El diablo y los medios de comunicación


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Índice de los Editoriales de Periódicos

  1. El Día: Bolivia percibida por expertos petroleros

  2. El Día: En Honor del Fundador

  3. El Día: Bolítica

  4. El Día: Se lo traduzco jefecito

  5. El Día: 450 años de lucha

  6. Los Tiempos: EL DIABLO Y LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

  7. El Deber: Santa Cruz de la Sierra: ayer, hoy y mañana

  8. Cambio: Paro de los choferes

  9. La Prensa: Asumir las tareas de prevención

  10. El Diario: Culpas propias son cargadas al empresariado privado

  11. El Mundo: 1561

  12. Opinión:

  13. Clarín, Argentina: El conflicto en el Teatro Colón


El Día: Bolivia percibida por expertos petroleros



Tribuna.

De acuerdo a los informes estadísticos de YPFB, las inversiones petroleras han tenido un continuo y ascendente ritmo desde el año 2006, así  el 2010 las inversiones fueron de 800 millones de dólares, las más altas de los últimos 10 años.  El crecimiento de las inversiones petroleras habría sido del 59% el año 2009 y de 31% el año 2010. Estos espectaculares récords son además batidos todos los años con las nuevas inversiones, por ejemplo para el 2011, solo en exploración y producción habrá una inversión de 1.163 MM$us, es decir más del doble de las ejecutadas el 2010 (Según YPFB las inversiones en exploración y producción el 2010 fueron de 592 MM$us).
YPFB dice que la buena gestión pasada es el resultado del esfuerzo de miles de trabajadores  (Boletín Estadístico 2010), pudiendo concluirse que no debería haber  dudas sobre el curso imprimido por el Gobierno para lograr el desarrollo petrolero en el país. Tampoco habría que cambiar nada para mejorar las inversiones porque estas fluyen de manera natural y porque el gobierno puede hacerlo solo.
Una señal preocupante es la percepción que tienen los ejecutivos del mundo petrolero internacional  sobre las barreras a las inversiones en exploración y producción petrolera alrededor del mundo, que se manifiestan en el informe titulado “Global Petroleum Survey” del Instituto Fraser (www.fraserinstitute.org <http://www.fraserinstitute.org/> ) publicado el año pasado.  
El informe que recoge la opinión de 645 consultores y ejecutivos petroleros encuestados, permitió examinar a 133 jurisdicciones de estados y países que tienen actividades petroleras, en base a 17 parámetros de evaluación. Entre las diez primeras jurisdicciones con el más alto porcentaje de respuestas negativas indicando los obstáculos más grandes a las inversiones, se encuentran Bolivia, Venezuela y Ecuador.

Veamos los resultados de la encuesta en el ámbito latinoamericano.
Chile encabeza la lista por su buen clima de inversiones, seguido de Colombia, Uruguay y Trinidad&Tobago. En tercer nivel aparece Brasil con Perú, en el cuarto Argentina debido a la incertidumbre en nuevas regulaciones y leyes y, en el quinto y último lugar están Bolivia, Venezuela y  Ecuador.
Las razones para calificar a estos tres países de esa manera son las siguientes:
Venezuela
El Gobierno ha hecho todo lo posible a su alcance para limitar el acceso de los inversores y ha abandonado sus propias responsabilidades legales. Tiene las políticas de inversiones con más alto riesgo e inestabilidad. Las compañías privadas no tienen certidumbre de que sus contratos o sus bienes confiscados serán pagados por el gobierno. Es tan corrupto como  ninguno en el planeta.
Ecuador
El régimen fiscal es caro, con creciente inseguridad e incertidumbre regulatoria.  Existe ausencia de estabilidad legal y de transparencia,  abruptos cambios en las políticas, el gobierno se maneja con mentalidad populista y confiscatoria.  Las políticas confiscatorias apuntan a las expropiaciones y a la anulación de contratos.
Bolivia.
El nacionalismo es problemático. El miedo a las expropiaciones y la incertidumbre en los contratos, hace que los inversores lo piensen dos veces.  Después de la nacionalización, se retiro del Centro Internacional de Arreglo de Disputas de Inversiones (CIADI) del Banco Mundial  y empezó a regular el sector de hidrocarburos con Decretos Supremos que en muchos casos eran contrarios  a la Ley aplicable. La inestabilidad de políticas y regulaciones ha incrementado el riesgo país y desalentado la inversión extranjera.
 
Bolivia está en el último lugar (el número 133) y Venezuela en el penúltimo de los países en los que no se aconseja efectuar inversiones petroleras.
El hecho de que las petroleras privadas hayan invertido el año pasado 338 MM$us, mucho menos que YPFB (462 MM$us), es una relación preocupante que debería ser cambiada.
Es difícil entender  por lo tanto, el optimismo de las autoridades bolivianas cuando en el mundo hay una percepción totalmente negativa de las condiciones para la inversión petrolera en el país.  

