Estados Unidos: aumentan los actos de violencia política


Los actos de violencia política se multiplican en Estados Unidos, como ilustra el incidente ocurrido durante la cena de corresponsales en la Casa Blanca. Según un estudio, los jóvenes son menos sensibles a los actos violentos que las generaciones anteriores, y aquellos que se identifican con la izquierda son más propensos a aceptarlos y a considerar que pueden justificarse en determinadas circunstancias. Informe de Vincent Souriau, corresponsal de RFI en Washington.

Un agente apunta con su arma tras un incidente ocurrido durante la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, el 25 de abril de 2026 en Washington, D.C.
Un agente apunta con su arma tras un incidente ocurrido durante la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, el 25 de abril de 2026 en Washington, D.C. Getty Images via AFP – CHIP SOMODEVILLA

Fuente: RFI

La imputación de Cole Allen, autor de los disparos en el hotel donde se celebraba la cena de corresponsales de la Casa Blanca el sábado por la noche, por «intento de asesinato» contra el presidente y «uso ilegal de armas de fuego», ha reavivado el debate sobre la violencia política en Estados Unidos. Aunque este nuevo episodio no dejó víctimas, este tipo de incidentes parece ser cada vez más frecuente en el país.



Las minorías, debido a su origen étnico o su afiliación religiosa, son a menudo objetivo de estos ataques. Pero los actos violentos dirigidos directamente contra responsables públicos también han aumentado, y aunque sigue siendo difícil cuantificarlos de forma científica, la sensación de inseguridad ha crecido en Estados Unidos.

El asesinato de Charlie Kirk el año pasado, un activista de extrema derecha que no era ni un cargo electo ni miembro de la administración Trump, tuvo por ejemplo un enorme impacto. Más allá de este caso, la policía del Capitolio —encargada de proteger el Congreso estadounidense— ha registrado un aumento del 58% en las amenazas contra parlamentarios entre 2024 y 2025.

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Una violencia cada vez más aceptada

Los ejemplos abundan en la vida política estadounidense: la casa de un gobernador incendiada, una representante electa y su marido asesinados en Minnesota, y, por supuesto, los tres intentos de asesinato contra Donald Trump durante la campaña presidencial, en Butler (Pensilvania) y en West Palm Beach (Florida).

La mayoría de los estudios señalan un efecto acumulativo debido a la polarización de la vida política, aunque las cifras indican que la situación fue aún peor en 2020 o 2021.

En el imaginario colectivo estadounidense, las generaciones más jóvenes parecen menos sensibles a estos actos violentos que las personas de mayor edad. Un barómetro reciente del instituto YouGov plantea la misma pregunta desde 2022: «¿Hasta qué punto la violencia política en Estados Unidos es un problema?».

La mitad de los jóvenes de entre 18 y 30 años la percibe como un problema, frente a cerca del 70% entre las personas de alrededor de 60 años. Otro dato relevante del estudio: según una encuesta de septiembre de 2025, los jóvenes que se sitúan a la izquierda tienen más probabilidades de aceptar la violencia política y de pensar que puede justificarse en determinadas circunstancias, sin necesariamente llevarla a cabo.

Este aumento de la violencia política también disuade a posibles candidatos a ocupar los cargos más altos, ya que tres cuartas partes de los cargos electos locales dudan en asumir mayores responsabilidades debido a la hostilidad hacia los responsables públicos en el espacio público.