Crimea ha sido un blanco recurrente de las tropas ucranianas desde el inicio de la ofensiva rusa. Pero en las últimas semanas, los ataques ucranianos se han intensificado. 42 drones fueron derribados, nueve de ellos por disparos. El resto, 33, fueron neutralizados por medios de guerra electrónica y se estrellaron sin alcanzar su objetivo, según informó el Ministerio de Defensa ruso.
El ataque masivo ucraniano contra este territorio anexado por los rusos hace 9 años, el más grande de las últimas semanas, no habría causado daños materiales ni humanos.
Ucrania aspira a recuperar esta península en el mar Negro. A finales de julio, Moscú informó que había derribado 25 drones que se dirigían hacia Crimea. A mediados del mismo mes, fueron 28 drones.
Además del ataque masivo contra Crimea, la Defensa rusa aseguró haber interceptado un misil ucraniano dirigido hacia «objetivos civiles» en la región de Kaluga, limítrofe con la de Moscú.
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