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El Día: En Honor del Fundador

Pensamiento de MarceloTerceros Banzer

Se considera probable que, a fines de octubre de 1568, ocurriera la muerte del capitán D. Ñuflo de Chaves, desgracia que truncó sus geniales designios e indudablemente, influyó en términos sobre el futuro de su fundación chiquitana. El texto que sigue contiene la mente de Terceros Banzer al respecto:
Si Honrar a los padres es mandato  moral ineludible, incorporado prácticamente a todas las culturas de la tierra  y no solo a la ley mosaica, rendir honor  y veneración  al que puede ostentar con legitimidad irrebatible la paternidad de nuestro conglomerado social cruceño  resulta igualmente obligatorio.
Y si nosotros aún no hemos cumplido en la medida de lo debido con la memoria del egregio fundador – porque los nombres de una provincia, de una calle, de una plaza, no son suficientes para su grandeza que está esperando el bronce y el artista – por lo menos  avivamos hoy el fuego del recuerdo, al conmemorar  los cuatro siglos  de su trágica muerte.
Ñuflo de Chaves! Sí, su nombre rotundo engloba sonidos de suave caricia y restallante latigazo, su figura histórica atrae lo mismo al investigador  sereno que al agradecido vástago y a su rededor teje la leyenda épica y la verdad no menos heroica.
Considerado por muchos como el más esforzado de los paladines de la corriente hispana del Río de la Plata; el incansable, la centella, el de la persuasión y el de la guerra, el consejero de Irala y el maestro de Garay, su obra es hasta ahora poco difundida. Pero entre aquellos que hurgan los viejos papeles y extraen las lógicas consecuencias modernas, nuestro fundador tiene amigos, admiradores y comentaristas, que mucho bien haría popularizar.
Nada es que procediese de vieja cuna hidalga, la de los Chaves de Escobar, de Trujillo, ni que ella misma se meciese el futuro confesor del Rey Felipe. Poco dice el que, apenas mozo veinteañero, figurase entre los capitanes de la hueste de Cabeza de Vaca, el veterano de la Florida, y fuese encomendado de tareas de responsabilidad que cumplió con pleno éxito. Su figura ya comienza a distinguirse  en los afines de Asunción, donde se pone al lado de Domingo Martínez  de Irala, del que resulta uno de los más íntimos colaboradores. Río arriba hacia San Fernando y la Candelaria. Cruzando  los altozanos para tejer sendas y ciudades del Guayrá. Río abajo hasta el despoblado Puerto y Ciudad de Nuestra Señora del Buen Aire. Aracay  hacia el noreste hasta topar las estribaciones de la Sierra Potosina. Chaco adentro tras las payaguas asesinos de Ayolas. Y Asunción misma, en consejo y en juerga, en paliques de enamorado y en conversación de capitanes. Todos los vientos de la rosa le vieron gallardo, imponente, generoso, guerrero, hidalgo, navegante, jinete andarín,  jefe amigo, hogareño, político, leal.
Sin embargo, su destino no marcaba la capital paraguaya como el sitio de su gloria, sino como el trampolín de su fama. Y, ya ésta  pregonó el nombre de Chaves como el del primero de los conquistadores que hubiese atravesado el Continente Sudamericano, de mar a mar, por la inmensidad oceánica de la selva, midiendo paso a paso jornada a jornada, las mil leguas que van desde Catalina al Paraná, del Iguazú a los Jarayes, de los Jarayes a Charcas, de Potosí al Cuzco, del altiplano a Lima. Pues si su paisano Orellana, en los meses en que Chaves cruzaba el Atlántico, ya hacia la navegación del Coca, del Napo y del Amazonas, cruzando el continente en barcas; el nuestro, un lustro después, luego de secundar a Irala en la primera entrada a los llanos  de su futura  epopeya, mandado por éste, trepa las sierras llegando a Charcas por Tomina  y sigue por Potosí al Cuzco hasta encontrarse con el Pacificador La Gasca  y retratarse el afable rostro en las verdosas aguas del Callao.
Vuelto con gente nueva en cumplimiento de la promesa hecha a su gobernador, no sólo cumple su encargo sino que arrea las primeras vacas y cabras para el interior del continente y marca una vez más el punto culminante de una historia de colonización con sentido, como la que el soñaba hacer. 
Pero he aquí que Irala se le muere, cuando quería seguir sus consejos de continuar con las entradas y de desencantar la tierra. Ya no hay lazo de jerarquía que lo ate a la vida  cada vez más moliente  de la casa Fuerte. Y sale de nuevo, bien provisto de gente y de intenciones, por febrero de 1558, otra vez río arriba hasta Jarayes y de ahí al poniente clavado tras sus huellas y las de su gloria. En nada le arredra el cansancio de los más, las guizabaras de los indios ni los espantos del clima y de la selva. Deja retornar a los  timoratos, que ya volverán tras de sus obras; convence, y cuando no puede castiga, a los infieles que terminan sometiéndosele; siembra y cosecha, porque él no tiene apuros pero si experiencia; hurga el Chaco; se  solaza en la sierra y en el cañón chiquitanos; se asoma a Moxos; tienta la llanura sabanera de Grigotá y se refresca en las aguas turbias de Guapay o en las cristalinas del Chunguri. Procede a una primera fundación a orillas de éste, que es el Parapetí de nuestros días y le sale a discutir derechos Andrés Manso, el “mal apellidado”. El destino le alcanza otra cuerda para que trepe más alto y helo aquí de nuevo en Lima, dialogando con el virrey Hurtado de Mendoza, allegado a la esposa que dejó con tiernos retoños, cabe el Paraguay.
Arreglando a medida su enojoso pleito, retorna en funciones de Gobernador de una nueva provincia, independiente de derecho- que de facto ya lo era años atrás- de los amigos asunceños y superior en todo a don Andrés, de quien aprovecha no solo el mal talante sino los buenos capitanes.
Ya está Chaves en la cúspide de su obra. En la memorable mañana del 26 de febrero de 1561  nos funda y nos bautiza, y si había nacido cruceño de Extremadura, en el cortijo aledaño Trujillo, se nos hace cruceños de América, padre de nuestra historia y ejemplo de nuestras ansias.
Tres años más tarde retorna a Asunción donde fue declarado traidor, separatista y alzado; pero sus éxitos “que la fama pregona” echan tierra a las viejas disputas y es recibido con honores de su rango y con esperanzas en su generosidad. El sólo va, lo dice, a recoger a su familia; pero resulta despoblada Asunción, casi como lo hiciera Irala en su tiempo con Buenos Aires. Gobernador, Obispo, oficiales reales, capitanes y soldados, criollos, indios de compañía, frailes y aventureros, todos quieren seguir al capitán del éxito; y el capitán quiere también – no lo dice- que lo sigan. Para él la gloria no estaba solo en fundar ciudades o en someter naciones, sino en desvelar el misterio de la tierra. Si era necesario aguijonear el  entusiasmo con fábulas de plata y consejas de caciques, usa del medio disculpándose la conciencia, pues así  desencantará la tierra y no perecerán otros en la demanda, como lo afirma en memorial célebre.
Porque este era el temple de los capitanes íberos y no el de la leyenda feroz de ambición de oro, de que tanto se nos atosiga. Había que conquistar la tierra para el Rey y para Cristo. Y había que abrirla para todos, conociéndola, poblándola, encordándola de caminos y anudándose de ciudades.

