El tratamiento del proyecto de ley de las manillas electrónicas sometió a una dura prueba de aguante a los diputados del oficialismo y de la oposición tras 4 semanas de receso, al ser catalogada como una sesión maratónica e inhumana.
Fuente: DTV / eju.tv
La Paz. – Después de cuatro semanas, la Asamblea Legislativa Plurinacional volvió con una maratónica sesión de 20 horas en la que pasó de todo: diputados agotados y adormilados, un sistema de votación que dejó muchas dudas, un ministro increpado y un opositor que se sometió a la prueba de alcoholemia después de haber sido acusado de agredir a las mujeres.
El objetivo era el de aprobar ‘en detalle’ el proyecto de ley sobre el Uso Control y Funcionamiento Técnico del Dispositivo Electrónico de Vigilancia para casos de violencia. Curiosamente los parlamentarios denunciaron que no hubo debate, como exige la norma, y que la aprobación de artículos fue ‘por bloques’.
La norma se sometió a votación por voto secreto, lo que dio lugar a la duda por ‘votos comprados’. El resultado: 66 votos a favor, 42 en contra y 2 en blanco.
Muchos de los legisladores se dejaron vencer por el sueño. Y mientras unos lucharan por mantenerse despiertos, otros ya lucían rendidos. Hubo quienes pidieron, por responsabilidad, volver a tratar el proyecto pero consientes de su contenido.
Al presidente de Diputados Jerjes Mercado, le pareció que era justo hacer el esfuerzo: «Nos debemos reivindicar trabajando», señaló.
Con los votos suficientes, el proyecto de ley ahora está en manos de los senadores.