Cierran las elecciones legislativas en Argentina con mayor participación que en las PASO


Más de 34 millones de argentinos de más de 16 años están llamados a elegir 127 diputados -de 257 que componen la Cámara Baja- por un mandato de cuatro años, mientras que en 8 provincias deberán también votar para elegir un total de 24 senadores -de los 72 que integran la Cámara Alta- para los próximos seis años

Un ciudadano emite su voto en las elecciones legislativas de Argentina en una escuela de Buenos Aires. (EFE/Juan Ignacio Roncoroni).
Un ciudadano emite su voto en las elecciones legislativas de Argentina en una escuela de Buenos Aires. (EFE/Juan Ignacio Roncoroni).

Las elecciones legislativas en Argentina se desarrollan este domingo con normalidad y con la expectativa sobre si el Gobierno del peronista Alberto Fernández consigue revertir los adversos resultados que tuvo el oficialismo en las primarias de septiembre pasado. Según los datos de la Cámara Nacional Electoral, a las 15.00 hora local (18.00 GMT) ya había votado el 51 % del padrón en estos comicios legislativos, en los que se renovará la mitad de los escaños de la Cámara de Diputados y un tercio de las bancas del Senado.

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Unos 34,3 millones de argentinos están llamados a elegir 127 diputados -de 257 que componen la Cámara Baja- por un mandato de cuatro años, mientras que en 8 provincias deberán también votar para elegir un total de 24 senadores -de los 72 que integran la Cámara Alta- para los próximos seis años.

 

Según el Gobierno argentino, responsable del escrutinio provisional que se realizará en la noche de este domingo, la difusión de los primeros resultados oficiales está prevista para las 21.30 hora local (0.30 GMT del lunes).

La veda electoral está vigente desde las 08.00 hora local (11.00 GMT) de este viernes y comprende la prohibición de realizar actos proselitistas y de publicar o difundir encuestas por los medios de comunicación.

Asimismo, la ley electoral argentina prohíbe desde las 20 horas del sábado hasta las 21 del domingo la venta de bebidas alcohólicas, tiempo durante el que tampoco estarán permitidos los espectáculos populares al aire libre o en recintos cerrados.

Todas estas restricciones rigen hasta tres horas después de cerrados los centros de votación a las 18.00 hora local (21.00 GMT) del domingo.

En Argentina, el voto es obligatorio para los ciudadanos de 18 a 69 años y optativo para los jóvenes de 16 y 17 años y quienes tengan 70 o más años.

Una mujer pasa junto a la propaganda política vandalizada del partido gobernante Frente de Todos que representa al presidente Alberto Fernández y a la candidata a legisladora por la provincia de Buenos Aires Victoria Tolosa Paz. (JUAN MABROMATA / AFP).
Una mujer pasa junto a la propaganda política vandalizada del partido gobernante Frente de Todos que representa al presidente Alberto Fernández y a la candidata a legisladora por la provincia de Buenos Aires Victoria Tolosa Paz. (JUAN MABROMATA / AFP).

Estos comicios vienen precedidos por las primarias de septiembre, que sirvieron para elegir a los candidatos a diputados y senadores y en los que la coalición opositora Juntos por el Cambio obtuvo más del 40 % de los votos en todo el país, mientras que el oficialista Frente de Todos cosechó poco más del 30 %.

En caso de que se repitan estos resultados, el oficialismo perdería el quórum propio en el Senado y podría reducir su presencia en Diputados hasta prácticamente quedar en igualdad numérica o, incluso por debajo, del bloque de Juntos por el Cambio.

Ambas coaliciones cerraron este jueves su campaña electoral con sendos actos multitudinarios en la provincia de Buenos Aires, el mayor distrito electoral del país, entre críticas cruzadas y ovaciones de sus respectivos seguidores.
Partidarios de Juntos por el Cambio se reúnen el 10 de noviembre de 2021 durante el cierre de campaña en Buenos Aires. (EFE/Juan Ignacio Roncoroni).
Partidarios de Juntos por el Cambio se reúnen el 10 de noviembre de 2021 durante el cierre de campaña en Buenos Aires. (EFE/Juan Ignacio Roncoroni).
Partidarios del Frente de Todos se reúnen el 11 de noviembre de 2021 durante el cierre de campaña en Buenos Aires. (EFE/Juan Ignacio Roncoroni).
Partidarios del Frente de Todos se reúnen el 11 de noviembre de 2021 durante el cierre de campaña en Buenos Aires. (EFE/Juan Ignacio Roncoroni).

