El fenómeno del bric-à-brac demuestra que el reuso tiene una dimensión económica tan potente como la ambiental.

Fuente: ANF
Cuando se habla de venta de segunda mano en Bolivia, la primera imagen suele ser la de la ropa usada que inunda las ferias populares. Sin embargo, el circuito de objetos recuperados es mucho más amplio y fascinante de lo que parece. Además de las prendas de vestir, existe un mercado vibrante de los populares “cachivaches”: artículos para el hogar variados y productos reutilizados que encuentran una segunda oportunidad en espacios comerciales donde el reuso es, más que una tendencia, una forma de vida cotidiana.
¿Qué es el bric-à-brac y por qué transforma el menaje de casa?
En esta categoría es donde aparece el término “bric brac” o “bric-à-brac”. Esta expresión de origen francés, ampliamente utilizada en el comercio internacional, en el lenguaje cotidiano se traduce en la fascinante búsqueda de tesoros entre lo usado. El concepto bric brac se refiere a una mezcla miscelánea de objetos usados, centrada principalmente en el menaje doméstico, la decoración y artículos de utilidad diaria.
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Para entender su alcance, la empresa de gestión y logística de productos de segunda mano, Bank & Vogue, define el bric a brac como un tesoro de posibilidades que incluye “platos, jarrones, marcos de fotos, álbumes, cuadernos sin usar, muñecas, objetos de colección, joyas, pequeños artículos de decoración para el hogar, kits de manualidades, adornos no eléctricos, material de oficina, entre muchos objetos más”.
Comprar estos artículos es una decisión inteligente porque, en primer lugar, es una forma excelente de equipar el hogar sin tener que gastar una fortuna.
Además, elegir el bric-à-brac es una de las formas más directas de apoyar la economía circular. En lugar de comprar algo nuevo que requirió recursos industriales para su fabricación, los compradores le dan una segunda vida a un objeto que ya existe. Así, no sólo ahorran dinero, sino que también ayudan a reducir los desperdicios y el impacto ambiental.
Un motor de oportunidad en el comercio popular boliviano
Gran parte del éxito del comercio de segunda mano en Bolivia se debe a la visión de vendedores mayoristas y minoristas que abastecen el mercado local. En este esquema, el menaje reutilizado se convierte en una oferta sumamente atractiva por su diversidad. Al pasear por las ferias, como la 16 de Julio en El Alto o la Cumavi en Santa Cruz, es común encontrar desde herramientas y macetas hasta piezas de colección y antigüedades valiosas que atraen a los compradores por su singularidad.
Para los pequeños emprendedores, el bric brac permite diversificar el inventario sin depender de una sola categoría de producto, mientras que para las familias bolivianas representa la oportunidad de acceder a bienes funcionales de alta calidad sin comprometer el presupuesto familiar.
Logística global: de la donación al mercado local
La llegada de estos productos a Bolivia es el resultado de una compleja red internacional, conocida localmente por el arribo de mercadería ‘americana’ o europea. En países con altos niveles de consumo, el excedente de productos domésticos es recolectado, clasificado y enviado en contenedores de bazar y misceláneos para la exportación de menaje doméstico.
Es aquí donde intervienen proveedores especializados, que actúan como facilitadores B2B, conectando grandes volúmenes de artículos recuperados con distribuidores locales. Este modelo profesional asegura que objetos que podrían terminar en vertederos crucen fronteras para reactivar economías locales, garantizando que el flujo de mercadería sea constante y variado.
Reusar como pilar de la economía circular
El fenómeno del bric-à-brac demuestra que el reuso tiene una dimensión económica tan potente como la ambiental. En Bolivia, esta práctica ha dejado de ser vista sólo como una opción de bajo costo para entenderse como una herramienta de la economía circular. Al integrar lo que es menaje de segunda mano en nuestra vida diaria, no solo compramos un objeto; estamos participando en un sistema que valora la utilidad sobre el desecho, extendiendo la vida de productos que aún tienen mucho que ofrecer.
Fuente: http://bankvogue.com/