Las declaraciones del congresista estadounidense, sumadas a los recurrentes incidentes violentos, el hacinamiento y la falta de control efectivo por parte de las autoridades, evidencian que Palmasola se ha convertido en un territorio donde la ley del más fuerte prevalece por encima de la institucionalidad.
eju.tv / Video: Unitepc Noticias
La geografía del poder invertido. El congresista estadounidense Christopher Henry Smith, miembro de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, denunció que la cárcel de Palmasola, en Santa Cruz, es un penal donde “los reos controlan el lugar”, en condiciones similares a las que él mismo observó en El Salvador durante los gobiernos de ARENA y el FMLN, cuando las pandillas dominaban las prisiones.
El legislador, quien ha visitado el recinto penitenciario boliviano en dos ocasiones, reveló detalles escalofriantes sobre el funcionamiento interno del centro de reclusión, considerado el más poblado del país.
“Es un tema de interés, creo. Muchos de los prisioneros en Centro y Sudamérica, yo he estado en la prisión de Palmasola en Santa Cruz dos veces, y allí, igual que lo hicieron en El Salvador bajo el partido de ARENA y el FMLN, los prisioneros controlaban el lugar, tenían bloques de celdas que controlaban. En el caso de esa prisión en particular, los guardias estaban en las afueras, y los prisioneros estaban todos adentro y yo tenía un americano que estaba tratando de salir de esa prisión, fui a la prisión y me sorprendí de eso”, relató de forma contundente el congresista ante los medios.
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La denuncia de Smith pone en evidencia la grave crisis carcelaria que vive Bolivia, especialmente en Palmasola, donde más de 10.000 privados de libertad se hacinan en condiciones de abandono estatal.
Semanas atrás, la Policía implementó un plan de operaciones para ejercer mayores controles en el penal, especialmente durante las fiestas de fin de año, pero los hechos de violencia persisten. Recientemente, un interno falleció por disparos de arma de fuego en el PC-7 del Centro de Rehabilitación, lo que llevó a la Defensoría del Pueblo a desplegar personal técnico para verificar las circunstancias del hecho, que comprometen gravemente la seguridad interna del recinto.
Las declaraciones del congresista estadounidense, sumadas a los recurrentes incidentes violentos, el hacinamiento y la falta de control efectivo por parte de las autoridades, evidencian que Palmasola se ha convertido en un territorio donde la ley del más fuerte prevalece por encima de la institucionalidad.
La comunidad internacional observa con preocupación la situación, mientras el Estado boliviano no logra recuperar el control de sus propias cárceles y deja a los reos y a sus familias a merced de la violencia y la impunidad.