Don Ñuflo hizo escuela. De su saga – uno de los diez factores que componen la biografía de Sud América, según el moderno historiador Samhaber- brotó el impulso juvenil de don Diego de Mendoza, su sucesor en el gobierno, que quiso que Santa Cruz, y con ella América, se diese sus propios gobernadores, sin quebrantar su lealtad al Rey. De su espíritu y su concepción geopolítica de la conquista, alumno aventajado resultó ser Juan de Garay, cofundador de Santa Cruz y repoblador de Buenos Aires junto a sus hijos, criollos cruceños. De su estirpe – de la espiritual que nos quedaron de la otra; segada prontamente por un viento de tragedia- son todos  aquellos que en el Virreinato o en la República expandieron la civilización y la fe hacia todos  lados, desde esta ciudad capitana, que tiene  en su haber  y en el de Chaves  la siembra de cultura en todo el interior más íntimo de América.

Porque es de ellos, de Chaves y de Garay, el concepto con el que quiere concluir esta disertación. El Interior se debe poblar, develar, desencantar y desde allí debe irradiarse  hasta llegar al mar, para abrirle puertas a la tierra. Dijo Chaves  al informar al Rey de lo que había sucedido en su labor de América: “Aunque no se siguiese otro interés más que poblar y desencantar  la tierra, era gran servicio a su Majestad porque de este bien resultaría que otros no se perdiesen”. Y dijo el de Garay al abandonar  Santa Cruz en el mismo año y por la misma época en que se cortaría la vida de su jefe: “Hay que fundar puertos para abrirle puertas a la tierra”.

Cuando Chaves acompaña de vuelta  a los colonos paraguayos entre los que ya se contaba Garay, le llegó el final que a todos nos espera. Descansando en su hamaca  junto a los itatines, unos indios que él trasladó como amigo de la otra orilla del Paraguay al lado occidental, tal vez por la altura de Santo Corazón, confió demasiado en sus promesas de lealtad y se quitó el yelmo de combate. Un palazo dado con furia no solo le privó la vida, sino que casi  cortó su esfuerzo, su ideal  y su empeño. Desde su muerte  no se volvió a transitar el camino Paraguay, de donde  puede bien inferirse  no solo lo desierto que quedó en el Chaco y Chiquitos, sino hasta nuestro cruento y disparatado conflicto de hace 35 años. Abandonada la frontera hispano – portuguesa en la – región central, se hizo posible  el avance bandeirante  hasta en Mato Groso y el río, ampliado después, un siglo atrás hasta el límite actual. Trescientos años debieron pasar para que sus hijos los cruceños, acometiesen de nuevo su obra. Y ahora  a  los cuatrocientos, queremos ser dignos de su fama y enfilar hacia su ruta, la grandeza del interior de América.
Sea esta la ocasión en la que revivimos su memoria, la de nuestra promesa.” Levantémosle  en el sitio  de honor su monumento y arraiguémosle en nuestros actos y en nuestra conducta, para hacer de Santa Cruz de la Sierra, la de sus sueños, la Capital de América por el trabajo, por la concordia y por la honra”.
Santa Cruz, noviembre de 1968

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El Día: Bolítica

Desde diciembre, cambió          la percepción de miles de bolivianos que tenían la idea de que el país iba bien. El gasolinazo desnudó la fragilidad del Estado y hoy estamos en serios problemas por un modelo económico que no beneficia al país".

Adrián Oliva
Diputado de convergencia nacional


Se dice que: El presidente Evo Morales, perdió apoyo popular, que cayó de 70 a 32% por el "gasolinazo" y ve minada su autoridad por la prisa con que retiró esa medida ante las protestas ciudadanas".


    Él (Morales) tendrá que ver si su política económica da de comer y genera fuentes de empleo. El país está cada vez más sumergido en la pobreza y la desintegración. Creo que ahora el Presidente tiene más muertos que el propio Goni".

