“Soy profesional en lo que hago”, Marset dijo que sólo el 1% de lo que hace lo resuelve con violencia


“En todas mis cosas nunca metí a mi familia, no hay nadie de mi familia adentro», aseveró

Sebastián Marset entrevistado en el programa Santo y Seña

eju.tv

Baldwin Montero Plaza / La Paz



Sebastián Enrique Marset Cabrera, el narcotraficante uruguayo que a sus 32 años se convirtió en uno de los hombres más buscados en la región, otorgó una amplia entrevista a la periodista Patricia Martin, de su misma nacionalidad, en la que contó detalles de cómo ingresó a ese negocio, el motivo por el que se mantuvo en él, con quienes trabaja y por qué cree que no se deberían legalizar las drogas.

“Soy correcto, primero que nada, y profesional en lo que hago. El que vende no consume. No me gusta la joda, no me gusta usar drogas, soy de una familia tranquila. Mi casa, mis cosas”, afirmó durante la entrevista, que fue transmitida en Canal 4 de Uruguay, en el programa “Santo y Seña”.

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

Martin contó que, fuera de la entrevista, le consultó sobre la violencia que rodea el delito del narcotráfico, a lo que dijo que Marset le respondió que “sólo el 1% lo resuelve con violencia, que no quiere ser un Pablo Escobar, que él es amor y paz”.

El prófugo, no obstante, es acusado por el asesinato del fiscal paraguayo Marcelo Pecci, ocurrido en Colombia en mayo de 2022, algo que él negó también durante la entrevista.

Marset explicó que comenzó en el negocio cuando era muy joven y vio que al salir a los centros nocturnos se consumían drogas, que dijo haber probado en algún momento, y luego decidió venderlas. La primera vez que fue capturado por ello, por la venta de marihuana, fue en 2013, cuando él tenía 22 años.

Según el narcotraficante, después se mantuvo en el negocio, entre otras cosas, “por seguridad”, ya que el riesgo contra la integridad personal es parte de lo que implica haber ingresado al mismo. Sin embargo, aseguró que en ningún momento involucró en ello a sus familiares, por lo que lamentó que su esposa, su hermano y su cuñado ahora se encuentren perseguidos.

“En todas mis cosas nunca metí a mi familia, no hay nadie de mi familia adentro y nunca pienso meter a mi familia”, aseveró y contó que en el caso de su cuñado, por ejemplo, fue involucrado por administrar una estancia, lo que no constituye un delito. Sobre su hermano, dijo que Le regaló un vehículo a medio uso y que ello fue interpretado como un pago por algún servicio.

“Metieron a mi familia como parte de la organización y mi familia no tiene nada que ver (…) No existe lavado de dinero. A mi hermano dicen que le regalé un auto, dicen que le di como parte de pago de un trabajo. Mi hermano nunca hizo nada para mí, yo no mezclo mis cosas con la familia”, insistió.

Marset también dijo que no está de acuerdo con la legalización de ninguna droga, ya que ello la pondría incluso al alcance de los niños y aseguró que los países que la legalizan, por ejemplo en el caso de la marihuana, es para entrar al negocio. “Pienso que legalizaron para arrebatar el mercado, porque da dinero la droga”, apuntó.

Martin contó que en las charlas previas a la entrevista preguntó al narcotraficante por qué no dejaba el negocio si consideraba que era dañino, a lo que él le habría respondido que si no lo hacía él lo harían otros.