Los enfrentamientos y el accionar de la justicia por mano propia reflejan la grave crisis de seguridad en la zona minera, donde la falta de control estatal y la ausencia de mecanismos de diálogo efectivos entre los actores han derivado en una escalada violenta.
eju.tv / Video: Radio Fides
De la extracción ilegal a la violencia letal. Un enfrentamiento en el Cerro Rico de Potosí entre cooperativistas mineros y ‘jukus’ (ladrones de mineral) dejó una persona fallecida, lo que llevó a la Defensoría del Pueblo, a través de su delegada Jackelin Alarcón, a exigir el cese de la justicia por mano propia y el control institucional de las áreas mineras. La muerte del joven, que pertenecía a los ‘jukus’ encendió las alarmas sobre la pérdida de autoridad estatal en una de las zonas de explotación más emblemáticas del país, donde los conflictos por el mineral se resuelven cada vez con más violencia.
“Lastimosamente el problema del jukeo y el robo de minerales ha crecido. Eso es bastante preocupante porque hay mucha gente que es mayor de edad que con engaños está llevando a los adolescentes. Uno de ellos manifestaba que le dijeron que iba a trabajar, pero no le dijeron en qué iba a trabajar. Los están engañando a los adolescentes y los están utilizando. Otra cosa que nos preocupa es la persona joven que hubiese fallecido, que era de parte de los jukus”, relató la autoridad defensorial.

Alarcón hizo un llamado urgente a las autoridades y a la dirigencia minera para que actúen de manera coordinada y eviten que la violencia se profundice. “Consideramos que es importante que las autoridades competentes como la Policía, el Ministerio Público y la Federación de mineros se puedan organizar y prevenir con mecanismos para que no exista este tipo de enfrentamientos porque si vamos a dejar que cada uno haga justicia por mano propia, ahí estaríamos perdiendo toda la institucionalidad y autoridad. No podemos permitir que estas acciones vuelvan a pasar”, enfatizó.
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El pasado fin de semana se vivieron momentos de alta tensión en dos minas del Cerro Rico. En la Cooperativa Minera Unificada Socio Pailaviri, unas 40 personas ingresaron de manera violenta, redujeron a los trabajadores y los retuvieron mientras saqueaban mineral acopiado. Ante la alerta, se desplegó el Equipo Delta y efectivos de la Unidad Táctica de Operaciones Policiales (UTOP) que lograron la aprehensión de 22 personas en flagrancia, entre ellas una mujer y varios menores de edad, quienes portaban herramientas y bolsas con mineral.
Los enfrentamientos y el accionar de la justicia por mano propia reflejan la grave crisis de seguridad en la zona minera, donde la falta de control estatal y la ausencia de mecanismos de diálogo efectivos entre los actores han derivado en una escalada violenta.