Roly Aguilera
secretario gral. de la gobernación

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El Día: Se lo traduzco jefecito

Bajo el Penoco.

Cuando habla el presidente Morales, inmediatamente los diferentes voceros comienzan a pensar cómo aclarar, traducir, rectificar o en su defecto, echarle el bulto a los medios de comunicación, sospechosos permanentes de tergiversar las declaraciones del Primer Mandatario. Tradicionalmente el vicepresidente García Linera ha sido el más conspicuo traductor y aclarador y así, cuando el jefazo reconoció  que el oficialismo hizo trampa para conseguir una segunda reelección, su erudito colaborador le puso el nombre de “estrategia envolvente” al chanchullo. Ejemplos sobran sobre este papel que se le asignó al vice, quien sin embargo, parece haber perdido el reflejo. Cuando se produjo la gran metida de pata de la “recuperación de Atacama” tuvo que salir el vocero a calmar las cosas con Chile y recientemente, cuando Evo Morales se estrelló contra Paraguay por el refugio a Mario Cossío, en lugar de tratar de apagar el fuego, García le roció gasolina a la fogata. O se ha producido un cambio de roles o lo mejor el vice ha optado por dejar de ser la segunda voz en la orquesta.

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El Día: 450 años de lucha

Editorial

Los aniversarios de fundación de las ciudades bolivianas resultan acontecimientos dignos de recordar y celebrar, tanto por las implicancias históricas derivadas del descubrimiento y conquista del Nuevo Mundo por España, como por el peso específico que han tenido en la creación de la República y su posterior desarrollo. Santa Cruz, el departamento crisol de la bolivianidad, ostenta suficientes argumentos para sentirse orgulloso de su historia fundacional y de su tránsito digno por los caminos del nacimiento, progreso e integración de la patria boliviana. En el día que recuerda su fundación, celebra sus cuatrocientos cincuenta años de lucha permanente y sostenida.
 
De haber nacido aislada y solitaria en las llanuras de Moxos, y de ser tan sólo una promesa gran parte de la vida republicana del país, en las últimas seis décadas Santa Cruz ha tenido la virtud de dar un salto de gigante en la economía nacional, de la cual se ha convertido en parte consustancial, y su influencia política, social y cultural ha ido de menos a más. Hace poco más de cincuenta años la economía del departamento tenía una baja gravitación en el contexto nacional. Hoy por hoy, es la primera economía del país, tanto por su participación en el Producto Interno Bruto (PIB) como por sus niveles de competitividad y el grado de internacionalización de sus actividades productivas.
 
Conviene insistir en el hecho irrefutable que el modelo cruceño de producción y desarrollo viene a ser el ejemplo más palpable del éxito de la región y el país. Este modelo no sólo es el resultado del esfuerzo permanente y sostenido de hombres y mujeres habitantes de esta tierra en un largo proceso histórico social, sino que refleja una nueva visión de país, basada en el esfuerzo propio, pragmático, con otra forma de mirar la vida, de frente y con optimismo. La que pretende gestar una nueva patria superando el pasado derrotista, llorón y pedigüeño con que se ha estigmatizado al país. Un modelo de producción y desarrollo que el gobierno de cambio ha pretendido derrotar.
 
Ha sido evidente que en cuanto el Gobierno ha intentado destruir el modelo cruceño, el país se ha quedado sin alternativa. Se ha olvidado con frecuencia que “lo que es bueno para Santa Cruz, es bueno para Bolivia”, lema que refleja la bolivianidad de Santa Cruz al asumir desde hace unas pocas décadas el liderazgo económico del país y dejar sentada su creciente influencia en lo social, político y cultural. La visión de un país optimista, más amplio, ya no circunscrito a la altura andina, sino expandido a las vastas y promisorias llanuras bolivianas, con toda la riqueza que la naturaleza brinda. No en vano es uno de los más poblados del país, sino que es polo de atracción y progreso.
 
Santa Cruz ha construido su historia y progreso con el esfuerzo de sus hijos y de los hombres y mujeres que han hecho de esta tierra hospitalaria su hogar. De no tener nada se ha proveído estoicamente y de manera paulatina, sobre la base de una lucha digna y esforzada, de agua potable, energía eléctrica y producción agropecuaria diversificada y avanzada. Son cuatrocientos cincuenta años de una lucha ejemplar, desde su fundación hasta nuestros días. Santa Cruz, por lo mismo, está en su pleno derecho de mostrar su orgullo y su visión optimista de país, más abierta al mundo y más pujante. Su compromiso con el destino del país es cada vez más profundo y, sin duda, más realista.

Conviene insistir en el hecho irrefutable que el modelo cruceño de producción y desarrollo viene a ser el ejemplo más palpable del éxito de la región y el país.

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Los Tiempos: EL DIABLO Y LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

Si algo tienen en común todos los tiranos y los que aspiran a serlo, más allá de sus diferencias, es que le tienen pavor a la libertad de prensa

Tres son los factores que han ocasionado las revueltas populares que sacuden Libia, según las explicaciones que Muamar el Gadafi ha dado a través de la televisión gubernamental. La primera, la red terrorista Al Qaeda cuyo líder, Osama bin Laden, sería el autor intelectual de los levantamientos. La segunda, una muy eficiente y masiva distribución de drogas alucinógenas a través de leche y Nescafé entre los jóvenes que son usados en las manifestaciones. Y la tercera, la información difundida por "los medios de comunicación que trabajan para el diablo".

