El Banco Central de Bolivia destacó que, a pesar de la adversa situación mundial, las RIN se mantienen en niveles estables. El ente emisor prevé la inyección de $us 3.400 millones de saldos de créditos externos por desembolsar, «lo cual garantiza flujos continuos de divisas desde el exterior».
Fuente: El Deber
El aumento de los precios de los combustibles producto del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania causó este año un incremento de unos $us 1.400 millones en el monto pagado por la importación de carburantes en relación a 2021, lo que ejerció “presiones sobre el componente divisas» de las Reservas Internacionales Netas (RIN), informó el Banco Central de Bolivia (BCB).
“Esta medida fue asumida por el Gobierno nacional para proteger el poder adquisitivo de las familias bolivianas frente a las abruptas alzas en los precios de los carburantes que afectaron a nivel internacional”, sostuvo el ente emisor en una nota de prensa.
Otro elemento que causó la disminución de las RIN no solo en Bolivia, sino en otros países, es la caída de la cotización internacional del oro, como resultado del permanente incremento en la tasa de política para contener la inflación efectuada por la Reserva Federal del Estados Unidos y otros bancos de economías avanzadas.
La institución destacó que, a pesar de la adversa situación mundial, las Reservas Internacionales en Bolivia han logrado mantenerse en niveles estables, ya que al 20 de diciembre de 2022 alcanzan los $us 4.000 millones, monto que supera los parámetros referenciales para la administración de reservas determinados por organismos internacionales. Ese monto cubre más de tres meses de importaciones de bienes y servicios, y más de dos veces el servicio de la deuda externa de corto plazo.
“Este escenario demuestra la efectividad de las políticas implementadas por el Gobierno nacional a través del ente emisor, para fortalecer las RIN”, remarcó.
Asimismo, prevé la inyección de recursos externos de créditos ya contratados por el Gobierno asociados a proyectos de inversión pública. “A la fecha, se cuenta con más de $us 3.400 millones de saldos por desembolsar, lo cual garantiza flujos continuos de divisas desde el exterior. Además, se cuenta con nuevos ingresos programados en el PGE 2023, que complementarán los recursos contratados, garantizando el dinamismo de la actividad económica en su conjunto, en beneficio de las familias bolivianas”, detalló el Banco Central.
