Un diagnóstico de la Oficina Técnica para el Fortalecimiento de la Empresa Pública expone debilidades en la gestión de compañías públicas, desde financiamiento con condiciones favorables hasta proyectos sin sustento técnico ni resultados productivos.
Por Ernesto Estremadoiro Flores

Fuente: El Deber
Las empresas estatales en Bolivia quedan bajo mayor escrutinio tras la revelación de fallas estructurales en su gestión. Un análisis de la Oficina Técnica para el Fortalecimiento de la Empresa Pública identifica un patrón común: acceso a financiamiento en condiciones flexibles, bajo desempeño productivo y debilidades en la planificación, factores que hoy comprometen la sostenibilidad de estas compañías.
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El director de la entidad, Pablo Camacho, señaló que varias empresas accedieron a financiamiento con tasas de interés reducidas, amplios periodos de gracia e incluso esquemas de devolución a largo plazo, lo que permitió su operación pese a no generar los ingresos esperados. En algunos casos, indicó, estos mecanismos evitaron que se declare formalmente el incumplimiento de pagos.
Producción por debajo de lo previsto
Uno de los principales problemas identificados es la baja eficiencia productiva. Existen plantas que operan muy por debajo de su capacidad instalada, lo que limita su aporte económico. Entre los ejemplos citados se encuentran industrias que no alcanzan ni una fracción de su producción proyectada, así como proyectos que no lograron consolidar cadenas de suministro clave.
También se identificaron casos en los que la ejecución de infraestructura no fue acompañada por la planificación necesaria. Plantas de biocombustibles, por ejemplo, avanzaron en su construcción sin asegurar previamente la disponibilidad de materia prima, lo que podría retrasar su funcionamiento durante varios años.
Falta de control y debilidades técnicas
El informe también apunta a deficiencias en los procesos de control y supervisión, incluyendo la ausencia de documentación técnica en algunos proyectos. Según la OFEP, hay casos donde no se cuenta con estudios de preinversión o respaldo técnico completo, lo que complica la evaluación de su viabilidad y abre la puerta a posibles responsabilidades administrativas.
A esto se suma la falta de transparencia en etapas anteriores. De acuerdo con Camacho, parte de esta información ya existía en instancias estatales, pero no era de acceso público, lo que limitaba el debate sobre la situación real de las empresas.
Inversiones sin retorno claro
El análisis también cuestiona la orientación de algunas inversiones. Se mencionan proyectos que compiten directamente con sectores privados que no responden a una estrategia clara de industrialización. Esta situación, sumada a los problemas de ejecución, reduce las posibilidades de recuperar los recursos invertidos.
Frente a este panorama, la OFEP anunció que se iniciarán auditorías técnicas y financieras para determinar el estado real de cada empresa y definir su futuro. Las alternativas incluyen reestructuración, continuidad bajo nuevas condiciones o eventual cierre, dependiendo de los resultados.
“El primer paso es transparentar la información y entender qué ocurrió con los recursos”, señaló Camacho, al indicar que las decisiones posteriores deberán basarse en criterios técnicos.
Fuente: El Deber
