Bolivia, pudiendo ser uno de los países que más contribuya a afrontar y resolver la crisis alimentaria mundial, es ya una de sus primeras víctimas
Índice de los Editoriales de Periódicos
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El Día: Bolítica
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El Día: Estados Unidos y Latinoamérica ¿resultados concretos o buenas intenciones?
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El Día: El transporte fluvial, una alternativa para el Siglo XXI
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El Día: Si te vienen a contar…
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El Día: Entre el delito y la impunidad
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Los Tiempos: BOLIVIA ANTE LA CRISIS ALIMENTARIA MUNDIAL
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El Deber: La crisis de alimentos
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Cambio: Evo, el peor remunerado
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La Prensa: Falta de políticas de prevención
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El Diario: Inscripciones escolares, otro drama para familias
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El Mundo: Recuento
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Opinión:
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Clarín, Argentina: El terrorismo que golpea a Rusia
El Día: Bolítica
Quería hacer referencia a una encuesta que salió en un medio escrito que anuncia que el 50 por ciento de las personas encuestadas, en La Paz y El Alto, el 70% cree que se debe modificar el precio de los carburantes, pero gradualmente, no de golpe".
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Álvaro García Linera
Vicepresidente de bolivia
Se dice que: Después de la anulación del Decreto 748 que elevaba el precio de los combustibles y generó una escalada inflacionaria el presidente Evo Morales anunció que no habría ni gasolinazos ni minigasolinazos.
Si el Gobierno está pensando en elevar el precio de los combustibles de nuevo, es mejor que la piense bien porque el pueblo no aceptará otro ensayo y puede mandarlo a su casa. Lo que deben hacer es evitar el despilfarro con los satélites y aviones ".
Luis Felipe Dorado
Diputado de la oposición
El Día: Estados Unidos y Latinoamérica ¿resultados concretos o buenas intenciones?
Enfoque Internacional
En Latinoamérica hay un sentimiento de decepción, de desilusión, con respecto a varias áreas de la relación con los Estados Unidos. Hemos visto tratados de libre comercio detenerse, mientras el autoritarismo ha incrementado en Venezuela, y las tensiones con Brasil sobre Irán se han intensificado”. Con estas palabras Abraham Lowenthal, de la University of Southern California, uno de los académicos más respetados en el tema, resumió el estado de las relaciones de los Estados Unidos con América Latina, en el evento organizado por Brookings Institution donde se presentó el libro “Shifting the Balance: Obama and the Americas”.
La obra, que hace un balance de la relación Washington-América Latina en los dos años de la Administración Obama, fue comentada por el Sub Secretario de Estado para el Hemisferio Occidental, Arturo Valenzuela, quien enfatizó que los mayores retos de la región “la desigualdad, impunidad, falta de derechos, instituciones ineficaces, y falta de oportunidades” se están superando en la mayoría de los países latinoamericanos.
Valenzuela dijo que la actual administración ha enfocado sus actividades en Latinoamérica en cuatro áreas: promover oportunidades sociales y económicas; asegurar un futuro de energía limpia; lograr la seguridad de todos los ciudadanos; y construir instituciones de gobernabilidad democrática eficaces. Sostuvo que la estrategia ha sido exitosa en mejorar la imagen del país ya que dos tercios de los habitantes de Latinoamérica tienen actitudes favorables hacia los Estados Unidos, según la encuesta 2010 de Latinobarometro, 10 puntos más alto que en el 2008.
Lowenthal presentó un análisis más negativo de la relación. Sostuvo que la Administración Obama comenzó con enormes expectativas, pero dos años después los logros son pocos. También es cierto que el distanciamiento con América Latina no sólo se debe a la falta de acción del gobierno de Estados Unidos, sino a que la región se ha abierto más al mundo y distanciado del país del Norte. China es el principal mercado de las exportaciones de Brasil y Chile, y prontamente de Perú.
Como señalan Cinthya Arnson y Jeffrey Davidow, en su reciente trabajo, China, Latina America and United States, the new triangle, publicado por el Woodrow Wilson Center, dando contexto a este cambio comercial y político “en medio de la crisis financiera nacional, las exportaciones de American Latina en 2009 hacia los Estados Unidos y la Unión Europea cayeron un 26 por ciento y un 28 por ciento, respectivamente. Ese mismo año, sin embargo, las exportaciones a China crecieron un 5 por ciento”.
Las fuentes de financiamiento se han diversificado, la Corporación Andina de Fomento, donde no está presente Estados Unidos presta casi tanto dinero a la región como el Banco Inter-Americano de Desarrollo. China se ha convertido en financiador de todo tipo de proyectos de inversión. Ha invertido más de 7300 millones de dólares en el 2009.
La nueva mayoría de los republicanos en la Cámara de Representantes afectara el status-quo, probablemente generando mayores tensiones con Venezuela. Los nuevos presidentes de los comités de Relaciones Exteriores, Eliana Ros-Lehtinen, primera mujer cubano-americana en esa posición, y Connie Mack, de Asuntos Hemisfericos, han hecho declaraciones recientemente acerca de la necesidad de tener una visión y posición más clara con respecto a la región, a quienes son amigos y enemigos de Estados Unidos.
