La FAB incorpora a su flotilla tres aeronaves de transporte y reactiva otras cinco para entrenamiento


Entre las aeronaves entregadas están un Hércules C-130B, un CASA 212 Aviocar y un Learjet 25B

Autoridades de Gobierno y militares al frente de parte de los aviones entregados. Foto: Ministerio de Defensa

eju.tv

En ocasión de recordarse los 106 años del primer vuelo en Bolivia, la Fuerza Aérea Boliviana (FAB) incorporó a su flotilla un Hércules C-130B y un CASA 212 Aviocar, que fortalecerán las capacidades de transporte de carga y pasajeros en situaciones adversas. También sumó un Learjet 25B para el desarrollo de labores científicas.



Asimismo, reactivó su capacidad de formación de pilotos con la puesta en línea de vuelo de cinco aeronaves de entrenamiento, luego de un periodo de inactividad. Estas aeronaves son importantes en la instrucción básica y avanzada de los pilotos militares.

El comandante de la FAB, general Sergio Lora, entregó en la terminal militar de El Alto el lote de aeronaves, en el aniversario del primer vuelo en Bolivia que “derribó el mito de la imposibilidad del vuelo a motor en altura, sentando las bases para el desarrollo de nuestra aviación militar”.

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El Hércules C-130B (FAB-61) es una aeronave clave por su versatilidad y capacidad de operar en condiciones exigentes. Tiene una autonomía aproximada de 8 horas y 30 minutos, y capacidad para transportar hasta 92 pasajeros, 64 paracaidistas o 74 camillas.

“Puede operar en pistas de asfalto o tierra, alcanzando una capacidad de carga de hasta 36.000 libras a nivel del mar y una capacidad total de combustible de 40.000 libras, lo que le permite realizar operaciones de largo alcance en apoyo a misiones logísticas y humanitarias”, refiere un comunicado del Ministerio de Defensa.

Mientras tanto, la aeronave CASA 212 Aviocar es un avión de transporte ligero con alta capacidad de operación en pistas cortas y no preparadas, ideal para misiones en regiones de difícil acceso, evacuación, transporte táctico y apoyo a poblaciones alejadas.

Como parte de su labor científica y tecnológica, la FAB incorporó un Learjet 25B al Servicio Nacional de Aerofotogrametría, destinado a misiones de levantamiento geoespacial. Será fundamental para tareas de cartografía, monitoreo territorial y planificación estratégica.

También reactivó su capacidad de formación de pilotos con la puesta en línea de vuelo de cinco aeronaves de entrenamiento para la instrucción básica y avanzada, con el fin de retomar y fortalecer los procesos de formación y capacitación continua dentro de la institución.

Lora destacó el compromiso institucional de garantizar la soberanía aeroespacial y contribuir al desarrollo integral del país.