Por increíble que parezca, tales afirmaciones fueron hechas durante las últimas horas por Muamar el Gadafi cuando se dirigió a su país y al mundo para pedir apoyo a su causa.

De manera casi simultánea, a través de las dos últimas ediciones de su columna "Reflexiones del compañero Fidel", que se publica en todos los medios gubernamentales cubanos y muchos que apoyan su causa en todo el mundo, Fidel Castro ha expuesto su propia teoría sobre lo que ocurre en Libia. Según él, el causante de la insurrección que enfrenta Gadafi es el "imperialismo americano", que en su afán de apoderarse del petróleo libio no ha tenido reparos en organizar una guerra civil.

A esa conclusión dice haber llegado Fidel Castro a pesar de que "nadie sería capaz de saber en este momento lo que allí está ocurriendo" (porque toda las noticias) "han sido divulgadas por el imperio a través de los medios masivos, sembrando el caos y la desinformación" (…) para "preparar el terreno" para una invasión.

Muy similar es la interpretación oficial del Gobierno venezolano a través de su canciller, Nicolás Maduro, según quien todo lo que ha ocurrido durante los últimos días es parte de un plan "para crear un escenario que convenga a la invasión", plan que se ejecuta a través de la "manipulación de los medios de comunicación y agencias de noticias occidentales".

Como es por demás evidente, entre la versión de Gadafi y la de Castro, a la que se suma el Gobierno venezolano, no hay concordancia alguna. Pero eso no importa, porque a pesar de lo mutuamente excluyentes y de lo absurdas que ambas son, tienen un elemento en común tan importante que relega a un plano secundario las eventuales discrepancias entre los dos líderes revolucionarios. Es que ambos están de acuerdo con el funesto papel que atribuyen a los medios de comunicación.

"Trabajan para el diablo", dice Gadafi. "Trabajan para el imperio", dice Fidel. Ambos quieren decir que trabajan al servicio del "Mal" -encarnado en quienes no comparten sus doctrinas- en contra del "Bien" -encarnado por ellos mismos-. No hay, por consiguiente, nada más lógico y razonable, según esa manera de entender la realidad, que eliminar a los medios de comunicación.

Y no son esos caudillos los que así piensan, pues como denuncia la organización internacional Reporteros sin Fronteras, "las revueltas que se están produciendo en el mundo árabe se están cebando de modo severo en los medios de comunicación, principalmente en los que se difunden a través de Internet". Es que si algo tienen en común todos los tiranos y los que aspiran a serlo, más allá de sus diferencias ideológicas o doctrinarias, es que le tienen pavor a la libertad de expresión y de información.

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El Deber: Santa Cruz de la Sierra: ayer, hoy y mañana

Hoy Santa Cruz de la Sierra cumple 450 años de su fundación. Fecha significativa, que merece -como ha venido sucediendo- justas conmemoraciones. Al fusionarse la gente trasladada del lugar original a San Lorenzo de la Frontera –ubicación actual- el nombre dado al poblado en homenaje a la ciudad extremeña donde nació su fundador, el Capitán Ñuflo de Chaves, prevaleció. Así permaneció a lo largo de estos cuatro siglos y medio el sagrado nombre de nuestra ciudad. Así permanecerá hasta el fin de los tiempos.

Un pequeño y aislado pueblo tropical se transformó durante estas últimas décadas en la principal urbe del país, como también en su principal motor económico. Santa Cruz de la Sierra, aunada al departamento  homónimo en su conjunto, contribuye hoy significativamente a la formación del Producto Interno Bruto (PIB) de Bolivia. Asimismo, ha sido y es la región con mayor cantidad de migrantes del interior -de todas las condiciones sociales- que acá vinieron para forjar nuevas familias, encontrar una mejor vida y contribuir decisivamente al desarrollo cruceño y boliviano. Esta tierra generosa dio cabida a todos, sin excepción.

Lo que fue el ayer, la historia, está en manos de los especialistas en el tema que lo hacen muy bien. El presente y el futuro son lo importante ahora, a fin de proyectar Santa Cruz hacia el sitial que le corresponde en el campo de la política interna. La ubicación estratégica de la ciudad le brinda la posibilidad de ser un verdadero centro geopolítico integrador con las naciones limítrofes en el ámbito del Cono Sur. Esta tarea, empero, aún debe transformarse en realidad concreta. En lo interno, urge que Santa Cruz participe más de las actividades gubernamentales, tanto hoy como mañana. Sin ir muy lejos, la cantidad de miembros del Gabinete oriundos de Santa Cruz han sido pocos  últimamente y en algunos casos ninguno. Algo hay que cambiar para que así Santa Cruz pase a tener una participación efectiva en las decisiones políticas, para no ser objeto sino sujeto clave del devenir patrio.

Tal vez sea necesario encontrar ahora un nuevo grupo generacional de hombres y mujeres ilustres similar a quienes redactaron el histórico Memorándum de 1904 -de enorme visión y perspectiva en ese entonces- para que elaboren un documento de igual calibre, obviamente adecuado a las circunstancias del momento y de los días que vendrán. El cruceño -con pocas excepciones- se ha aislado de las corrientes políticas en su afán de producir y ahora paga las consecuencias. Hay que revertir tal cosa, lo que resultará posible mediante posturas inteligentes y con verdadero sentido nacional de una sana proyección de lo cruceño hacia el resto del país.

