El defensa, que atraviesa su momento más delicado desde que llegó al Barça, ha vuelto al primer plano en los últimos días al ser relacionado con diversos clubes de la Premier League que estarían interesados en su fichajeEn Barcelona estalló el ‘caso Piqué’. A la que saltó al primer plano una imagen del central en el banquillo de Girona utilizando un teléfono móvil la semana pasada, Luis Enrique le puso la cruz. O eso es lo que parece a la vista de la decisión del entrenador, que ya le apartó del equipo inicial el sábado ante el Celta y volvió a hacerlo este miércoles en Amsterdam, donde el Barcelona se la jugaba contra el Ajax.»La disciplina está por encima de todo» fue la frase más escuchada en los minutos previos al partido, en cuanto se conoció su descarte a favor de Bartra, un hecho que no se llegó a sospechar y más aún cuando Mathieu estaba fuera del equipo por la lesión que sufrió el pasado sábado.Piqué ha acabado por caer en desgracia, algo inimaginable hace unos meses, tanto por su flojo rendimiento en el terreno de juego como por protagonizar polémicas fuera de él. El doce de octubre, de madrugada, el jugador fue noticia de portada cuando al regreso de Luxemburgo, donde jugó con la selección, tuvo una agria disputa verbal con la Guardia Urbana porque una patrulla había multado el automóvil que conducía su hermano en una zona nocturna de la ciudad.El suceso, grabado, fue ampliamente difundido por televisión y le colocó en el primer plano. A pesar de que Luis Enrique no quiso referirse públicamente a ello y que desde el vestuario el propio Jordi Alba salió en su defensa, el jugador, ya discutido, recibió no pocas críticas. El entrenador le mantuvo en el once inicial frente al Eibar y volvió a salir en el equipo del Clásico, donde cometió un penalti y cerró una actuación tan discreta como el resto del equipo azulgrana.Fue a partir de ahí cuando su figura recayó. Titular y goleador en la Supercopa de Catalunya frente al Espanyol, Piqué fue sustituido por Luis Enrique y las cámaras de televisión le grabaron en el banquillo del campo del Girona, en pleno partido, utilizando un teléfono móvil.Aquello sucedió el miércoles y dos días después Luis Enrique aseguró no conocer el suceso y afirmó que hasta que no pudiera verlo no actuaría en consecuencia… A la vista está que eso ya sucedió de manera inmediata. El sábado no jugó ni un minuto contra el Celta y a pesar de la lesión de Mathieu el entrenador volvió a apartarle del once en este encuentro ante el Ajax.Su sustituto, Bartra, no jugaba ni un minuto desde, precisamente, el partido de Champions frente al Ajax disputado el pasado 21 de octubre en el Camp Nou. Tomando como partida la difícil relación que mantiene el entrenador del Barcelona con los medios de comunicación puede especularse que no acepte ni admita que la suplencia inicial de Piqué sea un castigo… Pero a nadie escapa que lo es.¿DIVORCIO?La relación entre el jugador y Luis Enrique atraviesa un momento difícil. El asturiano llegó a Barcelona proclamando que él era el único «líder del vestuario» y se dio por hecho que su férrea disciplina se impondría después del agitado curso vivido con Gerardo Martino. Y si se especuló con que uno de los jugadores que chocaría con esa nueva realidad sería Piqué, la realidad lo ha confirmado absolutamente.El central, que la pasada temporada solo quedó fuera del equipo titular por dos lesiones, ya comenzó este curso como suplente frente al Elche y si jugó como titular en la segunda jornada en Villarreal fue por la sanción de Mascherano. Hasta hoy, Piqué ha jugado seis de los diez partidos de Liga y quedó fuera del equipo, en Champions, en el partido de París.Luis Enrique siempre se ha destacado por su fuerte carácter y su disciplina como entrenador. No dudó en enfrentarse a Totti en Roma, por mucho que se tratase del capitán y máxima figura del equipo italiano y no lo ha hecho al llegar a Barcelona. Si se rumoreó durante el verano que su prueba de fuego sería la relación que tuviera con Messi, finalmente el castigado a ojos de todos ha sido Piqué.FUENTE: ESPN