Inicialmente Erlan Ivar G.L. fue señalado de ser «administrador financiero» del narcotraficante uruguayo, pero organismos antinarcóticos le confirmaron a El Deber que este sujeto es uno de los principales proveedores del narcotraficante Marset
Erlan Ivar G.L., de 31 años de edad, llegó la mañana de este viernes, de forma voluntaria, hasta las instalaciones de la Unidad del Departamento Especializado Anticorrupción de la Felcc, en la zona del Plan Tres Mil. Se presumía que iba a prestar su declaración, pero finalmente optó por el silencio ante la fiscal Mirtha Mejía y el viceministro de Régimen Interior, Jonnhy Aguilera.
Este hombre, inicialmente, había sido señalado de ser el presunto «administrador financiero» de Sebastián Marset, pero cerca del mediodía fuentes antinarcóticos le confirmaron a EL DEBER de que se trata de «El Colla», uno de los principales proveedores en Bolivia del narcotraficante uruguayo.
Para los investigadores que llevan adelante el caso Marset, la detención de «El Colla» es calificada como fundamental para desentrañar los movimientos de la organización criminal dirigida por Marset en Bolivia.
Cerca de las 11:00 de este viernes, paramédicos en una ambulancia llegaron hasta las instalaciones de la Unidad del Departamento Especializado Anticorrupción. Al salir de allí explicaron a EL DEBER que fueron llamados para socorrer a un paciente identificado como Erlan Ivar, de 31 años, luego de que sufriera una descompensación.
«Acudimos por una llamada de emergencia para una atención médica domiciliaria. Al momento, el paciente está con un cuadro de ansiedad. Es un paciente con tendencia a la hipertensión», explicó el paramédico Jhonathan Olguin.
Tras la salida de los paramédicos, el equipo de periodistas de EL DEBER tuvo acceso a una fotografía de la toma de declaraciones Erlan Ivar. En la imagen se lo veía usando una mascarilla de oxígeno y al frente de la fiscal Mejía y del viceministro Aguilera.

Posteriormente, se conoció que el ahora identificado también como «El Colla» decidió guardar silencio y en ese momento la Fiscalía ordenó su aprehensión. De este modo, quedará en celdas de la Policía hasta que sea imputado y llevado ante un juez cautelar para que defina su situación jurídica.
