Triunfo del Partido Popular en España sin gobernabilidad


Como consecuencia de la derrota del PSOE en las pasadas elecciones autonómicas y municipales del 28 de marzo, en la que el Partido Popular ganó 40 de las 52 provincias en España, el presidente Pedro Sánchez, convocó a elecciones generales adelantadas, las que se verificaron el domingo 23 de julio.

En la gran jornada electoral fueron llamados a votar 37.469.142 millones de españoles, de los cuales 2,47% millones de electores han votado por correo, cifra considerada como récord histórico.



Para elegir 350 Diputados y 208 Senadores se instalaron más de 60.000 mesas electorales; 210.000 urnas; más de 22.000 centros electorales; 90.000 agentes de la guardia civil para velar por la seguridad; dotación de agua y ventiladores por las temperaturas de 35 a 40 grados, y la organización de dispositivos especiales con ambulancias para el traslado de personas con discapacidad.

El candidato a la presidencia por el Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijòo, realizado el escrutinio oficial fue el ganador de las elecciones generales con 136 diputados, 8.061.430 votos (33%); el Partido Socialista (PSOE) con Pedro Sánchez, obtuvo 122 diputados, 7.682.377 votos (31,7%); el Partido de VOX con Santiago Abascal, logró 33 diputados, 3.138.026  votos; Sumar con Yolanda Díaz, obtuvo 31 diputados, 3.008.100 votos; ERC Catalunya con Gabriel Rufián sumó 7 diputados; Junts por Catalunya con Miriam Nogueras, obtuvo 7 diputados; EH Bildu con Arnaldo Otege, logró 6 diputados; el Partido Nacionalista Vasco (PNV) con Andoni Ortuzar, obtuvo 5 diputados y las últimas tres coaliciones con un diputado cada una.

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Se estableció que los votos por correo y los que lleguen del exterior serían incluidos al final del escrutinio, cuya incidencia en el mapa descrito no afectaría mayormente la representatividad de los principales partidos políticos.

Una singularidad a apuntar es que en España uno de cada tres escaños se reparte en forma proporcional, y esa proporcionalidad, es más justa en Madrid, Barcelona, Valencia, Alicante, Sevilla al tener más escaños.

Un elemento negativo fue el incendio que se produjo en el túnel de San Isidro, que impidió a más de 3.500 personas que puedan trasladarse en tren desde Valencia a Madrid para ir a votar. Y Núñez Feijóo puso el ojo en la llaga cuando dijo que buscará mediante ley que ninguna elección se lleve a cabo en verano, sino en noviembre, porque las fechas no pueden estar a la decisión del presidente tan discrecionalmente.

El bloque de la izquierda que lidera PSOE e integrado por: Sumar, ERC, PNV y EH Bildu suman 172 diputados, frente al bloque de derecha del PP y Vox que alcanza a 170 diputados, prácticamente por la polarización política y social, y la España diversa se produce un empate técnico. Vale señalar que Vox perdió 19 diputados con respecto a la elección de 2019, Sumar de Yolanda Díaz tuvo 7 diputados menos que el 2019, ERC de Catalunya pierde 6 diputados y el PNV perdió un escaño en relación con el 2019. Siendo el gran ganador el Partido Popular.

Aunque habrá que señalar que la coalición de izquierda es como si estuviera logrando su objetivo de revertir la derrota del 28 M. La declaración de Pedro Sánchez en la sede de su partido en Madrid, primero dio gracias por el comportamiento democrático de los españoles y por haber mejorado en dos escaños con relación a la elección de 2019, segundo aprovechó para calificar al bloque de derecha de retroceso e involucionista que ha fracasado; sin embargo, el cuadro arroja que el Partido Popular le aventaja con 400.000 votos, tiene 136 diputados que le gana con 14 al PSOE y en el Senado tiene la mayoría absoluta.

También, Alberto Núñez Feijóo afirmó tener más de 8.06.430 votos y han ganado las elecciones generales con diputados y senadores y la contundencia de haber ganado el 28 M 40 de las 52 provincias. Enfatizó con estos resultados los españoles nos han dado la confianza; mi deber es abrir el diálogo por la victoria electoral, subrayó que como candidato triunfador debo abrir el diálogo y que nadie tenga la tentación de bloquear a España, que en nada beneficia a los españoles. Finalmente, Núñez Feijóo defendió que todos los candidatos que han ganado en España deben gobernar y el que ha perdido no puede hacerse de la investidura, no existe ningún precedente histórico en ese orden.

Alberto Abascal del partido de Vox, dijo que Pedro Sánchez aun perdiendo las elecciones puede bloquear la investidura.  En caso de existir un bloqueo de ambas coaliciones para la gobernabilidad como que así se visibiliza, el Rey podría convocar a los jefes de partidos políticos para en su caso decidir quién irá a la investidura o en su caso convocarse a nuevas elecciones.

Los analistas políticos sostienen que nadie había esperado este momento tan complicado, pues es muy difícil entender lo que la sociedad está pensando. Pero, Núñez Feijòo lo tiene muy claro: “Trabajaremos para que España no sea bloqueada” si el Partido Popular se las ganó solo las elecciones generales con 136 diputados y el PSOE con apenas 122, lo supera al PSOE con más de 400.000 votos.

El triunfo en las elecciones generales de Alberto Núñez Feijóo por el PP, aleja el “fantasma” de la coalición forzada del PSOE, porque unos exigirán fuertes participaciones y ya se experimentó con la izquierda de Podemos, que fue un fracaso con el coleta Iglesias. Entonces, por qué no pensar en el diálogo abierto entre PP y PSOE y algunas otras coaliciones que honorablemente podrían sumarse para contar con la gobernabilidad.

En el PP se convive un intenso deseo de cambio y renovación con la esperanza de que el líder Núñez Feijóo se capaz de unir a las fuerzas políticas para forjar una España progresista, fuerte y firme.

Por último, desde la visión histórica de España, nunca este país ha hecho presidente a alguien que hubiera perdido y como ninguno de los bloques tiene asegurada la mayoría, me temo que ni el Rey aplicando el simbolismo constitucional salve la investidura, porque hay leyes orgánicas y proyectos de reformas que precisan de “mayorías cualificadas”.

En sintonía con el escenario presentado, Peter Haberle dice: “En una democracia el no establecer diferencias es fundamental, y prioritario instalar diálogo, así el gobierno democrático se caracteriza fundamentalmente por su continua aptitud para responder a las preferencias de sus ciudadanos, sin establecer diferencias políticas entre ellas”.

 

Pedro Gareca Perales