El Gobierno mantiene la suspensión de las exportaciones de aceite porque no se habría normalizado la provisión de aceite en el mercado interno, especialmente en La Paz y El Alto.
eju.tv / Video: DTV
Juan Carlos Véliz / La Paz
El presidente de la Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz (FEPSC), Óscar Mario Justiniano, lamentó que los productores y la industria oleaginosa sean los castigados por el Gobierno por el desabastecimiento del aceite en Bolivia mientras no actúa con la misma dureza con el sector informal que se dedica al contrabando.
“Vemos con tremenda preocupación este tipo de decisiones, las cuales van directamente en contra de todo lo que es la formalidad, cuando nosotros hablamos de un sector que produce, que siembra soya, que siembra girasol y posteriormente esa producción va a las industrias y ambas instancias no solamente están comprometidas con la alimentación del país sino que por sus esfuerzos propios hacen sus inversiones”, afirmó el representante de los empresarios.
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El Gobierno prohibió las exportaciones de aceite como una medida para frenar el desabastecimiento de ese producto y la subida del precio; sin embargo, el veto generó el descontento de las industria aceiteras que se declararon en emergencia debido a las pérdidas económicas y el cierre de mercados.
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Justiniano ratificó que la industria oleaginosa siempre garantizó la provisión del mercado boliviano porque éste representa el 20% del volumen de la producción por lo que el excedente del 80% está destinado a la exportación.
“Vemos con tremenda preocupación como por parte del ministerio de Desarrollo Productivo se toman determinaciones que afectan específicamente al sector primario y al sector industrial, dejando de lado absolutamente en descontrol a la cadena de comercialización informal”, lamentó.
Una de las causas del desabastecimiento de aceite es el contrabando a la inversa debido a que en Bolivia el aceite cuesta barato en relación a los países vecinos y el control del Estado es frágil.
“La actividad privada que permanentemente ha puesto por delante el abastecimiento del mercado interno y garantiza el abastecimiento del mercado interno no puede ser castigada cuando existe este tipo de desbalance”, demandó.
El directivo también alertó que esta medida deja en incertidumbre a los productores de soya y girasol porque no tienen la certeza de si las cosechas serán compradas en su totalidad por la industria.