Los temas comerciales podrían volver a estar en el centro de la agenda con la región. No solo están pendientes los tratados con Panamá y Colombia, sino las extensiones de ATPDEA, y del Sistema General de Preferencias, que afectan a Argentina, Brasil, Ecuador, Colombia, Uruguay, y República Dominicana, entre otros. En las próximas semanas se debatirán si se renuevan a más largo plazo o son únicamente extensiones de meses.
Mack, en un discurso reciente señaló que “no nos hemos relacionado correctamente con aquellos países que apoyan a Estados Unidos, a los ideales de libertad y democracia. Por ejemplo, el fracaso de no actuar en los tratados de libre comercio envía un mensaje a la región de que no somos serios con nuestros amigos en América Latina. Tenemos que movernos rápidamente con los acuerdos con Colombia y Panamá”.
Será interesante observar la interacción entre el Congreso y la Casa Blanca en los próximos meses. Tal vez los nuevos legisladores muestran más liderazgo del que hemos visto hasta ahora. Gabriel Sánchez Zinny es director, Blue Star Strategies, Washington, DC
El Día: El transporte fluvial, una alternativa para el Siglo XXI
Tribuna.
Hace varios años asistí en Caracas a la presentación-informe de los hermanos Georgescu, con unos espectaculares videos de su viaje en el barco marino Niculina, desde la Isla Margarita en el Caribe hasta Buenos Aires; navegando (años 1979 a 1981) por los ríos Orinoco, Casiquiare, Negro, Amazonas, Madeira, Iténez (Guaporé), Paraguay, Paraná y Río de la Plata.
Este viaje demostró la viabilidad del eje fluvial continental, que combinado con algunos pocos tramos carreteros, permite transportarse por río entre Venezuela, Brasil, Bolivia, Paraguay y Argentina. Se verificó que aproximadamente el 95 por ciento del trayecto estaba en condiciones de ser navegado por embarcaciones utilitarias de hasta tres pies de calado.
Para integrarnos a esta red de transporte y comercio por los ríos interiores del continente americano, Bolivia necesita trabajar en forma urgente, desarrollando el tramo que le corresponde en su red fluvial hasta ahora descuidada.
Entre fines del Siglo XIX y principios del XX, durante el auge de la goma, se usó profusamente la red fluvial amazónica. Como dato histórico, en el “Almanaque Guía del Departamento de Santa Cruz” publicado por Luis Lavadenz el año de 1903, leemos un anuncio de la empresa R. Barriga y Ca. (Pag. 72) donde se informa que el Vapor Celima hace transporte de personas y mercancías desde Cuatro Ojos (Piraí) hasta Guayaramerín, y que navega por los ríos Mamoré, Iténez y sus afluentes. Igualmente se informa (pag. 74) que desde el Puerto San Manuel, sobre el río Grande, existe un alto tráfico de lanchas, las principales: Siglo XX, Guapay, Celima y Estrella del Oriente, que llegan a Trinidad, Santa Ana y Guayaramerín. El año 1929 una fuerte inundación inhabilita el Puerto de Cuatro Ojos y cierra la navegación por el río Piraí.
El fluido transporte fluvial por los ríos amazónicos de Bolivia, cesó con la caída de la goma y rápidamente se lo abandonó, centrándose el interés en la construcción de las carreteras y el ferrocarril, las que llegan a Santa Cruz recién a partir del año 1950.
Entre algunas iniciativas de fines del siglo anterior, rescatamos la idea de una red multimodal, ligada al proyecto de continuar la red ferroviaria Oriental hacia Cochabamba, construyendo inicialmente la vía férrea hacia Montero y el río Ichilo donde se construiría un puerto fluvial que permita la vinculación con el Departamento Beni y el río Amazonas.
Con el programa de la “Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana” (IIRSA) se vienen estudiando diversos proyectos para mejorar el transporte fluvial, entre ellos: Hidrovía Ichilo – Mamoré convirtiendo a Puerto Villarroel en un nodo de vinculación fluvial – carretero, para llegar a los puertos de los Océanos Pacífico y Atlántico. Hidrovía Madre de Dios, estudio de la navegabilidad del río Madre de Dios sector Puerto Maldonado – Riberalta. Navegabilidad del río Beni, mejoramiento de la navegabilidad fluvial desde Rurrenabaque. Hidrovía Paraguay, para mantener las condiciones de navegabilidad en el río Paraguay entre Apa-Corumbá con calado de 10 pies durante todo el año, haciendo del transporte fluvial de cargas y pasajeros un medio seguro y regular.
