ganas e ínfulas de este tirano para recibir el diezmo correspondiente para que puedan realizar sus obras de desarrollo, siempre supervisadas y controladas desde su poltrona real en las alturas, para él llevarse el mérito.
En pocos días más en nuestro país existirán 10 nuevos alcaldes de capitales de departamento (si es que en Sucre no sale el azulino) incluido El Alto; 6 gobernadores luego de las segundas vueltas y 2 dueños de partidos que prestaron sus siglas que no pertenecerán al reinado masista.
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Cada uno de ellos representará a una especie de monarquías híbridas, donde estos monarcas de distintos colores, partidos y alianzas se encontrarán con la obligación de ceder parte de su poder al gobierno democrático que manejará los recursos de todos ellos, de una manera abusiva y centralizada.
Por primera vez, seguramente en la historia democrática de nuestro país, nos encontramos con una oposición completamente desarticulada, que demuestra claramente, que nuestra “DEMOCRACIA” requiere con urgencia reinventarse, que la Ley Electoral tiene que ser reformada en su totalidad para darle mayor participación a la población sin que tengan la obligación de pertenecer a un partido político y que los PODERES CONSTITUCIONALES DEL ESTADO puedan ser independientes y que ejerzan sus roles fundamentales sin ningún tipo de injerencia, de sumisión y de control de parte del poder político de quien tiene el control presidencial.
Lo único que puede congregar el interés colectivo de estos monarcas (que más que seguro pensaran al poco tiempo de asumir sus poderes locales y regionales, que él es el elegido, para convertirse en el referente de proyección nacional y articulador) es el tema de un “PACTO FISCAL”.
Para quienes no conocen este término, este un mecanismo fijado en la Ley Marco de Autonomías, que podría convertirse en el proceso de concertación e implementación de acuerdos entre el nivel central del Gobierno y los gobiernos regionales y locales autónomas para lograr una administración más eficiente de los recursos provenientes del IDH que les corresponde a los departamentos.
Los nuevos Gobernadores y alcaldes municipales, ante la crisis económica, sanitaria y social que tendrán que enfrentar a corto plazo, requieren manejar sus propios recursos que les pertenece como regiones productivas y como aportantes al erario nacional.
El presidente Arce, más que seguro deberá mostrar al país su fase más creativa e intelectual para poder coordinar con todos ellos por separado (aunque en campaña quería coordinar únicamente con sus hermanos del MAS, los resultados se encargaron de mostrarle que BOLIVIA es diversa y no todos son azules, son multicolores). Deberá darse cuenta que, si no separa sus intereses centralistas y personales, el país puede colapsar socialmente y más que seguro, entraremos a un espiral peligroso de desestabilización económica.
Los nuevos monarcas, algunos viejos en este trajín de liderazgo, tendrán que asumir sus responsabilidades de una manera abierta, pacífica y creativa, para asumir gobernaciones que perdieron su esencia institucional y se convirtieron en refugios familiares, partidarios, logieros y fraternos. Las alcaldías, tendrán que buscar fuentes alternativas de recursos, como ser, a través de bastas investigaciones en la gestión saliente, para recuperar los recursos financieros que fueron defraudados y que sirvieron para enriquecer a varias familias que estuvieron ligados al manejo administrativo del municipio.
Nada es imposible; hay caminos que conducen a todo, y si los virreyes junto al heredero del trono Arce Catacora, tuvieran la voluntad suficiente, nunca faltarían los medios suficientes para lograr el objetivo de un desarrollo que beneficie a todo boliviano. Dejemos de pensar que hay cosas imposibles simplemente como excusa.
Recuerden líderes electos que no hay:
“Nada más peligroso para los hombres comunes que la flatulencia de los monarcas”
