La presidenta encargada adelanta una renovación de la cúpula del máximo juzgado, clave para asumir el control del poder en Venezuela

El magistrado Maikel Moreno, quien contó con toda la confianza de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, hoy está siendo apartado del Tribunal Supremo por la presidenta encargada Delcy Rodríguez.
Pedro Pablo Peñaloza
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Fuente: infobae.com
Delcy Rodríguez ya cocina la enésima renovación del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). En la misma línea de sus predecesores, la flamante presidenta encargada de Venezuela prepara una sacudida que dejará entre sus damnificados a figuras muy cercanas a Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, quienes habían diseñado un Poder Judicial a su imagen y semejanza.
Una docena de los 20 magistrados que conforman el TSJ abandonaría definitivamente sus cargos, según versiones extraoficiales. Ocho saldrían jubilados. En esa lista destacan dos miembros de la Sala Penal, Maikel Moreno y Elsa Gómez, que han estado envueltos en polémicas por acusaciones de corrupción.
Ficha de confianza de la pareja Maduro-Flores, Moreno presidió el máximo tribunal del país entre 2017 y 2022. Sobre él pesan sanciones de 42 naciones, las más importantes de Estados Unidos y la Unión Europea por contribuir con el socavamiento de la democracia y el Estado de Derecho en Venezuela.
Además, la cabeza de Moreno tiene precio: Washington ofrece una recompensa de 5 millones de dólares por datos que faciliten su captura, pues la justicia norteamericana lo persigue por su presunta participación en el crimen organizado transnacional, recepción de sobornos y lavado de dinero.

Fotografía de archivo del 31 de enero de 2024 de la presidenta del Tribunal Supremo de Justicia Caryslia Rodriguez, durante el inicio del año judicial en la sede del TSJ en Caracas (Venezuela).EFE/ Miguel Gutiérrez
Moreno estaba al frente del TSJ el 30 de abril de 2019, cuando hubo un intento de golpe de Estado contra Maduro. El dirigente opositor Leopoldo López aseguró que el magistrado formaba parte del complot, pero que al final no cumplió con el compromiso que había asumido de dictar una sentencia a favor del levantamiento.
Tras aquel turbulento episodio, corrió el rumor de que Maduro lo borraría de la institución. Al final, logró recuperar la confianza del líder chavista y fue ratificado en 2022 por otro período de 12 años. Con Delcy Rodríguez en Miraflores, se apagó la estrella de Moreno.
La familia
En la rampa de salida igualmente se encuentra Elsa Gómez. En 2013, la propia Sala Constitucional del TSJ determinó que cometió un “error inexcusable” y actuó “de forma grotesca” cuando, en su condición de jueza de la Corte de Apelaciones de Caracas, favoreció a un general del Ejército condenado por corrupción.
Presidenta de la Sala Penal, públicamente ha sido cuestionada por presuntamente ejercer presiones indebidas en los tribunales y encabezar la persecución judicial contra la disidencia, tras las elecciones presidenciales de julio de 2024. Gómez es tía de la esposa de Walter Gavidia Flores, hijo mayor de Cilia Flores.

Entre los magistrados salientes está Maikel José Moreno Pérez así como Edgar Gavidia Rodríguez y Elsa Janeth Gómez Moreno familiares de Cilia Flores
Al marginar a Moreno y Gómez, Delcy Rodríguez saca a dos de los tres togados que conforman la Sala Penal. La presidenta encargada ha anunciado una reforma del sistema penal para supuestamente combatir el retardo procesal, superar la criminalización de la pobreza y erradicar la corrupción.
“Vamos a consultar a los venezolanos sobre la reforma de la justicia penal. Es un pedido del pueblo de Venezuela todo lo relacionado al acceso a la justicia, que sea un acceso a la justicia oportuna”, expresó la mandataria interina.
Otro jubilado es el jefe de la Sala Social y primer vicepresidente del TSJ, Edgar Gavidia Rodríguez. Militante del extinto Movimiento Quinta República, partido fundado por Hugo Chávez, es hermano del primer esposo de Cilia Flores.
Gran prueba
De los 20 magistrados principales, actualmente solo uno podría ser vinculado con factores de oposición. La renovación del TSJ, proceso que impulsa la Asamblea Nacional -presidida por Jorge Rodríguez, hermano de Delcy Rodríguez-, se convierte en una nueva prueba para medir la disposición del chavismo con respecto a una apertura democrática.
“Los venezolanos claman por instituciones serias, que sean independientes y que estén al servicio de la gente”, recalcó el diputado opositor Henrique Capriles Radonski, quien subrayó que este proceso es “muy importante” con el fin de “seguir luchando para que el país tenga un sistema de justicia que funcione para los venezolanos”.

La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, habla durante la ceremonia de apertura del nuevo año judicial en el Tribunal Supremo de Justicia, el viernes 30 de enero de 2026, en Caracas, Venezuela. (AP Foto/Ariana Cubillos)
La cúpula del Poder Judicial ha sido utilizada por el chavismo para imponer sus posiciones y asfixiar a la disidencia. “En 2024, el TSJ jugó un rol fundamental en el desconocimiento de la voluntad popular expresada en las elecciones del 28 de julio, y usurpó inconstitucionalmente funciones del Consejo Nacional Electoral, profundizando con ello la falta de credibilidad y transparencia de los resultados informados por el Poder Electoral», recordó la ONG Provea.
El refrescamiento del máximo juzgado no solo es seguido con atención por la sociedad venezolana. El gobierno de Estados Unidos también observa detenidamente los movimientos de Delcy Rodríguez, consciente de que el Poder Judicial es clave para una transición democrática en Venezuela.