Ahora en este Siglo XXI nuevamente se dan las condiciones para que el transporte fluvial sea retomado, debido ahora entre otros aspectos, al incremento en el precio del petróleo y la ventaja del mayor rendimiento energético del transporte fluvial sobre el terrestre, por tanto menores costos y menor impacto ecológico (un HP, caballo de fuerza motriz, puede movilizar por camión de 0,1 a 0,2 TM y por barco 5 toneladas); además del menor costo del mantenimiento de las vías fluviales respecto a las carreteras, especialmente en las áreas inundadizas de nuestro país.
Gran parte de la región amazónica de nuestro país carece de vinculación caminera, y muchos de los pocos caminos se mantienen operables solo durante algunos meses del año, de modo que los ríos vienen a constituirse en una excelente alternativa, pues permiten el trafico de embarcaciones entre las poblaciones ribereñas y el enlace multimodal con las carreteras hacia las principales ciudades. El transporte por río es el medio para movilizar a menor costo, importantes volúmenes de carga que van desde ganado bovino, productos alimenticios, material de construcción, combustibles, vehículos, y mercancías; además, fomenta el transporte de pasajeros y la actividad turística, permitiendo el fácil acceso a la extensa y exuberante Bolivia amazónica, ignorada por casi todos.
A principios de este año el Director de ADEMAF, J. R. Quintana, informó del inicio de operaciones de la Empresa Pública de Transporte Fluvial, a cargo de la Fuerza Naval y que se cuenta con recursos para que la Fuerza Naval desarrolle su flota.
Esta es una excelente iniciativa que permitirá promover y apoyar la navegación de los ríos, además que se podrá acelerar la labor que se ha venido realizando con dificultad, de señalización, elaboración de mapas, referencias para la navegación dada la variabilidad de los ríos, limpieza de palizadas con los barcos sacapalos y la urgente y necesaria construcción de puertos con muelles flotantes en los lugares estratégicos.
Esto debe ser el inicio para que en un futuro cercano podamos viajar por la red de ríos amazónicos por lugares hasta ahora desconocidos y de gran potencial de desarrollo turístico y productivo, de La Paz, Cochabamba, Beni y Santa Cruz y luego navegando por el río Amazonas, el Río de la Plata y el Orinoco, vincularnos con el Océano Atlántico y el mundo.
El Día: Si te vienen a contar…
Bajo el Penoco.
En el Gobierno están en una guerra del “yo no fui”. Todavía no han salido del estupor que causó esa inmolación llamada gasolinazo y entre todos –aunque sin acusarse directamente-, hacen alusiones y justificaciones que dan para muchas lecturas. El que más machaca con el tema es el vicepresidente García Linera (¿seré yo, Maestro?), quien usó los datos de una encuesta, la misma que le dio un nivel de rechazo popular del 71 por ciento, para afirmar que la población aceptaría el aumento gradual del precio de los combustibles. Es tan grande el afán de tener la razón y de negar que lo del decreto 748 fue una monumental metida de pata, que están preparando una ridícula “cumbre de la gasolina” con el fin de que ponchos rojos, jilakatas y otros aliados aplaudan y rían todos los chistes que se cuenten en la reunión. Los que saben de economía dicen que tanto complejo de culpa, que merece más una sesión de psicoanálisis que una cumbre económica, no hace más que inflar las expectativas de la gente y sobre todo de los comerciantes, que de tanto escuchar de gasolina, van a hacer explotar los precios y después no habrá quién apague el incendio.
El Día: Entre el delito y la impunidad
Editorial
Se supone que un país donde rige el Estado de Derecho tiene la obligación de ofrecer garantías jurídicas a los inversores –nacionales y extranjeros- en iniciativas privadas. Lo contrario significa no sólo abrir las puertas a la comisión de delitos, sino que hace sospechar que también se da vía libre a la impunidad de los transgresores de la ley. La reciente toma de la mina de estaño Laramcota, en el departamento de La Paz por campesinos y cooperativistas mineros no es, en absoluto, un caso único. Para pesar de la ciudadanía y la opinión pública, los avasallamientos de la propiedad privada en el área de producción extractiva minera son más frecuentes y penosos de lo que cabría esperar.
Los avasallamientos constituyen una figura delictiva que merece sanción, según las normativas legales vigentes del país. Si hemos de creer que en la nueva Constitución Política del Estado se especifica el respeto a la propiedad privada, lo menos que se espera es que se pase de las palabras a la acción. El Gobierno está en la obligación de demostrar ante propios y extraños que lo suyo no es sólo retórica fácil y demagógica sobre un asunto que concierne a la actividad minera, de suya vital y estratégica para el país, sino ante todo posturas y prácticas coherentes con el discurso. Se hace preciso, por tanto, sentar la presencia del Estado allá donde haga falta, con el imperio de la ley.
Se conoce que el Estado enfrenta cerca de treinta conflictos mineros no solucionados en seis departamentos. Estos conflictos han sido las más de las veces tomas ilegales y denuncias de contaminación ambiental. Los protagonistas son a menudo cooperativistas mineros y campesinos comunarios. Los conflictos se han dado en los tradicionales departamentos mineros como Potosí, Oruro y en menor medida La Paz. Sin embargo, también hay problemas en Beni, Pando y Santa Cruz. Desde 2004 se han registrado más de doscientos casos de avasallamiento de concesiones mineras, chicas, medianas y cooperativas, más frecuentes desde el alza del precio internacional de los minerales.