El tiempo sigue jugando a favor de Santa Cruz de la Sierra. Su crecimiento es irrefrenable y autosostenible, siempre además al servicio de Bolivia y por Bolivia, más allá de legítimas inquietudes y aspiraciones locales que precisan ser satisfechas, entre ellas una auténtica autonomía.

Ojalá el camino hacia el Quinto Centenario de la fundación de la capital oriental, iniciado hoy al cumplir sus 450 años efusivamente celebrados, sea el tramo definitivo para que Santa Cruz asuma y consolide el papel rector que le corresponderá tener en la formación de la Bolivia productiva, desarrollada, justa e integrada,  que todos deseamos para este Siglo XXI que raudamente avanza.

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Cambio: Paro de los choferes

El "paro nacional movilizado", que ayer llevó adelante la Confederación Nacional de Choferes de Bolivia, arrojó para su dirigencia sindical un balance negativo por la limitada convocatoria que alcanzó en algunas ciudades y la normalidad de ese servicio público en otras; pese a que grupos de vándalos —que se identificaron como choferes— intentaron forzar, en La Paz, el ‘éxito’ de una medida rechazada contundentemente por la población boliviana.

En la ciudad de La Paz, esa extrema presión para obligar a las autoridades dar vía libre al arbitrario incremento del costo de los pasajes sólo se sintió en las primeras horas de la jornada, porque conforme transcurría la jornada, incluso algunos choferes sindicalizados se sumaron a los del transporte libre y de radiotaxis que cubrieron las necesidades de locomoción de la población.

Los vándalos agredieron a varios choferes del transporte libre y de vehículos particulares, rompieron parabrisas y chicotearon a sus colegas que no pararon, pero solamente cosecharon el repudio de la población por la violencia que ejercieron.

Al igual que en la sede de gobierno, en El Alto el paro fue parcial y los dirigentes de la Central Obrera Regional plantearon la creación de empresas estatales de transporte que se constituyan en una alternativa segura y barata que garantice el transporte de los habitantes de los barrios populares, hoy prisioneros del monopolio transportista.

Los reportes del interior del país señalaron que en Santa Cruz y Trinidad el servicio público de transporte fue de absoluta normalidad, mientras que en Cobija el principal sindicato de choferes, por su alcance y número de afiliados, el Perla del Acre, trabajó como todos los días y el paro apenas se sintió en horas de la mañana.

En el caso de Cochabamba, los choferes federados y el transporte libre —que arbitrariamente elevaron el pasaje de 1,50 a 1,80 bolivianos— acataron el paro, mientras la Federación de Juntas Vecinales rechazó ese unilateral incremento y, si sus bases no deciden lo contrario, organizarán una gran movilización para la siguiente semana en defensa de los intereses populares.

Entre tanto en Tarija, el paro sindicalizado fue parcial durante las primeras horas de la mañana, mientras que el transporte libre trabajó con normalidad. Además, la Central Obrera Departamental de Tarija destacó la actitud de los choferes que no acataron el paro, en una ciudad en la que —a diferencia de otras del interior del país— un gran porcentaje de los vehículos del transporte público funcionan con gas natural vehicular, cuyos costos están muy por debajo de la gasolina y del diésel.

Y en un contexto en el que el gremio de los choferes encabezó —a fines de diciembre del pasado año— el rechazo a la nivelación de los precios de los carburantes, no es admisible que ahora intenten imponer un arbitrario incremento del costo de los pasajes y olviden, cuando les conviene, que en Bolivia se comercializa la gasolina más barata de la región, producto de la millonaria subvención estatal a los carburantes.

Cuando el presidente Evo Morales derogó el Decreto Supremo N&ordm; 748 —el 31 de diciembre— lo hizo tras escuchar la voz del pueblo: no era el momento para implementar una necesaria medida para frenar la sangría de millonarios recursos que el contrabando de gasolina y diésel —a países vecinos, donde los precios fácilmente duplican o triplican los nuestros— ocasiona.

El precio de los combustibles tiene una sensibilidad especial en los bolsillos del ciudadano, porque quitar la subvención conlleva a un alza que impacta a su vez en la tarifa del transporte público, pero este no es el caso porque en Bolivia la nivelación del precio de los carburantes ha sido derogada.

Entonces, es preciso que la sensatez se imponga y los choferes asuman que es necesario buscar en una mesa de diálogo las medidas que preserven la economía popular y les permitan un legítimo margen de utilidades por el servicio que prestan.

Es preciso que la sensatez se imponga y los choferes asuman que es necesario buscar —en una mesa de diálogo— las medidas que preserven la economía popular y les permitan un racional como legítimo margen de utilidades por el servicio que prestan.

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La Prensa: Asumir las tareas de prevención

Pareciera una característica en nuestro país la de evitar cualquier tarea preventiva que de alguna manera evite los daños?

Finalmente y luego de los múltiples desastres acaecidos por las riadas en más de seis regiones de nuestro territorio, muchos de ellos irreparables ?por ejemplo, la pérdida total cultivos, derrumbes totales de viviendas, dejando sin techo a algo más de 6.500 familias campesinas, esto sin mencionar decenas de personas muertas o los derrumbes de varios sectores de caminos, aislando muchas ciudades?, el Gobierno nacional decidió declarar la alerta roja y destinó para la atención de este descalabro la suma de 20 millones de dólares.

