La vacuna contra la fiebre amarilla reduce la letalidad a cero, según el Sedes Santa Cruz


El Sedes explicó que es necesario asistir a centros médicos ante cualquier síntoma. Advirtió que la enfermedad puede confundirse con dengue o chikunguña, lo que agrava los casos.

Por Carolina Galarza Villagran



Fuente: eldeber.com.bo

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El jefe de Epidemiología del Servicio Departamental de Salud (Sedes) de Santa Cruz, Carlos Hurtado, explicó que la vacunación contra la fiebre amarilla es la principal medida de prevención y que se reduce el riesgo de letalidad del paciente tras ser vacunado. 

«La letalidad es cero. La vacuna previene contra la enfermedad, previene casos graves e incluso la muerte. Es una dosis para toda la vida», explicó el médico.

La fiebre amarilla puede confundirse con dengue o chikunguña 

Asimismo, alertó que la fiebre amarilla puede confundirse en sus primeras etapas con otras enfermedades como el dengue o chikunguña, lo que retrasa la atención médica y agrava los cuadros clínicos. Por lo que, exhortó a la población acudir a los centros de salud apenas sienta algún síntoma como malestar, fiebre o, en el caso de la fiebre amarilla, que la piel se torne de dicho color (especialmente desde el tercer día).

El especialista también explicó que el mosquito identificado como transmisor del brote en la provincia Cordillera es el Sabethes, propio de zonas selváticas. No obstante, alertó que factores como la deforestación y el cambio climático están acercando estos vectores a las áreas urbanas.

La piel se vuelve amarilla al tercer día de contraer la enfermedad

«En los primeros tres días aparece el color amarillo en el cuerpo, es decir, el cuerpo empieza a pintarse de amarillo. Normalmente, el paciente ya viene así a los centros de salud», lamentó Hurtado.

Explicó que, la falta de asistencia a los centros de salud, agrava la situación de quienes contrajeron la enfermedad.

Hurtado remarcó que los tres fallecidos registrados en el departamento acudieron tarde a los centros de salud, lo que redujo sus posibilidades de sobrevivir. Incluso, uno de los casos (un joven de 20 años) recibió atención médica, pero en una etapa avanzada de la enfermedad.

El Sedes también identificó al menos 10 casos sospechosos durante los rastrillajes realizados en comunidades de la provincia Cordillera, donde brigadas médicas tuvieron que acudir casa por casa ante la falta de consulta de los pacientes.