Sin embargo, y desde donde se vea, los avasallamientos son un delito al cual se debe poner freno cuanto antes. Esto quiere decir que los transgresores deben ser obligados a asumir su plena responsabilidad ante la ley. No sólo responder por la interrupción del trabajo productivo, que ya causa perjuicios de diversa índole, sino por aquellos daños ocasionados por la toma violenta de una propiedad privada. Los concesionarios están en su pleno derecho de exigir se precautelen sus inversiones, y también que se proceda a las reparaciones pertinentes cuanto antes. El hecho que las autoridades nacionales del sector estén plenamente conscientes del problema puede alentar soluciones duraderas.
La toma de la mina Laramcota no es más que el último eslabón de una cadena que no parece tener fin. Y es, además, el fiel reflejo de la inseguridad jurídica a la que está expuesto el inversionista nacional o extranjero en Bolivia. Conviene recordar que esta inseguridad en el terreno de la producción minera se extiende a otros campos productivos igual de sensibles e importantes. Es posible que se proceda al desalojo de los avasalladores de las propiedades afectadas, pero no es seguro que se los sancione. Si se da pie a esta suerte de impunidad, nada asegura que los avasallamientos cesen. Por el contrario, se darán en cualquier momento y lugar, y quizás con mayor fuerza que antes.
Si se da pie a la impunidad, nada asegura que los avasallamientos cesen. Por el contrario, se darán en cualquier momento y lugar, y quizás con mayor fuerza que antes.
Los Tiempos: BOLIVIA ANTE LA CRISIS ALIMENTARIA MUNDIAL
Bolivia, pudiendo ser uno de los países que más contribuya a afrontar y resolver la crisis alimentaria mundial, es ya una de sus primeras víctimas
El Foro Económico Mundial de Davos, evento que anualmente reúne a los más importantes políticos y empresarios de los cinco continentes para analizar los principales problemas del mundo actual, ha terminado sus sesiones con una conclusión categórica: una muy probable crisis alimentaria a escala planetaria es el mayor riesgo que se cierne sobre la estabilidad económica, política y social del mundo entero. La escasez de alimentos y la consiguiente alza de precios pueden llevar a un colapso de la economía global, desencadenar múltiples insurrecciones populares en los países más afectados y no estaría lejana la posibilidad de que incluso sea el origen de guerras internacionales.
Pocos días antes, la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) publicó un informe en el que con abundantes datos advierte que el mundo se está encaminando hacia una crisis alimentaria que si no es afrontada de manera integral puede alcanzar gravísimas dimensiones en el corto plazo. Acompañó su informe con una guía básica dirigida a los gobiernos del mundo con una serie de recomendaciones sobre lo que deben y lo que no deben hacer para afrontar el problema.
Entre las recomendaciones de la FAO, la principal dirigida a los países productores de alimentos es exhortarlos a no aplicar ningún tipo de restricciones a la exportación de alimentos a fin de proteger los mercados locales. "La FAO advierte fuertemente que no se tomen tales medidas, pues suelen provocar más incertidumbre y alteración en los mercados mundiales e impulsan los precios al alza aún más a nivel global, al tiempo que deprimen los precios domésticos y por lo tanto reducen los incentivos a producir más alimentos", dijo Richard China, director de la División de Políticas y Apoyo al Desarrollo de Programas de la FAO al referirse al tema.
La FAO reconoce que a corto plazo puede ser para los gobiernos muy tentadora la posibilidad de restringir las exportaciones y adoptar medidas para mantener bajos los precios de los alimentos. Asegura, sin embargo, que tales políticas a mediano pero sobre todo a largo plazo pueden ser funestas pues al desincentivar las inversiones que requiere el sector agrícola y al desalentar a los agricultores privados -sean estos pequeños medianos o grandes—a asumir los riesgos que la actividad productiva lleva consigo, sólo ocasionarían a la larga disminuir la producción, aumentar la escasez, reforzar las tendencias alcistas de los precios.
Todos los gobiernos del mundo, sean productores o consumidores de alimentos, están obligados a atender las advertencias y recomendaciones de la FAO. Pero con mucha más razón Bolivia, pues como lo demuestra con toda elocuencia la creciente escasez de alimentos que ya padecemos, hay abundantes motivos para temer que la política gubernamental sobre la materia está mal encaminada. Bolivia pudiendo ser uno de los países que más contribuya a afrontar y resolver la crisis alimentaria mundial está encaminándose a ser una de sus primeras víctimas. Y la razón para que tal calamidad ocurra no es de orden económico sino ideológico y consiste en poner cada vez más cortapisas a los sectores dedicados a la agropecuaria y, particularmente, al agroindustrial.