El Frente de Todos celebró su acto principal en el municipio bonaerense de Merlo, el mismo lugar en donde hace dos años se anunció la fórmula presidencial que resultó ganadora en las elecciones del 2019: Alberto Fernández como presidente y la exmandataria (2007-2015) Cristina Fernández de Kirchner como vicepresidenta.

El propio jefe de Estado fue el último orador e hizo especial énfasis en la incipiente recuperación económica, con crecimiento sostenido de la actividad industrial y de las exportaciones, así como en los progresos del plan de vacunación, que alcanzó a más de 27,2 millones de personas con dos dosis.

“Vamos a tratar de dar pasos firmes para que ese crecimiento que nosotros vemos llegue a cada argentino y cada argentina. No nos basta de nada que el PBI (producto interior bruto) crezca más de nueve puntos si la vida de los argentinos no mejora”, manifestó Alberto Fernández, que también criticó la “deuda impagable” tomada por su predecesor, el conservador Mauricio Macri (2015-2019).

María Eugenia Vidal, quien encabeza la lista de candidatos a diputados por Buenos Aires, y el expresidente Mauricio Macri participan en un acto de campaña de Juntos por el Cambio. (EFE/ Juan Ignacio Roncoroni).
María Eugenia Vidal, quien encabeza la lista de candidatos a diputados por Buenos Aires, y el expresidente Mauricio Macri participan en un acto de campaña de Juntos por el Cambio. (EFE/ Juan Ignacio Roncoroni).

De hecho, el partido de Macri es uno de los integrantes de la coalición de Juntos por el Cambio, máxima favorita para las elecciones del domingo y que en las primarias de septiembre logró imponerse en feudos clásicos del peronismo, como son las provincias de Buenos Aires, La Pampa o Santa Cruz.

En el último tramo de campaña, la oposición centró su discurso en la mala situación económica que atraviesa el país sudamericano, con una inflación interanual del 52,1 % en octubre y un dólar al alza en el mercado informal de divisas ante los temores de una nueva devaluación.

“Este 14 de noviembre se discute qué país queremos. Un país con progreso o estancamiento”, dijo la cabeza de la lista de candidatos a diputados de Juntos por la provincia de Buenos Aires, Diego Santilli, quien propuso leyes para dar igualdad de condiciones para estudiar, evitar más impuestos y votar un código penal para que los delincuentes cumplan las condenas.

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Estos son los cinco aspectos clave para entender el trasfondo económico de estas elecciones:

1.- TREPANDO, PERO DESDE EL POZO

Argentina pondrá fin a este año a un ciclo de tres años en recesión y cuyo colofón fue el desplome del 9,9 % registrado en 2020, en medio de la pandemia de coronavirus covid-19.

Según los últimos datos oficiales disponibles, en agosto pasado, la actividad sumó seis meses consecutivos de crecimiento interanual y acumuló un alza del 10,8 % en los primeros ocho meses del año.

La vicepresidenta argentina, Cristina Kirchner y el presidente, Alberto Fernández, participan en el cierre de campaña del Frente de Todos. (EFE/ Juan Ignacio Roncoroni).
La vicepresidenta argentina, Cristina Kirchner y el presidente, Alberto Fernández, participan en el cierre de campaña del Frente de Todos. (EFE/ Juan Ignacio Roncoroni).

No obstante, la mejora es dispar entre los diversos sectores y cerraría el año en el 8,3 %, sin lograr recuperar todo el terreno perdido el año pasado y dejando para 2022 un escenario de crecimiento mucho más modesto, de entre el 2,3 % y el 4 %.

2.- LA PESADILLA DE LA INFLACIÓN

Argentina registra índices de inflación anual de más de dos dígitos desde hace una década. En 2021 la inflación se aceleró y cerrará con un alza acumulada cercana al 50,3 %.

Es un fenómeno que no da tregua, que mina el poder de compra de los salarios, que afecta planes de producción e inversión y que el Gobierno busca a tientas contener con la congelación temporal de precios de algunos servicios y alimentos básicos.