Este dinero será destinado para la provisión de alimentos de las miles de familias damnificadas por estos desastres y seguramente la reparación de los tramos de caminos que han sufrido derrumbes, muchos de ellos de gran cuantía, aunque suponemos que difícilmente pueda resarcirse a las familias de campesinos ?casi todas ellas en los niveles más alarmantes de la pobreza? que han sufrido semejante golpe de la naturaleza. Generalmente estos fondos sirven para evitar el avance de la devastación y la atención parcial de las necesidades más urgentes de familias perjudicadas por los desastres.

No es la primera vez que nos referimos a esta situación, pues, en general, los efectos de los fenómenos naturales ya son previstos gracias a los avances de la tecnología y, claro, por los efectos climáticos anuales. Así como se sabe que la sequía en la región del Chaco se intensifica durante el mes de agosto, las probabilidades de inundaciones en el trópico cochabambino, el norte de La Paz y en el departamento del Beni crecen ampliamente durante los meses de enero y febrero. Ergo, sería normal que ante esos probables desastres que se avecinan tengamos un plan de prevención en el que autoridades y la población aúnen esfuerzos para evitar los conocidos daños.

Lo que se tiene que hacer es crear sistemas de alerta temprana, preparar planes previsores de ocupación de suelos, además de adoptar planes de construcción apropiados. Es decir, tomar en cuenta, además del estudio geológico, trabajos para disminuir los riesgos, en ese caso los daños serían menores y naturalmente no estaríamos sufriendo las consecuencias que vivimos por la falta de alimentos precisamente por que el año pasado se perdieron igual o mayor cantidad de productos agrícolas y ganado que este año, debido a que no se tomaron las medidas de prevención necesarias. Eso generó la escasez de alimentos, que naturalmente tienen otras consecuencias en la economía nacional. Ya se anunció una disminución en la producción de soya y de otros productos que se producen en las zonas afectadas.

Pero parecería ser una característica muy acentuada en nuestro país ?antes y ahora? que las autoridades nacionales, departamentales y locales ?dejan pasar? estas situaciones cuando lo lógico sería evitarlas, asumiendo la tarea de prevención de desastres para de alguna manera evitar los daños que golpean con mayor dureza por lo general a la población más necesitada.

Naturalmente esta reflexión apunta a las autoridades municipales, a los gobiernos departamentales, pero también a la población en general, porque las tareas de prevención involucra a todos.

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El Diario: Culpas propias son cargadas al empresariado privado

Un viejo dicho oriental señala: “El poder absoluto endilga sus culpas a los inocentes”. Ésto viene a propósito de las declaraciones del Vicepresidente del Estado que “reconoció” y “pidió disculpas” por los errores cometidos por el Gobierno; pero endilgando que de las mismas serían culpables los empresariados privados. El caso no debería merecer atención alguna porque el pueblo conoce la verdad, por haber sido testigo, en cinco años, de lo que implicaron las “políticas de cambio” que aumentaron la pobreza e hicieron más difícil la vida del país.

El empresariado boliviano, muy consciente de los errores del pasado y de los últimos cinco años, es, con seguridad, juntamente toda la comunidad boliviana, el que estaría en segundo lugar entre los “culpables”. En el primero, por supuesto, tendría que estar el mismo pueblo, porque sobrellevó las consecuencias de lo que se hizo y no se hizo, hasta llegar al proceso inflacionario en el que hoy vivimos.

La primera víctima de políticas equivocadas fue el país en su conjunto y, por la aplicación de medidas restrictivas a la economía, fue el empresariado privado el que perdió en toda forma: para empezar, la libertad y los derechos para producir, mejorar lo que hacía, invertir, reemplazar maquinaria, suspender exportaciones, reducir empleos y atenerse a las disposiciones gubernamentales. Al margen de ello, se ha mantenido sobre sus cabezas una amenaza: la posibilidad de estatización de todo medio de producción, por los intentos “revolucionarios” para implantar en el país políticas socialistas, con estilo comunista.

El empresariado, o por lo menos una buena parte de él, tan sólo por seguridad, continuó trabajando, produciendo lo que pudo y sosteniendo sus empresas con tal de no dejar en suspenso a sus trabajadores; por supuesto, pese a todos los esfuerzos, tuvo que despedir personal ya que disminuyó la producción y las exportaciones fueron suspendidas bajo la falsa premisa de que “primero hay que atender la necesidad interna”, aunque no haya sido así en la práctica. Conjuntamente la comunidad nacional, tuvo que ver, en el día a día, la destrucción de la economía y la reducción de posibilidades para desarrollar al país con políticas justas y armónicas.

Cuán fácil resulta endilgar las propias culpas a quienes han sido parte de las víctimas. Es lamentable la conducta del Vicepresidente, cuando él fue el autor directo de muchas de las medidas equivocadas y tiene conciencia de realidades que el país ha vivido. Todo pedido de disculpas a un pueblo se debe entender que está basado en posiciones de humildad, pero no en soberbias y petulancias que no hacen otra cosa que confirmar lo que en un lustro se hizo: destruir las esperanzas y voluntad de un pueblo que esperó, efectivamente, cambios, pero bajo la premisa de que primero debían cambiar conductas los gestores, los autores, los proponentes, los endilgadores de cambios. Sin embargo, se vio que ellos no estaban dispuestos a cumplir, pero sí a impulsar su cumplimiento por parte del pueblo bajo normas de sometimiento con el estilo socialista de extremas aplicaciones que fracasaron en el mundo, empezando por el derrumbe de un sistema que “nacido eterno”, periclitó a los setenta años.