El Deber: La crisis de alimentos
El presidente Evo Morales está muy activo en estos días tratando de crear un clima de entendimiento con los productores de alimentos del país, a los que su gobierno había despreciado usando para ello toda clase de calificativos.
Los productores de Santa Cruz son los principales responsables de la oferta de alimentos en el país, como dicen las estadísticas y como lo admiten los expertos que conocen el tema.
Por lo tanto, el presidente Morales se dedicó a hablar con ellos para decirles que deben hacer esfuerzos por producir no solamente en los volúmenes necesarios para atender la demanda interna, sino también con excedentes para exportar.
El primer mandatario está informado de que la crisis de alimentos es mundial, que a las malas cosechas se ha sumado el hecho de que la demanda de alimentos ha crecido en magnitudes no previstas.
El cambio de actitud del Presidente hacia los productores cruceños es un gesto oportuno e inteligente, pues se produce cuando la crisis de alimentos en el país ha comenzado y los pronósticos dicen que puede acrecentarse. Es inteligente porque acude a quienes producen los alimentos y no se propone reemplazarlos con esfuerzos estatales o comunitarios.
Será preciso, sin embargo, que el Presidente comunique a todos sus colaboradores que hay una nueva actitud hacia los productores y que incluso mira con simpatía la posibilidad de exportar algunos alimentos.
En efecto, la nueva actitud del presidente no es compartida por la ministra Teresa Morales Olivera, que tuvo una actitud agresiva hacia los productores a los pocos minutos de haber jurado en el cargo.
Será bueno que la mencionada ministra se entere de que el Banco Mundial ha señalado que prohibir exportaciones es una manera muy directa de desalentar la producción y hacerla bajar hasta que incluso sea insuficiente para atender la demanda interna.
Los empresarios nacionales han pedido al presidente Morales que cambie el comportamiento de su Gobierno hacia el sector privado, y que lo haga de inmediato, si desea lograr que los productores respondan al desafío de enfrentar la crisis de alimentos en el país.
Los azucareros recordaron que ellos advirtieron al Gobierno en abril del año pasado que la perspectiva era que no exista suficiente azúcar para el consumo interno por esta temporada. El Gobierno debió haber tomado las previsiones a tiempo y no a último momento, como terminó ocurriendo con importaciones hechas cuando la escasez había estallado.
Cuando la crisis de alimentos se presenta en todo el mundo, es obligación de las autoridades establecer reglas claras, crear las condiciones necesarias y garantizar la producción.
La Confederación de Empresarios ha presentado una lista de requerimientos para que el sector productivo esté en condiciones de responder el desafío de la crisis.
Sabe el Gobierno que el desabastecimiento y la inflación son atribuidos por los bolivianos a los actuales gobernantes. Por lo tanto, tendrá que tomar las previsiones incluso para tener asegurado un clima de paz y trabajo, y no uno de protestas y descontento.
Los bolivianos están esperando que el Gobierno tome decisiones inteligentes sobre el tema de los alimentos, que ahora han comenzado a escasear.
Cambio: Evo, el peor remunerado
Una de las demandas que en las últimas semanas han asumido las corrientes políticas opositoras y, lamentablemente, algunos dirigentes sindicales es la de un incremento salarial por encima de las posibilidades económicas reales del país, pese al compromiso gubernamental de que para este 2011 el aumento salarial será fijado por encima del nivel inflacionario registrado durante 2010, y que llegó al 7,18%, según un informe oficial del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Es decir, en materia de fijación del salario mínimo durante el gobierno del presidente Evo Morales —en medio de la crisis financiera del capitalismo— predominaron los ajustes que, aunque cautelosos respecto de los niveles de inflación, permitió que el salario mínimo nacional y los salarios en general recuperen su poder adquisitivo.
Es que a partir de que el presidente Morales asumió su mandato, el 22 de enero de 2006, hubo un cambio en la política salarial en beneficio de los sectores sociales que tienen menores ingresos. Esta afirmación se trasunta en los siguientes datos recopilados de la página oficial del Ministerio de Economía y Finanzas.
Durante los últimos gobiernos que antecedieron a la actual administración gubernamental, el salario mínimo nacional estaba congelado en Bs 440 (62 dólares) mensuales porque las autoridades de entonces cumplían a pie juntillas las recomendaciones (imposiciones) del Fondo Monetario Internacional (FMI) para mantener estables los indicadores macroeconómicos y así evitar un mayor déficit fiscal.
Esta política salarial cambió radicalmente a partir de 2006, cuando se aprobó un incremento al salario mínimo del 13,6%, de Bs 440 a Bs 500; en 2007 el aumento fue del 5% y llegó a Bs 525; en 2008 el incremento decretado alcanzó al 10% y el mínimo nacional llegó a Bs 577,5; en 2009 llegó al 12%, es decir el salario alcanzó a Bs 647; en 2010 el gobierno fijó un aumento del 5% y el salario mínimo nacional se sitúa en Bs 679,5 (unos 96 dólares); en sólo cuatro años subió en 54%, es decir, el salario aumentó en términos reales; y para este 2011 el Gobierno prevé que el incremento salarial supere el 7,18% de inflación registrado durante el pasado año.
