Arce y Choquehuanca inician su penúltimo año de gobierno condenando el autoritarismo y Evo los ataca


El expresidente lamentó que Arce lance acusaciones  falsas en lugar de presentar un plan económico para el país

David Choquehuanca y Luis Arce en los actos de ayer. Fuente: Viceministerio de Comunicación

eju.tv

Baldwin Montero Plaza / La Paz



Al concluir su tercer año de gestión e iniciar el cuarto, el presidente Luis Arce Catacora y el vicepresidente David Choquehuanca pronunciaron discursos condenando el autoritarismo y defendiendo la propiedad colectiva del denominado “Proceso de cambio”. No mencionaron al expresidente y jefe del Movimiento Al Socialismo (MAS) Evo Morales, pero este se molestó por el contenido de sus alocuciones y publicó en las redes sociales críticas y acusaciones contra ambos.

En lo político, el penúltimo año de la gestión presidencial comenzó con un capítulo más de la batalla que libran “renovadores” y “radicales, “arcistas” y “evistas”, quienes se encuentran enfrascados en una pulseta que ya dividió las fuerzas del MAS en la Asamblea Legislativa Plurinacional y en los sectores sociales que ahora tienen liderazgos paralelos, unos que responden al Gobierno y otros a Morales.

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Al presentar su informe por los tres años de gestión ante la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), Chuquehuanca dijo que el retorno al equilibrio en el país se encuentra amenazado por líderes autoritarios que consideran que “el monopolio del liderazgo es parte del proceso de cambio” y que no tienen conciencia de la rotación.

“En el camino de retorno al equilibrio, verdaderos problemas están siendo reproducidos por líderes adiestrados en vulnerar la fuerza de la complementariedad, unidad y armonía, líderes convencidos que el autoritarismo puede más que el consenso y la democracia, líderes convencidos que el monopolio del liderazgo es parte del proceso de cambio, líderes que quieren exterminar la sabiduría originaria, líderes que promueven el etnocentrismo o el etnofascismo, líderes sin conciencia de rotación del movimiento”, advirtió.

Morales respondió en las redes sociales que Choquehuanca hace una “apología del pensamiento imperial” y que “no se puede ser indígena imitando a nuestros opresores, obedeciendo a los colonizadores o sometiéndonos a los patrones”.

“Nuestra conducta política debe terminar con la militancia colonial”, apuntó.

A su turno, Arce dijo que no se debe perder de vista que el Proceso de cambio, iniciado en la gestión de Morales el año 2006, “es un proyecto político de un colectivo humano” y anunció que está dispuesto a defenderlo por encima de quienes intentan sabotear su gestión.

“Sé que los ataques continuarán, parece duro pero hay quienes apuestan a la guerra híbrida contra el Gobierno, sé incluso que puede  que aumenten los sabotajes de cualquier tipo en contra de mi persona y nuestro Gobierno, pero de la misma manera, estoy  seguro de que estamos cansados de la confrontación entre bolivianas y bolivianos, de quienes siembran odio y violencia, de quienes sueñan con nuevos golpes de Estado y acortamientos de mandato”, afirmó.

Morales escribió que lamenta que Arce, en lugar de presentar un plan de recuperación económica para el país, lance “acusaciones falsas para justificar procesos penales y más persecución contra la dirigencia nacional del MAS-IPSP”.

El Presidente cerró su discurso parafraseando una cita del líder del Partido Socialista 1, Marcelo Quiroga Santa Cruz: “Sabemos que más pronto que tarde se cobrarán esto que estamos haciendo, estamos dispuestos a pagar ese precio, siempre estuvimos dispuestos, jamás vamos a rehuir el peligro porque, mucho más temible que ese enemigo que está buscando la manera de anularnos, aún físicamente, es una conciencia culpable y no podríamos soportarnos a nosotros mismos si no cumpliéramos nuestro deber”.

Morales también respondió a esa cita señalando que no era posible honrar la memoria de Quiroga Santa Cruz teniendo como aliado al exedecán de Luis Arce Gómez,  el asesino del líder socialista.

“Más bien, Marcelo vive en la lucha del pueblo, no en la hipocresía de quienes levantan su nombre y tienen una alianza con los herederos de sus verdugos”, apuntó.