Desde el Norte Integrado y San Julián, el sector advierte pérdidas por lluvias y altos costos, y apuesta por la norma para acceder a créditos con menores intereses.
Por Ernesto Estremadoiro Flores
Fuente: El Deber
En medio de una campaña golpeada por el clima y el encarecimiento de insumos, pequeños productores del norte integrado salieron a respaldar la Ley 1720, que permite la conversión de la pequeña propiedad a mediana, al considerarla una herramienta clave para acceder a financiamiento formal y aliviar la presión de deudas.
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Juan Pablo Espinoza, presidente de Anapo filial Norte, explicó que el escenario actual es crítico. “Estamos cosechando soya, pero la lluvia nos ha bajado el rendimiento. Hemos sacado insumos a crédito, con el dólar alto, y ahora no vamos a poder cubrir”, señaló durante la conferencia. Según dijo, muchos productores enfrentan el riesgo de quedar endeudados tras una campaña con resultados por debajo de lo esperado.
Actualmente, el acceso al crédito bancario es limitado para este sector, lo que obliga a recurrir a financiamiento de casas comerciales con tasas elevadas. “El interés es altísimo, llega hasta el 16%. No tenemos el privilegio de acceder a la banca, pero con esta ley lo vamos a tener”, sostuvo Espinoza.
El alcance de la norma, aseguran, podría ser amplio. Solo en la zona norte de San Julián, como Chane, Peta Grande, estiman que entre 2.000 y 3.000 pequeños productores serían beneficiados. “Antes queríamos sacar crédito con nuestra pequeña propiedad y el banco no trabajaba con nosotros. Ahora se abre esa posibilidad”, indicó.
Los productores consideran que el acceso a financiamiento no solo permitirá enfrentar la actual campaña —marcada por pérdidas y altos costos, especialmente en agroquímicos—, sino también proyectar crecimiento. “Esta campaña es para salvarnos, pero la siguiente ya es para crecer, comprar maquinaria y producir más”, afirmó.
Además del crédito, el sector demandó medidas complementarias, como el acceso a biotecnología y la reducción del costo de insumos. “Los venenos están muy caros”, remarcaron. En cuanto al diésel, señalaron que en algunas zonas el abastecimiento es regular, lo que permite sostener las labores de cosecha y siembra.
Pese a las expectativas, aún existen dudas sobre la implementación de la ley, los montos de financiamiento y los plazos. Sin embargo, el sector coincide en que su aplicación podría marcar un punto de inflexión. “Esperemos que entre en vigencia cuanto antes y no dé marcha atrás. Es una gran ayuda para los pequeños productores”, concluyó Espinoza.