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El Mundo: 1561

Hace 450 años, un grupo de valientes exploradores, quienes habían encaminado sus pasos hacia el norte de Asunción, en busca de los fabulosos tesoros del Gran Paitití, decide levantar una ciudad en las playas del rio Sutó, donde se habían establecido al mando de don Ñuflo de Chaves.

El deseo de ceñirse a las normas establecidas había llevado a los jóvenes conquistadores a atravesar el continente, hasta las costas del Pacífico, para lograr la autorización del Virreinato de Lima para levantar la ciudad, con el nombre de Santa Cruz de la Sierra, evocando su lejana Extremadura y para garantizar su progreso trasladaron semillas, cabras, ovejas e inclusive vacas para su alimentación.

La tarea no fue fácil, no sólo por la presencia de los nativos salvajes que aparecían de vez en cuando en son de guerra, sino también de los propios que trajeron consigo rivalidades y celos; sin embargo, la empresa prosperó y la urgencia de satisfacer sus necesidades, en algún momento los obligó a su traslado a lugares mejor asistidos, donde sus pobladores pudieran realizar sus actividades en armonía con el entorno.

No obstante las pugnas que en algún momento costaron la vida de su propio fundador, en manos de los nativos, los sucesores no desmayaron en su empresa, el segundo fue su cuñado don Diego de Mendoza que tampoco corrió la mejor suerte.

Durante el tiempo transcurrido, tuvo que afrontar una cantidad de dificultades como producto del choque de culturas que trajeron consigo creencias, costumbres y su propio idioma.

Afortunadamente contó siempre con la presencia de hijos valientes que fueron capaces de enderezar el camino y llevarla por la ruta del progreso. No se podría dejar de pensar en la dura labor de los misioneros que en su momento se dieron a la tarea de encontrar lazos de unión, donde solo se advertían profundas diferencias.

Durante la lucha por la independencia, sus hombres se sumaron a los miembros de los ejércitos auxiliares provenientes de la Argentina y hace 200 años sentaron las primeras bases de lo que sería la República de Bolivia en 1825, de la cual en ese momento fue la capital del departamento más extenso y rico, aunque ignorado por largo tiempo.

En 1875 fue otro cruceño, Andrés Ibáñez que en un día como ayer 25 de febrero, dejó de lado el sombrero, tiró la levita cambiándola por una chaqueta popular y botó los zapatos que lo hacían sentir diferente de sus semejantes, para proclamar la unidad de los hombres de la región, creando el partido Igualitario y proclamando la necesidad de tener un estado federal.

Van a cumplirse en enero próximo los 120 años en que los nativos, al mando de Apiaguaiqui Tumpa hicieron sentir también su voz de rebeldía ante la explotación y los atropellos de que eran objeto, siendo derrotados en la famosa batalla de Curuyuqui. Son ya próximos otros hechos como el memorándum enviado en 1904 por la Sociedad de Estudios Geográficos e Históricos y la lucha por las regalías que encaró este pueblo para hacer respetar sus derechos.

Hoy los cruceños viven el nuevo empeño de alcanzar la autonomía, la lucha recién comienza, pero ya dio sus primeros frutos cuando con un referéndum se logró conseguir la elección democrática de las autoridades; sin embargo, queda un largo camino por andar.

Luego de 450 años de vida, Santa Cruz es una ciudad próspera, en constante crecimiento, haciendo realidad aquel fabuloso sueño del Gran Paitití que no se tradujo en oro, como se había mostrado en el sueño de los exploradores, sino en la riqueza de la madre tierra que da sus frutos de diferentes maneras: con productos minerales, la riqueza energética del subsuelo, así como la fertilidad de su suelo y la nobleza de sus gentes que dan acogida generosa a quienes son capaces de acercarse a ella con vocación de honrarla y servirla, como lo hicieron sus creadores quienes vinieron de muy lejos hace 450 años.

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Opinión:

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Clarín, Argentina: El conflicto en el Teatro Colón

El Teatro Colón atraviesa por un conflicto grave, que pone en riesgo el inicio de la temporada artística. La importancia de esta institución obliga a las distintas partes enfrentadas a realizar el mayor esfuerzo posible para alcanzar el consenso básico que permita superar el actual diferendo, manteniendo en actividad un espacio clave para el cultivo del arte en su mayor jerarquía y para promover el acceso democrático a los bienes culturales.

Las tensiones entre las autoridades del Teatro porteño y un sector numeroso de trabajadores han ido creciendo y las diversas intervenciones de la Justicia dejaron en claro que la solución debe alcanzarse, más que en los tribunales, en el trabajo mancomunado de las partes, en negociaciones salariales razonables y en la búsqueda de las mejores condiciones posibles para el desarrollo de las tareas y el desenvolvimiento de los cuerpos artísticos y técnicos. El Colón es un bien público y como tal debe ser preservado por el Gobierno y los gremios.

El conflicto en el Colón pone en peligro el inicio de la temporada. La importancia de la institución obliga a las partes a buscar un consenso básico para el funcionamiento del Teatro.

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