Esta tendencia al alza terminó de marcarse en los últimos 5 días de fines de diciembre, cuando el Gobierno nacional decretó la nivelación del precio de los carburantes de importación al del mercado regional, lo que contra toda previsión oficial levantó una ola de especulación, ‘gatilló’ los precios y obligó al presidente a abrogar su medida el último día del año pasado. Es en ese contexto y dentro de una política que refleja el contenido social del manejo de la economía boliviana en beneficio de los sectores sociales más vulnerables que se logró mejorar los ingresos reales de gran parte de la población y, como consecuencia, su calidad de vida.
Esta política de favorecer a los sectores secularmente marginados impulsó al presidente Morales a congelar en Bs 15.000 (2.121 dólares) su remuneración salarial mensual —en el desempeño de la Primera Magistratura del Estado Plurinacional—, como la de sus ministros, viceministros y directores nacionales en sumas menores desde 2006 hasta la fecha.
Y un país como Bolivia —cuyas reservas internacionales netas (RIN) marcaron un récord a principios de 2011 con 10.041 millones de dólares, es decir 9.227 millones de dólares más que los 1.714 millones de dólares que en enero de 2006 recibió el gobierno de Evo Morales— se inscribe en un informe de More Latino Business News que señala que el mandatario boliviano "es el peor remunerado entre los presidentes de los países de América Latina".
Ese informe señala que el mexicano Felipe Calderón y la brasileña Dilma Rousseff tienen los sueldos más altos de entre los mandatarios latinoamericanos. El primero percibe 16.000 dólares mensuales, 112.640 bolivianos; y la segunda 15.166 dólares, 107.223 bolivianos al mes.
Respecto del resto de los presidentes de los países de América Latina, More Latino Business News dice que el chileno Sebastián Piñera gana mensualmente 14.583 dólares (103.101 bolivianos), el uruguayo José Mujica recibe un salario de 10.791 dólares (76.299 bolivianos), el colombiano Juan Manuel Santos recibe un salario de 9.666 dólares (68.338 bolivianos), y el venezolano Hugo Chávez gana 8.916 dólares (63.036 bolivianos).
Ese informe abunda en que el ecuatoriano Rafael Correa es remunerado con 6.000 dólares al mes (42.420 bolivianos), el peruano Alan García gana 5.583 dólares (39.471 bolivianos), el paraguayo Fernando Lugo recibe un salario de 4.750 dólares (33.582 bolivianos) y la argentina Cristina Fernández Vda. de Kirchner percibe 4.083 dólares al mes (28.866 bolivianos), y muy debajo de esos sueldos, el presidente Evo Morales Ayma percibe 2.121 dólares mensuales (15.000 bolivianos, suma que no consigna los descuentos de ley).
Los hechos confirman que la principal preocupación del Presidente boliviano no es su peculio personal, sino que con su ejemplo ratifica su compromiso con una política de contenido social que beneficia a los sectores sociales más vulnerables, a los bolivianos secularmente marginados. Es decir, Evo revalorizó la función pública que hoy es entendida como de servicio al pueblo. Así de claro.
La principal preocupación del Presidente boliviano no es su peculio personal, sino que con su ejemplo ratifica su compromiso con una política de contenido social que beneficia a los sectores sociales más vulnerables, a los bolivianos secularmente marginados.
La Prensa: Falta de políticas de prevención
El Gobierno no ha pensado en la necesidad de encarar políticas de prevención que, aun de manera parcial, disminuya los efectos de estos desastres?
Los desastres causados por las lluvias en Río de Janeiro y algunas ciudades aledañas dejan un saldo realmente estremecedor, algo más de 600 muertos y algo más de 7.000 familias que se han quedado sin viviendas. Son los efectos del fenómeno de La Niña que con sus riadas y deslizamientos de tierra causó desastres históricos también en Australia. Pero la visita de La Niña también incluyó Colombia, donde hay inundadas más de un millón de hectáreas y un saldo de 300 muertos y cerca de 400.000 familias afectadas. En Panamá, México y Guatemala, los temporales también dejaron saldos de cientos de muertos.
El territorio nacional tampoco ha sido ajeno a estos desastres, aunque sus efectos no han tenido esos niveles. Zonas de Santa Cruz y el Chapare, y recién en Tarija e incluso el valle en Cochabamba han sufrido inundaciones con saldos realmente terribles para los pobladores de aquellas zonas, especialmente agricultores que han visto cómo las aguas se han llevado el trabajo familiar realizado durante un año. Son efectos que más temprano que tarde repercute en la economía de toda la gente, pues estas pérdidas encuentran su eco en los mercados urbanos donde los productos alimenticios ya están bastante escasos.