María Eugenia Vidal, quien encabeza la lista de candidatos a diputados por Buenos Aires, participa en un acto de campaña de Juntos por el Cambio. (EFE/ Juan Ignacio Roncoroni).
María Eugenia Vidal, quien encabeza la lista de candidatos a diputados por Buenos Aires, participa en un acto de campaña de Juntos por el Cambio. (EFE/ Juan Ignacio Roncoroni).

3. FALTAN DÓLARES, SOBRAN PESOS

El país suramericano arrastra serios desequilibrios monetarios y fiscales.

Sin acceso a financiación en los mercados internacionales, donde debería convalidar tasas de interés exorbitantes, y con ingresos de divisas insuficientes por vía de exportaciones e inversiones, en Argentina faltan dólares.

El acceso a la moneda estadounidense para importaciones y en el mercado formal de cambios está restringido, lo que, por un lado, pone límites a la producción y, por otro, fomenta los canales alternativos para hacerse de divisas, donde las presiones alcistas son cotidianas.

El Banco Central interviene en la plaza cambiaria, pero a costa de sus ya acotadas reservas.

Por otro lado, la emisión de pesos argentinos ha aumentado en los últimos meses a la par de un mayor gasto público, retroalimentando las presiones inflacionarias y cambiarias.

Diego Santilli, candidato a diputado por Juntos por el Cambio, participa en un acto de campaña en La Plata, Argentina. (EFE/Demian Alday Estévez).
Diego Santilli, candidato a diputado por Juntos por el Cambio, participa en un acto de campaña en La Plata, Argentina. (EFE/Demian Alday Estévez).

4. POBREZA EN ALZA Y DEMANDA DE EMPLEO GENUINO

Los indicadores sociales dejan al desnudo los efectos más calamitosos de la recesión y la crisis agudizada por la pandemia.

Según los últimos datos oficiales, la tasa de pobreza en Argentina se situó el primer semestre del año en el 40,6 %, con un descenso de apenas 0,3 puntos porcentuales en un año, mientras que creció el número de quienes afrontan problemas a diario para satisfacer sus necesidades básicas de alimentación.

La tasa de indigencia se situó en el 10,7 %, pero escaló al 16,6 % entre los menores de 14 años.

En este contexto, la afluencia a comedores comunitarios creció a unas 10 millones personas y se multiplican en las calles las protestas de organizaciones sociales en demanda de ayudas para alimentarse.

También reclaman trabajo “genuino”.

La tasa de desempleo bajó en el segundo trimestre del año al 9,6 %, su nivel más bajo desde finales de 2019, pero los problemas laborales persisten, con insuficiente creación de empleo privado formal.

Según datos oficiales, casi un tercio de los ocupados trabaja por cuenta propia y, entre los asalariados, tres de cada diez trabaja en la informalidad.

Una mujer camina frente a un cartel de publicidad alusiva a la coalición política Juntos Por el Cambio hoy en Buenos Aires. (EFE/Juan Ignacio Roncoroni).
Una mujer camina frente a un cartel de publicidad alusiva a la coalición política Juntos Por el Cambio hoy en Buenos Aires. (EFE/Juan Ignacio Roncoroni).

5. DEUDA CON EL FMI: UNA ESPADA DE DAMÓCLES

La astronómica deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI) es una espada de Damocles sobre la economía argentina.

El Gobierno de Fernández negocia una refinanciación con el organismo desde el año pasado, pero los plazos se agotan: de no llegar a un acuerdo pronto, desde marzo próximo el país deberá afrontar vencimientos de tal magnitud que exceden su capacidad de pago.

A partir del acuerdo de auxilio financiero que el FMI firmó en 2018 con el entonces Gobierno de Mauricio Macri (2015-2019), Argentina recibió desembolsos por 44.200 millones de dólares.

Esa deuda, por la aplicación de intereses y variaciones en el tipo de cambio y los pagos ya realizados este año, ascendía a finales de septiembre pasado a 43.092 millones de dólares, de acuerdo a los últimos datos oficiales disponibles.

Según lo pactado hace tres años, Argentina debería pagar al FMI, entre capital e intereses, 19.020 millones de dólares en 2022, 19.270 millones en 2023 y 4.856 millones en 2024, compromisos que Argentina asegura que no está en condiciones de afrontar.

Fuente: El Comercio