Naturalmente, el fenómeno de La Niña es algo que no ha pasado y habría que tomar todos los recaudos necesarios porque aún se pronostican lluvias colosales en el este de la región, ergo, las autoridades regionales y nacionales deberían aunar esfuerzos para encarar todas las previsiones del caso para evitar que desastres como los sucedidos en Colombia o Brasil no se repitan en nuestro territorio. Casi por tradición es sabido que en esta época de lluvias, las inundaciones en las tierras bajas se reiteran año tras año, y en estos días, tal situación empezó a repetirse.
En verdad, pese a esta situación, no recordamos que alguna vez un gobierno nacional hubiera tomado algunas previsiones, pese a las terribles consecuencias de esos fenómenos. Así como se sabe con antelación que la región del Chaco, al sur de nuestro territorio, será atacado por severas sequías a partir de los meses de agosto, septiembre, también se sabe que, especialmente en febrero, llegarán las riadas, inundando especialmente el departamento del Beni, con todas las dolorosas consecuencias que conocemos, y que las declaraciones de desastres que adoptan alarmadas las autoridades nacionales no solucionan de ninguna manera.
Vemos que esta tradición, pese al ?proceso de cambio? tan reiterado por autoridades de Gobierno, no incluye aquella necesidad de encarar políticas de prevención que, aunque sea de manera parcial, disminuya los efectos de estos desastres que, sobre todo, castigan a los sectores de población más pobres, aunque siempre terminan castigando a la sociedad en su integridad, pues las consecuencias nos golpean con el desabastecimiento de alimentos o el encarecimiento de los precios.
Esperemos que aquellos fenómenos devastadores que han golpeado a muchos de los países vecinos no se repitan en nuestro territorio nacional, sin embargo, creemos que las autoridades nacionales deberían tomar algunos recaudos para evitar que La Niña vuelva a golpear sobre todo a los sectores más desamparados de nuestra sociedad.
El Diario: Inscripciones escolares, otro drama para familias
En cualquier parte del mundo, con un mínimo de organización y planificación, las inscripciones escolares son simples; en nuestro país resulta una odisea que los padres de familia inscriban en escuelas o colegios a sus hijos. Empezaron las inscripciones y, como ocurre en cada gestión, las exigencias y condiciones que ponen el Ministerio de Educación y los maestros hacen que el caso adquiera situaciones dramáticas.
Para empezar, en cada año se exige el “certificado de nacimiento” del niño o joven; todo muestra que anteriores presentaciones no sirven (¿o serán efecto de falsificaciones?). Esta exigencia implica que cada año hay que sacar un nuevo documento haciendo largas y tediosas colas en Registro Civil y pagando el costo de 30 Bs. ¿Por qué no dar validez a la primera presentación y no exigir, para cada gestión, un nuevo documento?
En cualquier parte del mundo, de un niño o un joven que debe tener continuidad de la gestión anterior, automáticamente se reserva su lugar para un nuevo año. Acá, en Bolivia, cada año hay que formar largas colas, esperar la buena voluntad de directores y maestros para ser atendidos; una vez que se está ante quien inscribe, surgen nuevas condiciones (este año se pide “la inscripción en el biométrico”) y otras exigencias que no siempre pueden ser satisfechas inmediatamente o, en caso contrario, “perder el turno para inscribir al niño y darlo a otro que está a la espera”.
Ministerio de Educación, directores y maestros viven armónicamente cuando hay que inventar requisitos para que los niños estudien. No quieren ni pueden planificar u organizar sistemas para que dicha inscripción sea una labor simple, inmediata, además que desde la gestión anterior se debió registrar al entregar las libretas escolares de fin de año; pero ¿cuándo será posible entender que la educación es una obligación del Gobierno y, en grado superlativo, de los maestros que han sido preparados y contratados para ello?
“Inscribir a un niño cuesta Dios y su ayuda” expresaba, a las puertas de una escuela, una madre de familia. Pero la verdad es que lo hacía en el colmo de su desesperación porque, parece, “ni la ayuda del Creador servirá para que cumpla su cometido”. Lo grave de esta situación es que para cada gestión se inventa nuevas normas o condiciones y el drama para las familias se hace infinito.
La inscripción y el lograr que el niño o joven “haya ingresado al colegio” es el corolario de varios días de angustia; ahora, empiezan las exigencias por las diferentes celebraciones: “día del maestro, del estudiante, del Director”, o porque hay reunión de profesores o hay huelga o hay infinidad de razones o sinrazones para no dar clases. Triste y trágico resulta el futuro de nuestra niñez si se toma en cuenta los “pasos previos” que hay que seguir para su ingreso a la escuela o al colegio.
El Gobierno, al igual que los anteriores, nada hace por remediar situación tan angustiosa; en cambio para incrementar dificultades, anuncia la puesta en práctica de una “educación revolucionaria y liberadora”, seguramente con la intención de cambiar políticas en el país. La verdad es que si quiere “revolucionar” la educación, simplemente que se trabaje, se enseñe, y se sirva a los niños agilitando y simplificando la inscripción y haciendo que los maestros se esfuercen, cumplan su misión para conseguir una educación efectiva.
El Mundo: Recuento
Santa Cruz ha vivido una semana de tensión permanente y a media que pasaba el tiempo, se fueron diluyendo las posibilidades de encontrar sobrevivientes en un accidente poco frecuente, pero que mueve a la reflexión, porque sus dimensiones pudieron haber sido mucho mayores, si el siniestro demoraba algún tiempo.
La crisis provocada por el desplome del edifico Málaga en construcción fue motivo para conocer diferentes actitudes de las personas y ello puede dejarnos sabias enseñanzas y preocupación, ya que encontramos algunas situaciones por demás controvertidas.
Vimos la forma en que se manifiesta la solidaridad de las personas que no vacilaron en brindarse para participar en los trabajos de remoción de los escombros o de brindar apoyo material a quienes habían entregado su tiempo y su esfuerzo a esa tarea, sin ninguna limitación.
Vimos gestos de desprendimiento que deberían ser motivo de orgullo y dignos de ser imitados en circunstancias criticas, un vendedor callejero de somó, refresco típico de la región, no tuvo inconveniente en ceder su pequeño capital para ofrecer su producto a quienes estaban entregados a la tarea de remover los escombros.
Compartimos el dolor de las personas que perdieron a sus seres queridos en este trance tan doloroso y estuvimos durante todo el tiempo adheridos a ese sentimiento de esperanzas que no decayó, aun a pesar de las afirmaciones contrarias y que se mantuvo hasta encontrar las evidencias de que lo que se decía había sido verdad.
Un hecho relacionado con lo que con frecuencia es visto como un acto de superficialidad o frivolidad nos mostró el sentimiento que el pueblo cruceño tiene para con quienes son representantes de su comunidad en actividades tradicionales, como los desfiles de belleza, los carnavales o el modelaje.
En esta oportunidad, también estuvo presente la solidaridad de varios países, no precisamente aquellos a los que los gobernantes tienen como modelo a seguir en todas las circunstancias; después de haber mostrado su capacidad y tecnología para apoyar las tareas de rescate, iniciaron su viaje de retorno al comprobar que no quedaba ninguna esperanza de encontrar sobrevivientes.
A propósito de la cobertura periodística, consideramos que hubo un esfuerzo especial por mantener informada a la población, aunque como es frecuente, en algún caso pudo haberse cometido un exceso que las autoridades de Gobierno aprovecharon para mostrar su posición frente a los medios de comunicación y tomar el hecho para generalizar el trabajo de la prensa y censurarlo.
Como no podía ser de otra manera, lejos de pensar en prevenir para que una situación similar pueda repetirse, esa misma autoridad está decidida a dar con los culpables y con seguridad entregará esa tarea al fiscal Soza, para que se encargue de repartir citaciones.
No seria extraño que también en este caso le echen la culpa a los muertos, como sucedió con el caso del terrorismo y que luego sirvió para arremeter contra todos aquellos que en algún momento tuvieron la ocurrencia de mostrar su oposición con la forma de manejar el poder que ha puesto en vigencia el socialismo del Siglo XXI, que nada tiene que ver con el que fue parte de los sueños de la juventud de hace cuarenta años que ofrecían un mundo mejor en el cual podrían convivir todas las personas, sin las discriminaciones con las que hoy se persigue a los que no piensan a su manera o no son originarios.
Opinión:
Clarín, Argentina: El terrorismo que golpea a Rusia
El reciente atentado suicida en el aeropuerto de Moscú puso en alerta al gobierno ruso sobre la capacidad de daño que siguen teniendo los grupos extremistas de las repúblicas caucásicas, a quienes se atribuyen estas acciones sangrientas. La Rusia pos-soviética mantiene una gran influencia en las vastas regiones que fueron parte de la URSS y hoy se reparten en distintas repúblicas y regímenes semi-autocráticos sobre territorios con alto valor estratégico en el Cáucaso.
Pese a la devastadora guerra secesionista en Chechenia y la arrasadora campaña militar rusa contra los rebeldes, con más de 100 mil muertos, los grupos islámicos y separatistas siguen operando con fuerza y han orientado sus ataques al corazón del poder político, con atentados terroristas en Moscú, San Petersburgo y otras ciudades importantes que cobran sus víctimas principales entre la población civil. El blanco elegido por los terroristas en el último atentado no ha sido casual, ya que se trata del aeropuerto internacional más moderno y de mayor capacidad; un símbolo de la Rusia que se lanza al futuro como potencia renovada y con la mira puesta en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2014 y el Mundial de Fútbol de 2018, eventos de los que será sede. Hay otra realidad subyacente: la del más extenso país del mundo en cuyas periferias se mantienen conflictos territoriales y étnicos de larga data e incierta evolución, con fronteras calientes y situaciones de pobreza y violación a los derechos humanos que representan caldos de cultivo para el extremismo y el terrorismo.
El reciente atentado suicida en el aeropuerto de Moscú volvió a llevar al corazón político y económico de Rusia conflictos territoriales y étnicos de larga data e incierta evolución.